Ir al inicio
León Klimovsky Dulfán  
Buenos Aires (Argentina), 1906 – Madrid, 1996
León Klimovsky

Director de cine nacionalizado español. En su juventud estudió la carrera de Medicina y se especializó en Odontología. Más tarde trabajó como crítico y comentarista de música jazz hasta que decidió dedicarse al cine.

Primo del matemático y filósofo Gregorio Klimovsky, fue uno de los fundadores de la Cinemateca Argentina y del primer cineclub de Buenos Aires en el año 1929. Promovió el cine que se realizaba por aquella época en la URSS y, también el expresionismo alemán.

Miembro de la Academia de Cine de su país natal, dirigió 12 películas de nacionalidad argentina antes de instalarse definitivamente en España en 1955. Son su opera prima El jugador (1948), adaptación de la novela de Fiódor Dostoievski (1821–1881); Se llamaba Carlos Gardel (1949), La guitarra de Gardel (1949), estas dos últimas películas sobre el cantante de tango argentino; Marihuana (1950), una coproducción argentino–española; Suburbio (1951), La vida color de rosa (1951), El pendiente (1951), El túnel (1952), La parda Flora (1952), la coproducción entre México y Argentina El Conde de Montecristo (1954), basada en la novela de Alejandro Dumas (1802–1870); Tres citas con el destino (1954), codirigida junto a Florián Rey y al director mexicano Fernando de Fuentes; y El juramento de Lagardere (1955).

Su primer largometraje español se tituló El tren expreso (1955). Ese año también dirigió La pícara molinera (1956), ganador de la Mención Especial a la Mejor Película en Color en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. En 1956 rodó el drama Miedo, cuyo guión escribió junto a Jesús Franco; y Viaje de novios (1956), con un guión en el que participó el productor José Luis Dibildos (1929–2002).

Su siguiente trabajo fue la coproducción hispano–mexicana Un indiano en Moratilla (1958). Al año siguiente dirige otra coproducción entre España, Italia y Francia cuyo guión fue escrito por Jesús Franco; se tituló Llegaron los franceses (1959). Ese año dirige también S.O.S. abuelita (1959) y el éxito Salto a la gloria (1959), una historia de Vicente Escrivá sobre la vida del médico Ramón y Cajal (1852–1934), ganadora del Premio a la Mejor Película en Lengua Española en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Sus primeros trabajos de los años 60 son Un bruto para Patricia (1960), la coproducción hispano–mexicana El hombre que perdió el tren (1960); Ama Rosa (1960), en cuyo guión participó nuevamente Jesús Franco; La paz empieza nunca (1960), la coproducción hispano–argentina Y el cuerpo sigue aguantando (1961), La danza de la fortuna (1961), Torrejón City (1962), protagonizada por Tony Leblanc; Todos eran culpables (1961), Horizontes de luz (1962) y Escuela de seductoras (1962).

Después de esta producción tan intensa descansa en 1963 para dirigir entre 1964 y 1966 de dos a cuatro largometrajes por año. Son Los siete bravísimos (1964), Ella y el miedo (1964), rodada en la localidad madrileña de Colmenar Viejo; Fuera de la ley (1964), Escala en Tenerife (1964), Aquella joven de blanco (1965), La colina de los pequeños diablos (1965), Dos mil dólares por Coyote (1966), El bordón y la estrella (1966) y los spaghetti western Django… cacciator di taglia (1966) y Pochi dollari per Django (1966).

A finales de los 60 dirige la comedia musical Una chica para dos (1968) y una serie de coproducciones hispano–italianas: Un hombre vino a matar (1968), Giugno 44-Sbarcheremo in Normandia (1968), Pagó cara su muerte (1969), El valor de un cobarde (1969), el drama bélico Hora cero: operación Rommel (1969), ambientado en la II Guerra Mundial; y la adaptación de la novela de Lou Carrigan No me importa morir (1969).

En los años 70 mantendrá el mismo ritmo de producción. Regresa a la comedia con el filme Los hombres las prefieren viudas (1970). Al año siguiente dirige un filme de terror titulado La noche de Walpurgis (1971), en cuyo guión participó Paul Naschy. Ese año dirige también otras coproducciones entre España e Italia como El hombre que vino del odio (1971) y Reverendo Colt (1971).

En 1972 estrena tres largometrajes: La saga de los Drácula, con un guión de Emilio Martínez Lázaro y en cuyo reparto figuró Narciso Ibáñez Menta; La casa de las Chivas (1972), en cuyo guión trabajó José Luis Garci; y Doctor Jekill y el hombre lobo, protagonizada por Naschy, quien también escribió el guión. Al año siguiente vuelve a dirigir otras películas de terror como La orgía nocturna de los vampiros (1973) y La rebelión de las muertas (1973).

En 1974 dirige cuatro películas de crimen y terror en las que también participa Naschy como actor o guionista. Son El talón de Aquiles, Odio a mi cuerpo, El mariscal de infierno y Una libélula para cada muerto. Ese año también codirige junto a Al Adamson la película de nacionalidad estadounidense Mean mother (1974).

Sus siguientes filmes son Muerte de un quinqui (1975), Tres días de noviembre (1976), protagonizada por Narciso Ibáñez Menta y con un guión de Paul Naschy; Secuestro (1976), en la que también Naschy escribió el guión; Gritos a medianoche (1976), Último deseo (1976), ¿Y ahora qué, señor fiscal? (1977), El extraño amor de los vampiros (1977), Laverna (1978), La doble historia del Dr. Valmy (1978), en cuyo guión trabajó el dramaturgo guadalajareño Antonio Buero Vallejo (1916–2000); y el filme de terror Violación fatal (1978).

Su último trabajo fue como realizador de la serie televisiva La barraca (1978–1979), inspirada en la novela de Vicente Blasco Ibáñez, que obtuvo el TP de Oro a la Mejor Serie Nacional. A pesar de dejar la dirección cinematográfica trabajó como actor en las películas La noche más hermosa (1984), de Manuel Gutiérrez Aragón; y Amo tu cama rica (1991), de Emilio Martínez Lázaro. En 1995 recibió el Premio de Honor de la Asociación de Directores de Escena de España.


Google
1