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Fernando Fernández Gómez
 
Perú (Lima), 1921 – Madrid, 2007
Fernando Fernán Gómez

Actor, director, escritor y académico. Ha dirigido y escrito 30 películas y ha actuado en 206, entre ellas, las de directores como Juan de Orduña, Edgar Neville, José Luis Sáenz de Heredia, Pedro Lazaga, Carlos Saura, Pedro Almodóvar, Luis García Berlanga, Ricardo Franco, Juan Antonio Bardem, Manuel Gutiérrez Aragón, José Luis Cuerda, Josefina Molina y Víctor Erice.

Fernán Gómez nació en la capital peruana porque su madre, Carola Fernández Gómez, se encontraba de gira por Latinoamérica. Fue inscrito en el consulado de Buenos Aires y allí vivió durante sus primeros años de vida. El actor y director conservó la nacionalidad argentina hasta el año 1970, cuando se nacionalizó español.

Su familia se trasladó a Madrid en 1924, ciudad en la que estudió Filosofía y Letras, aunque no pudo terminar la carrera universitaria primero por la Guerra Civil y, después, por su vocación teatral. Hasta los años 40 se dedicó a la interpretación teatral y, a partir de esa década, enfocó su trabajo al cine como actor y director. Su debut como actor cinematográfico tuvo lugar en el año 1943 con la comedia Cristina Guzmán, de Gonzalo Delgrás, que estaba basada en la novela rosa de Carmen de Icaza.

Entre 1947 y 1959 estuvo casado con María Dolores Pradera, cantante con la que tuvo dos hijos. El matrimonio coincidió como intérpretes en películas de Alejandro Ulloa, Gonzalo Delgrás, Carlos Serrano de Osma, Enrique Gómez y Lorenzo Llobet Gracia. Desde los años 70 mantuvo una relación sentimental con la también actriz y directora Emma Cohen, con la que contrajo matrimonio en el año 2000.

Dirigió su primera película en el año 1954 junto a Luis María Delgado; se tituló Manicomio. Al año siguiente, ya en solitario, dirige El mensaje (1955). Su siguiente trabajo será El malvado Carabel (1956), una adaptación de la novela del mismo nombre de Wenceslao Fernández Flórez.

En 1958 escribe, dirige e interpreta La vida por delante, largometraje ganador del Premio a la Mejor Película del Círculo de Escritores Cinematográficos. Al año siguiente dirige la segunda parte: La vida alrededor (1959), donde también actuó.

Su primera película de los años 60 es Sólo para hombres (1960), en cuyo guión colaboró el dramaturgo Miguel Mihura (1905–1977). Al año siguiente adapta para el cine la obra de Pedro Muñoz Seca La venganza de Don Mendo (1961) y en 1962 recibe el Premio Nacional de Interpretación Dramática.

En 1964 dirige Los palomos, comedia protagonizada por Gracita Morales y José Luis López Vázquez; y El extraño viaje (1964), calificada como “obra maestra del cine español” que fue protagonizada por un joven Carlos Larrañaga y ganadora del Premio a la Mejor Película por el Círculo de Escritores Cinematográficos. Su siguiente filme se titula Y el mundo sigue (1965), un drama en el que Fernán Gómez adaptó la novela de Juan Antonio de Zunzunegui del mismo nombre, y donde participó también como actor.

Otro de sus mejores trabajos fue la adaptación, dirección e interpretación protagonista del largometraje Ninette y un señor de Murcia (1965), una gran versión cinematográfica del texto de Mihura. Al año siguiente también escribe, dirige y actúa en Mayores con reparos (1966).

Comienza la década de los 70 con la dirección e interpretación del filme Crimen imperfecto (1970), en cuyo guión trabajó Pedro Masó. Sus siguientes largometrajes son la comedia Cómo casarse en siete días (1971), protagonizada por Gracita Morales; el telefilme Juan Soldado (1973), protagonizado por el propio Fernán Gómez y su viuda Emma Cohen; y Yo la vi primero (1974), donde actúa el también cineasta León Klimovsky. Ese año debuta como realizador e intérprete televisivo con la serie El pícaro (1974), donde también actúan Emma Cohen y Pilar Bardem. Con este trabajo Fernán Gomez recibe dos Premios TP de Oro al Mejor Actor Nacional y a la Mejor Serie Nacional.

Vuelve a la dirección e interpretación cinematográfica con el largometraje La querida (1976), cuya protagonista fue interpretada por la cantante Rocío Jurado. Ese año rueda también el filme Bruja, más que bruja (1976) y protagoniza El anacoreta (1976), de Juan Estelrich, un papel por el que recibió el Oso de Plata al Mejor Actor en el Festival de Cine de Berlín. Sus siguientes películas son Mi hija Hildegart (1977) y la comedia Cinco tenedores (1979), protagonizada por Concha Velasco. Un año antes había escrito Las bicicletas son para el verano (1978), una obra teatral que obtuvo el Premio Lope de Vega y que fue llevada al cine por Jaime Chávarri en 1984. Ese año también recibió su segundo Premio al Mejor Actor en la Berlinale con la película Stico (1984) de Jaime de Armiñán, y, en 1985, el Premio Nacional de Teatro.

Tras un parón de siete años como director cinematográfico, vuelve a las pantallas con Mambrú se fue a la guerra (1986), película por la que obtuvo el Premio Goya al Mejor Actor Protagonista y el Premio Fotogramas de Plata al Mejor Actor de Cine. Ese año rueda también El viaje a ninguna parte (1986), una adaptación de la novela que el propio Fernán Gómez había escrito dos años antes. El largometraje fue un éxito en el ámbito de la crítica y las instituciones cinematográficas; consiguió ocho galardones, de entre los que destacan, tres Premios Goya al Mejor Director, a la Mejor Película y al Mejor Guión. Otros largometrajes que adaptó de sus novelas fueron El mar y el tiempo (1989), galardonado con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de San Sebastián: y Siete mil días juntos (1994), que recibió el Premio al Mejor Director en el Festival de Cine Cómico de Peñíscola (Castellón).

En 1989 Fernán Gómez recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes y el Premio Nacional de Cinematografía. En 1991 estrenó el filme Fuera de juego, y en el año 1992 dirigió el capítulo Las mujeres de mi vida, para la serie televisiva La mujer de tu vida 2. También ganó el Premio Goya al Mejor Actor Secundario por Belle Epoque (1992), de Fernando Trueba. Tres años después, se le concede un nuevo reconocimiento: el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1995).

En 1998 Carlos Larrañaga volvió a protagonizar una película dirigida por Fernando Fernán Gómez: Pesadilla para un rico. Al año siguiente recibe el Premio Donostia por su trayectoria profesional y estrena la coproducción hispano–lusa A Porta do Sol (1998) y recibe su segundo Premio Goya al Mejor Actor por su interpretación en El Abuelo (1998), de José Luis Garci.

Su último trabajo como director de cine, junto al también cineasta José Luis García Sánchez, es la adaptación de la novela anónima Lázaro de Tormes (2000), una película con la que consiguió dos Premios Goya al Mejor Guión Adaptado y al Mejor Diseño de Vestuario. Ese año fue galardonado con el Premio Donostia en el Festival de Cine de San Sebastián en reconocimiento a su carrera y fue nombrado miembro de la Real Academia Española, siendo el único actor que forma parte de esta institución académica.

El último reconocimiento a su carrera cinematográfica fue el Oso de Honor en el Festival de Cine de Berlín, que Fernán Gómez recibió en 2005. Antes de fallecer puso su inconfundible voz a un documental sobre el Museo del Prado titulado: El primer siglo el Prado (2008), dirigido por José Luis López–Linares.

Tras su muerte, la cultura española queda huérfana de un personaje irrepetible en la Historia del cine, el teatro y la literatura nacionales.


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