| Rafael Gil Álvarez | |
| Madrid, 1913
– Madrid, 1986 |
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| Prolífico director y guionista español. Dirigió su primer cortometraje, de carácter documental en 1937; se tituló Sanidad. Al año siguiente rueda otro corto documental de género bélico: Soldados campesinos (1938). Sus siguientes cortos son Salvad la cosecha (1938), codirigido junto a Arturo Ruiz Castillo; Resistencia en Levante (1938), Flechas (1939), La corrida de la victoria (1939), La copa del Generalísimo en Barcelona (1939), Ametralladoras (1939), Luz de Levante (1940), Luna gitana (1940), Feria en Sevilla (1940), basado en un poema de Luis Fernández Ardavín y cuyo narrador en off era Juan de Orduña; Tierra canaria (1941), Islas de Tenerife (1941), Islas de Gran Canaria (1941) y Fiesta canaria (1941). En 1942 Luis Lucia adaptó la novela de Wenceslao Fernández Flórez El hombre que se quiso matar, y Rafael Gil la dirigió. Ese año también rodó la comedia Viaje sin destino (1942). Vuelve a dirigir en 1943 una nueva adaptación de otro libro de Fernández Flórez titulado Huella de Luz, que obtuvo el Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo al Mejor Guión Adaptado. |
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| Los largometrajes que dirigirá entre 1943 y 1950 serán adaptaciones de textos de escritores como Enrique Jardiel Poncela (1901–1952), Pedro Antonio de Alarcón (1833–1891), Armando Palacio Valdés (1853–1938), Miguel de Cervantes (1547–1616), Miguel Mihura (1905–1977), Blasco Ibáñez (1867–1928) o Jacinto Benavente (1866–1954). Son Eloísa está debajo de un almendro (1943), Lecciones de buen amor (1944), El clavo (1944), La pródiga (1946), El fantasma y Doña Juanita (1945), Tierra sedienta (1945), La fe (1947), ganadora del Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo; Don Quijote de La Mancha (1947), La calle sin sol (1948), Una mujer cualquiera (1949), Mare Nostrum (1948), Aventuras de Juan Lucas (1949), protagonizada por Fernando Rey; y La noche del sábado (1950). En 1950 dirige también el musical Teatro Apolo y, al año siguiente, estrena El gran galeoto (1951) y la historia de Vicente Escrivá, La señora Fátima (1951), ganadora del Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo. Tras más de una década dirige en 1952 un nuevo cortometraje: Cincuenta años del Real Madrid, con un guión de José Luis Sáenz de Heredia y con un reparto en el que se encontraba Fernando Fernán Gómez. |
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En los años 50 Vicente Escrivá se convertirá en guionista e inspirador de la mayoría de los largometrajes de Rafael Gil. Es el caso de las comedias De Madrid al cielo (1952), Sor Intrépida (1952), ganadora del Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo; y el exitoso drama La guerra de Dios (1953), con el que Gil ganó el Premio OCIC en el Festival de Cine de Venecia y Paco Rabal consiguió el Premio Fotogramas de Plata al Mejor Actor del Cine Español y el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos al Mejor Actor Principal. En 1954 abordó un nuevo género fílmico; dirigió la película de carácter histórico El beso de Judas, también basada en una historia de Escrivá, al igual que Murió hace quince años (1954), otro de sus largometrajes que obtuvo el Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo a la Mejor Película; La otra vida del capitán Contreras (1955), en cuyo reparto participa Fernando Fernán Gómez; El canto del gallo (1955), La gran mentira (1956) con Francisco Rabal como intérprete; y Un traje blanco (1956). A finales de los 50 vuelve a dirigir adaptaciones de textos de Mihura, como ¡Viva lo imposible! (1958); Camarote de lujo (1959), de Wenceslao Fernández Flórez; y La casa de Troya (1959), de Alejandro Pérez Lugín. Durante los años 60 rueda diversas producciones consideradas menores en su filmografía y desiertas de premios. |
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Es el caso de Siega verde (1960), El Litri y su sombra (1960), Cariño mío (1961), Rogelia (1962), La reina del chantecler (1962), el documental Historia de cinco copas (1962), Tú y yo somos tres (1962), Chantaje a un torero (1963), La vida nueva de Pedrito de Andía (1965) y Samba (1965). En 1965 también dirige Currito de la Cruz, protagonizada por Francisco Rabal y Arturo Fernández. José Luis López Vázquez, Rafaela Aparicio y Sancho Gracia forman parte del reparto de su siguiente comedia titulada ¡Es mi hombre! (1966), codirigida junto a Pedro Lazaga. En Camino del Rocío (1966), la protagonista Carmen Sevilla tiene como compañeros de reparto a Arturo Fernández, Paco Rabal y Sancho Gracia. En 1967 adaptó la novela de Torcuato Luca de Tena (1923–1999), fundador del diario ABC, La mujer de otro, protagonizada por Rafaela Aparicio y Manuel Alexandre. Sus siguientes largometrajes son la comedia Verde doncella (1968), El marino de los puños de oro (1968), protagonizada por el boxeador Pedro Carrasco; Sangre en el ruedo (1969), y la adaptación del libro de Jardiel Poncela Un adulterio decente (1969), película protagonizada por Carmen Sevilla y Fernando Fernán Gómez. |
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En 1970 dirige el cortometraje documental Sexto centenario de la Coronación de Nuestra Señora de Lledó, y la comedia musical El relicario (1970), protagonizada por Carmen Sevilla y Arturo Fernández. Al año siguiente vuelve a dirigir otra adaptación del libro de Fernández Flórez El hombre que se quiso matar (1971), que ya había rodado en 1942; esta vez fue protagonizado por Tony Leblanc. También estrena ese año Nada menos que todo un hombre (1971), cinta que consigue el Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo tras más 15 años sin recibir reconocimientos por parte de ningún festival. Sus siguientes trabajos son El sobre verde (1971), protagonizado por Leblanc; La guerrilla (1972), una adaptación de la novela de Azorín; y La duda (1972), otra adaptación de una novela de Benito Pérez Galdós (1843–1920) ganadora del Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo y del Premio San Sebastián en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián para Fernando Rey. |
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En 1973 lleva al cine el texto de Lope de Vega (1562–1635) El mejor alcalde, el rey, y en 1975, dirige los filmes Olvida los tambores, Novios de la muerte y Los buenos días perdidos, una comedia basada en una historia de Antonio Gala. Al año siguiente rueda A la legión le gustan las mujeres... y a las mujeres, les gusta la legión (1976), en la que trabaja el actor y director andaluz Antonio del Real; y, en 1977, Dos hombres y, en medio, dos mujeres. Hasta 1978 no había habido año en que no hubiese dirigido ninguna película. Este año se toma un descanso y no dirige hasta 1979, cuando estrena el filme protagonizado por José Sancho La boda del señor cura, una adaptación de la novela de Fernando Vizcaíno Casas. Sus siguientes filmes también son adaptaciones de este novelista: Y al tercer año resucitó (1980), Hijos de papá (1980), De camisa vieja a chaqueta nueva (1982), Las autonosuyas (1983) y, el que fue su último trabajo Las alegres chicas de Coslada (1984). |
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