| Pedro Lazaga Sabater | |
| Valls (Tarragona),
1918 –
Madrid, 1979 |
![]() |
| Comenzó simultaneando su trabajo en un sindicato pesquero con sus primeros trabajos en el medio cinematográfico. Tras conseguir diversos premios en concursos de críticas y en las sesiones de cineclub del Círculo de Escritores Cinematográficos, Pedro Lazaga se puso en contacto con Carlos Serrano de Osma, que le dio la oportunidad de escribir el guión de la película El embrujo (1947), dirigida por el propio Serrano de Osma. Tres años después también sería guionista de Niebla y sol (1951), un filme de José María Forqué (1923–1995). Durante aquellos años también trabajaría como ayudante
de dirección en otras películas de Serrano de Osma, al tiempo
que debuta en la dirección fílmica con el cortometraje Encrucijada
(1948). Ese mismo año también estrenó el largometraje
Campo bravo (1948). |
|
| Su siguiente trabajo fue la dirección y la escritura del guión, junto a Forqué, de la película María Morena (1951), nominada a recibir el Gran Premio en el Festival de Cine de Cannes. Su siguiente largometraje, Hombre acosado (1952), tuvo un guión escrito por José Luis Dibildos (1929–2002), quien participaría en numerosas películas de Lazaga no sólo como guionista sino también como productor. |
|
Sus siguientes obras cinematográficas fueron La patrulla (1954), Torrepartida (1956), la comedia La vida es maravillosa (1956), cuyo guión fue escrito de manera conjunta por Lazaga y Dibildos; la adaptación Cuerda de presos (1956), las comedias Muchachas de azul (1957) y Roberto el diablo (1957); El fotogénico (1957), El aprendiz de malo (1958), cuyo guión fue escrito por Mariano Ozores; La frontera del miedo (1958), Ana dice sí (1958), protagonizada por Fernando Fernán Gómez; y Luna de verano (1959), una comedia escrita por José Luis Dibildos y Jesús Franco y protagonizada por Fernando Fernán Gómez, Tony Leblanc y Laura Valenzuela. Después de dirigir todas estas películas, inició una etapa de cine bélico con trabajos como El frente infinito (1959) y La fiel infantería (1959), dos cintas cercanas a las tesis franquistas sobre la Guerra Civil española. Este último trabajo fue premiado por el Sindicato Nacional del Espectáculo. |
|
En 1960 Dibildos comienza a producir gran parte de sus trabajos, de tal modo que la filmografía de Lazaga cambia para realizar comedias como Los tramposos (1959), protagonizada por Tony Leblanc y Concha Velasco; Los económicamente débiles (1960), Trío de damas (1960), y Trampa para Catalina (1961), protagonizada por Concha Velasco. Otras de sus cintas son Sabían demasiado (1962), protagonizada nuevamente por Leblanc y Velasco; Aprendiendo a morir (1962), la película de nacionalidad hispano–portuguesa Martes y trece (1962), La pandilla de los once (1963), El cálido verano del Señor Rodríguez (1963), la comedia romántica Fin de semana (1964), Dos chicas locas, locas (1965), Un vampiro para dos (1965), y ¡Es mi hombre! (1966), codirigida junto a Rafael Gil. |
|
La ruptura con José María Dibildos supone una nueva etapa en su carrera cinematográfica. Comenzará a trabajar con el productor Pedro Masó, que también colaborará como guionista en muchas películas de Lazaga. De esta etapa son Nuevo en esta plaza (1966), Sor Citroen (1967), protagonizada por Gracita Morales; Las viudas (1966), codirigida junto a Julio Coll y José María Forqué; Operación Plus Ultra (1966), La ciudad no es para mí (1966) y ¿Qué hacemos con los hijos? (1967), protagonizadas por Paco Martínez Soria; Los guardiamarinas (1967), Los chicos del Preu (1967), protagonizada por Rafaela Aparicio y galardonada con el Tercer Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo; Novios 68 (1967), No desearás la mujer de tu prójimo (1968), El turismo es un gran invento (1968), protagonizada por Paco Martínez Soria y José Luis López Vázquez; ¡Cómo sóis las mujeres! (1968), que recibió el Tercer Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo; La chica de los anuncios (1968), Las secretarias (1968), Verano 70 (1969), El otro árbol de Guernica (1969), El rostro del asesino (1969), ¿Por qué pecamos a los cuarenta? (1969), Las cicatrices (1969), A 45 revoluciones por minuto (1969), Las amigas (1969), Abuelo Made in Spain (1969), protagonizada por Paco Martínez Soria; El abominable hombre de la Costa del Sol (1970), El dinero tiene miedo (1970), Las siete vidas del gato (1970) y Blanca por fuera y Rosa por dentro (1971), basadas en historias de Enrique Jardiel Poncela (1901–1952); Black story, la historia negra de Peter P. Meter (1971), Vente a Alemania, Pepe (1971), protagonizada por Alfredo Landa y en cuyo guión participó Vicente Escrivá (1913–1999); Vente a ligar al Oeste (1971) y Hay que educar a papá (1971). |
|
A comienzos de los años 70 Lazaga rompe con Masó y comienza a dirigir comedias españolas con un estilo diferente a las anteriores. Es el caso de El padre de la criatura (1972), No firmes más letras, cielo (1972), El vikingo (1972), Mil millones para una rubia (1972), París bien vale una moza (1972) y El abuelo tiene un plan (1973). En 1972 también codirigió junto a Francisco Lara Polop, el filme de terror La mansión de la niebla. Sus siguientes trabajos serán comedias sexys como Las estrellas están verdes (1973), El chulo (1974), El amor empieza a medianoche (1974), Cinco almohadas para una noche (1974), en cuyo guión participó Rafael Romero Marchent y en la que trabajó como actor el también cineasta Antonio del Real; Una mujer de cabaret (1974), Yo soy Fulana de Tal (1975), Ambiciosa (1975), Tres suecas para tres Rodríguez (1975), El alegre divorciado (1975), Terapia al desnudo (1975), comedia interpretada por Carmen Sevilla y José María Íñigo; Hasta que el matrimonio nos separe (1976), Fulanita y sus menganos (1976), La amante perfecta (1976), Estoy hecho un chaval (1977), Vaya par de gemelos (1977), y Siete chicas peligrosas (1978). A finales de los 70 la filmografía de Pedro Lazaga evolucionó al costumbrismo político con películas como Vota a Gundisalvo (1977), en cuyo guión vuelve a participar José Luis Dibildos; y Estimado señor juez (1978). |
|