EL SURCO
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EL SURCO
Yo fui sangre y espiga que al sol, dorada sueña, fui lumbre en la montaña, fui nieve en el volcán, fui un sembrador de sueños...Y el alma de quien sueña. con intangible paso tropieza y se despeña, perdida en el camino donde los sueños van.
Tuve un único sueño que en mi lejana infancia, parecía brotado de algún mundo anterior, pero al pasar la vida lo cubrió la distancia y en el vasto silencio de mi pequeña estancia, se perdió entre las rimas el rumbo del amor.
Pensaba que era fácil manejar el destino, y luché con denuedo, más tuve que admitir que aun el sueño más alto puede ser tan mezquino, que aunque nacemos libres de marcar el camino, más tarde o más temprano tendremos que morir.
Los primeros amores, que en la flor de la vida nos llenan de alegrías o a veces de dolor, pueden dejar la marca de la causa perdida, que al grabarse en el alma muestra en la piel su herida y un adiós en los labios con su amargo sabor.
Fui brújula en la nave que surca el universo, y arena que en la playa se abraza con el mar; fui el surco y el arado para sembrar el verso, pero tras la cosecha quedo el amor disperso y fue el surco la oscura morada del juglar.
Sembré un trozo de vida con cada pensamiento, más cayó en tierra ajena la rima seminal; dueño de la semilla no vi. el florecimiento, porque lo sembré todo, hasta el agotamiento y aunque todo ha floreado estoy solo al final. KARIM |
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EL AMOR
El amor como todo, tiene tiempo y medida, equitativo a veces y alguna vez dispar, engendra en su llegada su propia despedida porque puede marcharse, pero cuando se anida en el fondo del alma ¡No se puede marchar!
Es sin poder dudarlo la raíz de la vida, aparece y se esfuma como espuma de mar, como la blanca espuma que una vez extendida, se diluye en la arena, pero cuando se anida en el fondo del alma ¡No se puede esfumar!
Puede tener la calma de la meta cumplida, o el incendio tardío del sol crepuscular, y es que el amor es flama que una vez encendida, se apaga en el estío, pero cuando se anida en el fondo del alma ¡No se puede apagar!
Su razón permanece siempre desconocida, el cantor y el poeta la han querido explicar, pero es tan misteriosa que una vez conseguida, se descompone y cambia, pero cuando se anida en el fondo del alma ¡Ya no puede cambiar!
El amor como todo también deja su herida, que otro amor aunque alivia no consigue cerrar y permanece abierta ya por toda la vida, porque sólo el primero que en el alma se anida aunque luego se marche ¡No se puede olvidar!
KARIM
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CUANDO EL AMOR TERMINA
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SYBILA
Sybila, hoy ves la luz, la que era tuya entonces, la de las altas cumbres, la de tu padre el sol; Los andes te nombraron cuando presa, en la sombra de los jueces sin rostro, de apellido Español... Recia guardaste el nombre de Gabriela y Matilde, y de Arguedas, el hombre que fue puna y crisol.
Se ha forjado tu alma como el dorado bronce, del cobre y el estaño, del ichu y del mistol, y es un gong tu palabra, la que jamás se esconde, pues aún encadenada pronuncia un ¡Sí! Bemol... Y tu mirada sigue el curso de las aguas, como si fuera tu alma, alma de girasol. KARIM |
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EL AMOR ES UN BOTE
El amor es un bote para dos marineros, si los dos reman juntos, juntos deben llegar, si uno rema con brío y otro a brazos ligeros, si uno rema a desgano y otro a golpes certeros, girarán extraviados en las olas del mar.
El amor es un bote para dos marineros, si los dos ponen proa hacia el mismo lugar, vencerán sobre el viento, sobre los aguaceros, navegando más firme que los grandes veleros, que cuando cesa el viento, no saben navegar.
El amor es un bote para dos marineros y si nos embarcamos para juntos bogar, seremos dos audaces locos aventureros, que buscando el camino de las playas de Eros, arribaremos juntos, para desembarcar.
KARIM
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EL ÁNGEL
Yo tengo un ángel dormido, me lo ha contado mi madre, que despierta cuando duermo cuidando mis soledades, y sonríe cuando sueño en los brazos de otro ángel.
Él ángel sueña conmigo y yo sueño con el ángel porque hace tiempo me han dicho que por amar nacen alas cuando el amor hace nido del corazón en las ramas.
Cuando es oscuro el camino y el amanecer se tarda, cuando queda sólo el nido porque la risa se marcha, lo que en la penumbra veo es el ángel de la guarda.
KARIM
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NO PUEDE SER
Sentada en un casino, estaba una mujer, que a otra se parece...Pero no puede ser.
La mujer que yo quiero tiene un calor interno, la que se le parece, un corazón de invierno,
yo la quedé mirando pues siendo parecida tiene un aire muy triste de flor atardecida
y es que mi amada atrae por su mirada pura, mientras aquella otra, por su grácil cintura
que atrae las miradas de los trasnochadores que buscan en sus formas la piel y los favores.
Pude ver que ella atrae aunque desconocida y que le satisface sentirse apetecida,
por quienes la contemplan con el fuego en los ojos cambiando lo inefable por humanos antojos,
y al andar por la noche como luz que encandila, es como una colmena de miel que no destila...
Eso me causó pena, pues se parece tanto que aunque no en sus virtudes...Se parece en el llanto.
sentada en un casino estaba una mujer, hoy quiero recordarla...Pero no puede ser.
KARIM
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