FINALES DE ALFILES DE DISTINTO COLOR

      En los siguientes análisis el lector encontrará procedimientos e ideas tácticas de los finales de alfiles de colores opuestos. Espero que, aparte de sacarle provecho, disfrutes tanto como yo lo hice analizándolos (o jugándolos, en algún caso). Si me refutas alguna línea, envíame un correo y no dudaré en responderte.

  1. Delchev - Bernal, Hyères 2001.
  2. Ziegler - Bernal, Mondariz 1994.
  3. Ubilava - Bernal, Liga de Cantabria 1999.

- Bájate los finales en formato ChessBase


Delchev, Alexander - Bernal, Luis 
Open de Hyères, 2001

En el apuro de tiempo me metí en este final, pensando que las tablas eran evidentes, pero con tiempo para reflexionar se hacen evidentes los peligros de la posición. La defensa ideal para el negro (detener el peón con el rey y defender el flanco opuesto con el alfil), no es realizable por la debilidad del peón de g7: tras su captura el alfil negro puede aún ir a g5, pero entonces g3-f4 decide la lucha. Supongamos que en este momento un GM soviético entra en la sala de juego y le preguntamos cómo debe jugar el blanco: de inmediato, nuestro héroe comenzaría a hacer gestos de desdén con la mano, llevaría el rey a f5 y jugaría g3-f4:

El negro podría defender el peón con 1...Ab8 o 1...Ad4, pero tras 2.fxe5 fxe5 3.Ac4 se encontraría en zugzwang. Tampoco sacaría del apuro 1...exf4 2. gxf4; el blanco crearía el peón pasado de rey y penetraría con el rey en el flanco de dama.

La partida siguió con 45.Rd3 Rc5 46.g3 Aquí el maestro imaginario se daría cuenta de que el blanco no puede llevar su rey a f5 sin jugar antes g3: 46.Re2 Rb5 (46...Rb6? 47.Rf2+-; 46...Rd6 47.Rf1 Rc7 48.Ad5 Rb8) 47.Rf1 Ad4 46...Ab8 Tras el avance de algún peón del flanco el rey pasa, pero el alfil está en condiciones de cumplir su labor defensiva. Si el negro se hubiera quedado quieto el blanco habría realizado su plan. Por ejemplo: 46...Rd6 47.Re2 Re6? 48.f4 Rd6 49.Rf3 Re7 50.Rg4 Re6 51.Ad5+ Re7 52.Rf5 y hemos llegado a la posición del diagrama 2 47.f4 Rb6 48.Re3 Ad6 49.Rf3 Ab4 50.Rg4 50.fxe5 fxe5 51.Rg4 Ae1 50...Ae1= 51.Ac8 Af2 52.Rf3 Ae1 53.g4 exf4 54.Rxf4 Ad2+ 55.Rf5 Ag5 56.Rg6 Ra7 y el bloqueo no lo mueve ni la grúa municipal. ½-½

 VOLVER AL INICIO
 


 
Ziegler, Ari - Bernal, Luis
Open de Mondariz, 1994

Desde luego que este final es tablas, pero nada se pierde por intentarlo. En el flanco de dama ya hay objetivos de ataque, pero haría falta algo en el otro flanco para tener alguna posibilidad. 47...Ag1 48.Rg2 Ae3 49.Rf3 Ac1 Prepara la penetración del rey. 50.a4 Innecesario. El avance ...a4-a3 del negro no era una amenaza, ya que después la captura del peón de a2 siempre se respondería con Rc2. 50...Rf5!? 51.g4+ El preludio al error 51...Re5 52.h3? 52.h4 y se firman las tablas. 52...g5! ¡Ya tenemos algo para jugar en el flanco de rey! El peón de h3 no se puede defender con el alfil. 53.Ac8 h6 54.Ad7 Rd4 55.Axe6 Rd3(!)

Una jugada que aún ahora me produce un gran placer (ajedrecístico, se entiende). El blanco confiaba en que 55...Rc3 56.Re4 (56.Re2! Rb3 57.Rd1 Af4 58.Ad7 Rxc4 59.Af5 Rb3 60.Ac2 es la defensa que discutiremos en el comentario a 56.Ad5) 56...Rb3 57.Rd5 Rxa4 (57...Ae3 58.Ad7=) 58.Rxc5 eran tablas fáciles. Una confianza excesiva, si seguimos analizando: 58...Ae3+ 59.Rd5 Rb4

El peón a es muy peligroso. A) 60.Af5 a4 61.Ab1 Ag1! (o cualquier jugada por la diagonal a7-g1) y el blanco está en un asqueroso zugzwang: 62.Aa2 (62.c5 Axc5 63.Aa2 Ag1 y Rc3-b2) 62...Ra3 63.Ab1 Rb2; B) 60.Re4 Ac5! 61.Rd5 (61.Rd3 Rb3–+) 61...a4 62.Af5 a3 63.Ab1 Af2! 64.Aa2 Ag1 y de nuevo zugzwang; C) 60.c5! El análisis demuestra que el peón c es un estorbo: 60...Axc5 (60...a4 61.c6 Af4 62.Rd4=) 61.Re4 y el blanco detiene el peón in extremis: 61...Rc3 (61...a4 62.Rd3) 62.Ad7 Rb3 63.Ae6+ ; aunque el rey negro consiguiera pasar al flanco de rey, tras la captura del peón de h3 el alfil se sitúa en h5 y el negro no tiene más. La idea de 55...Rd3 es defender el peón c antes de entrar en el flanco de dama.

 


56.Ad5? ¡La jugada perdedora! Con 56.Af5+ Rxc4 57.Re2 Rb3 58.Rd1! (gana un tiempo vital atacando el alfil) Af4 59.Ac2+ el blanco crea una barricada por las casillas blancas. El alfil debe defender SIEMPRE el peón desde c2, y el rey debe seguir a su rival (a ....Rc3 o ...Rb2, Rd1, a ...Rd4 Re2 y a ...Re5, Rf3). El amable lector puede comprobar por sí mismo las variantes.

Esta posibilidad defensiva nos hace preguntarnos si el negro pudo preparar mejor la penetración del rey situando el alfil en otra casilla. Lamentablemente, parece que no: con el alfil en f4 el blanco tendría tiempo de corregir el flanco de rey con h4, y si el alfil se va de la diagonal c1-h6 el rey blanco sitúa su rey en e3.

56...Ab2 57.Ae6 O 57.Ae4+ Rxc4 58.Re2 Rb3 57...Ad4 58.Af7 Rc3 59.Re2 Rb3 60.Ae8 El peón a sería imparable. 60...Rxc4 61.Rd2 Rb3 62.Rc1 Ae5 Ahora el negro se dispone a llevar el rey a capturar el peón h. Para ser sinceros, a estas alturas aún no estaba muy convencido de que se ganara el final con dos peones de ventaja. 63.Rb1 Flojo. De todos modos, el blanco no podía cortar el paso al rey por la debilidad del peón a: 63.Rd2 c4 64.Af7 Af4+ 65.Rd1 Rb4 66.Rc2 c3 67.Ae8 (67.Ab3 Ae5 zugzwang) 67...Rc4 y el rey entra. 63...Af4 Dando las gracias 64.Ad7 Ae3 65.Ae8 Af4 66.Ad7 c4 y aquí, siguiendo prehistóricas costumbres, la partida fue aplazada. Mi rival, un poco noqueado, comentó algo así como "¿Todavía sigues?", pero ABANDONÓ sin reanudar la partida. El análisis confirma que el final se gana fácilmente. Por ejemplo: 67.Ae6 Rc3 68.Af7 Rd3 69.Ae6 c3 70.Af5+ Rd2 71.Ag6 Ad6 (no está de más evitar un posible contraataque) 72.Af5 Ab4 73.Ag6 Re3 74.Rc2 Rf3 75.Rd3 Rg3 76.Rc2 (76.Re2 Rxh3 77.Rf3 Rh4 (77...h5 también gana.) ) 76...Rxh3 77.Ah5 Rg3 Ahora el negro debe crear un peón pasado en el flanco de rey, una tarea difícil a primera vista. 78.Rd3 Rf3 79.Rc2 Re3 80.Ag6 Rd4 81.Rb3 Ad6 El rey se dirige a b4 y el blanco cae por primera vez en zugzwang. 82.Rc2 (82.Af5 h5; 82.Af7 Rd3 83.Ag6+ Rd2 el blanco debe permitir ...h5, con dos peones pasados que garantizan la victoria, pues el alfil en la gran diagonal defiende el peón de c3 y controla el peón pasado blanco.) 82...Rc4 83.Ah5 Rb4 84.Ae8 Ae5

y el alfil blanco ha quedado "partido" en dos diagonales. 85.Ad7 (85.Rc1 Rb3–+) 85...h5! 86.gxh5 Rc4 y el rey se dirige a apoyar el nuevo peón pasado.

 VOLVER AL INICIO


 
Ubilava, Elizbar - Bernal, Luis
Liga de Cantabria, 1999

Parece que el negro deba ganar este final, con la posibilidad de crear dos peones pasados alejados. 44.Ab5 Rf6 45.Ac6 (Al final del análisis volveremos a estas jugadas) 45...Rg5 46.Ae8 Ahora está claro que no será tan fácil pasar el peón de rey cuando el blanco capture el peón g. 46...a6 El negro debía romper de inmediato con 46...Rf4! 47.Axg6 b5 48.Re2 (El blanco no puede evitar que el negro cree los dos peones pasados. Tras 48.Ah7 a5 49.Ag6 b4 50.Ah7 a4 51.Ag6 b3 52.axb3 a3 53.Rc2 e4 y el peón de rey le cuesta el alfil al blanco.) 48...e4 49.fxe4 fxe4 50.Ae8 b4 51.Aa4 Re5 52.Ab3 Con el alfil en c6 el blanco cae enseguida en zugzwang 52...Rd4 53.Rd2 a5

Para entender este final hay que conocer que, aunque el peón h del negro es malo, con esta estructura del flanco de rey el blanco perdería aún eliminando el resto de los peones a cambio de su alfil:

1...Rf5 1...Ah2? 2.g4! hxg3 3.Rf3 , y con el alfil encerrado se da una conocida posición de tablas. 2.Rf2 Re4 3.Rg1 Si 3.Rf1 El blanco ni siquiera llegaría a morir en el rincón tras 3...Ae3 4.Re2 Rf4 5.Rf1 Ab6 3...Re3 4.Rf1 Ag3 5.Rg1 Re2 6.Rh1 Re1 7.Rg1 Af2+ 8.Rh1 Rf1 y el blanco se ve obligado a mover el peón g

Volviendo al diagrama anterior:

54.Re2 Ad6 (de este modo el negro gana un tiempo decisivo con respecto a 54...Rc3 55.d6 Axd6 56.Re3) 55.Rd2 Ae5! (55...Af4+ 56.Re2 Rc3 57.d6 Axd6 58.Re3 Rb2 59.Rxe4 a4 60.Axa4 Rxa2 61.g4! hxg3 62.Rf3 b3 63.Axb3+ Rxb3 64.h4=) 56.Re2 Af4 57.Rd1(el rey blanco se ha visto obligado a ir a la última fila, ya que si 57.Rf2 Rd3) 57...Rc3 (57...Re3 58.Ac2 Ag3 59.Rc1 y el rey negro no penetra) 58.Re2 Rb2 59.d6 (si el blanco no hace nada el negro gana fácil: 59.Rf2 Ra3 60.Re2 a4 61.Ac4 Rb2) 59...Axd6 60.Re3 A) 60...a4 61.Axa4 Rxa2 62.Rxe4 Ag3 (62...b3 63.g4 hxg3 64.Rf3! b2 65.Ac2=) 63.Ac6 b3 64.Ad5 y el blanco ha parado el peón.; B) 60...Ra3! 61.Rxe4 a4 62.Ad5




62...Ag3! (62...Rb2 63.g4 hxg3 64.Rf3 b3 65.Axb3=) 63.Re3 Rb2 64.Ae6 (64. Rf3 b3 65.axb3 axb3!; el blanco necesita que su rey pueda llegar a d3) 64...b3 65.axb3 a3! 66.b4 a2 67.Axa2 Rxa2 68.b5 Rb3 69. b6 Rc4 70.b7 Rd5 71.Rf3 (71.b8=D Axb8 72.g4 hxg3 73.h4 Re6 -+) 71...Rc6 72.b8=D Axb8 73.g4 hxg3 74.h4 Rd7 y el negro gana por un tiempo)47.a4! Ad6 El negro calcula que puede forzar por zugzwang que el alfil deje de amenazar el peón g. Tampoco ganaba 47...Rf4 48.Axg6 b5 49.axb5 axb5

A) 50.Re2 perdía de un modo similar al comentario anterior: 50...b4 51.Ae8 e4 (51...b3? 52.Aa4 b2 53.Ac2 e4 54.fxe4 fxe4 55.Ab1 Re5 56.Ac2 Rxd5 57.Ab1 y el negro no tiene por dónde entrar con el rey. ) 52.fxe4 (52.Aa4 Re5 53.Ab3) 52...fxe4 53.Aa4 Re5 54.Ab3 Rd4 55.Aa2 Ad6 56.Rd2 Ae5 57.Re2 Af4 (de nuevo la maniobra de zugzwang). A1) 58.Rd1 Re3! 59.Ab1 (59.d6 Axd6 60.Ad5 Rd3) 59...b3 zugzwang; A2) 58.Ab3 Rc3 59.Aa2 Rc2–+; A3) 58.Rf2 Rc3 59.Ab1 (59.d6 Axd6 60.Re3 Rc2 61.Rxe4 Ag3–+) 59...e3+ 60.Re2 b3 61.d6 (61.Ag6 Rb2! y el negro gana) 61...Axd6 62.Rxe3 (62.g4 hxg3 63.Rxe3 Ae7! y Ah4) 62...Ag3! 63.Af5 Rb2 64.Ae6 (64.Rd3 Rc1) 64...Rc2–+;

B) 50.Ah7!

y ahora se ve claro el problema de 46...a6: el peón b es más fácil de controlar. Una posible continuación es 50...b4 51.Ag6 Ae7 (51...b3 52.Rc3 e4 53.fxe4 fxe4 54.Rxb3 e3 55.Rc2 Rg3 56.Rd1 Rxg2 57.Af5 Rf2 58.Ag4=) 52.Ah7 Af6 53.Rc4 (Es más complicado 53.d6 b3 54.d7 e4+ 55.fxe4 fxe4+ 56.Rd2! , que también debe llevar a tablas.) 53...e4 54.fxe4 fxe4 55.d6 (55.Rxb4? e3 56.Ad3 Rg3 y el peón cuesta el alfil.) 55...e3 56.Rd3! y los peones están controlados. 48.Re3 Ae7 49.Ac6! Ac5+ 50.Re2 Rf4 51.Ab7 y se firmaron tablas ante 51... b5 52.a5 b4 53.Axa6 b3 54.Ac4 b2 55.Aa2= Parece extraño que la interposición de a6 y a4 sea perjudicial para el negro, pero el hecho es que los peones b y e no ligan demasiado bien, y había que guardarse la posibilidad de crear un peón pasado aún más alejado. De acuerdo con el análisis, el blanco dejó escapar las tablas en las jugadas 44 y 45 (a4!) y el negro en la 44 (...Aa3!, inmovilizando el peón a antes de ir a g5-f4). Hay que dar el crédito que se merece al Maestro Ubilava, que ya intuyó esto último en el post - mortem.

 VOLVER AL INICIO

1