| Mariano Ozores Puchol | |
| Madrid, 1926 |
![]() |
|
Hermano de los actores José Luis y Antonio Ozores. Sus padres eran los actores teatrales Mariano Ozores y Luisa Puchol, con los que comenzó a trabajar en 1940 como tramoyista, ayudante, representante, apuntador, etc. Más tarde, escribió varios textos humorísticos y chistes gráficos para la revista de humor La Cordorniz. Su inicio en el cine tuvo lugar con la escritura del guión, junto a su hermano Antonio, de la película ¡Ché, qué loco! (1952), de Ramón Torrado. Hasta finales de los años 50 colaboró con Benito Perojo y empezó a trabajar en TVE dirigiendo algunos programas cuando comenzaron sus emisiones en 1956. Además, siguió escribiendo guiones para películas de Antonio Román, Miguel Iglesias, Pedro Lazaga, José María Forqué, Jorge Griñán y Javier Setó. |
|
| En 1959 escribe y dirige su primer largometraje; en la comedia Las dos y media y… veneno actuaron sus hermanos junto a Fernando Rey. Este género sería al que más recurrió en su trayectoria cinematográfica. Sus siguientes filmes, en los que también trabajaron sus hermanos, fueron los dramas Salto mortal (1961) y La hora incógnita (1963). En 1963, año en que también escribió el guión y dirigió la comedia Las hijas de Helena y Alegre juventud (1963), quebró su productora La Hispánica. Un año antes había dirigido el filme Su alteza, la niña (1962). En 1964 dirigió los documentales Historias de la fiesta (1964), sobre el mundo taurino, y el de temática histórica, Morir en España (1964), que, lógicamente, fue galardonado por el Sindicato Nacional del Espectáculo. En 1965 sus dos hermanos y su madre actuaron en su filme Suspendido en sinvergüenza. |
|
Sus dos hermanos, acompañados de Concha Velasco, Paco Rabal, Gracita Morales, José Luis López Vázquez, Manuel Alexandre, Alfredo Landa y Tony Leblanc actúan en la comedia de Mariano Ozores titulada Hoy como ayer (1966). El actor Alfredo Landa trabajó en sus siguientes comedias: Crónica de nueve meses (1967) y Cuarenta grados a la sombra (1967). En esos años también estrenó Operación secretaria (1966), Operación cabaretera (1967), Operación Mata Hari (1968), y Objetivo bikini (1968), comedias en las que actuó Gracita Morales. En los próximos diez años continuó dirigiendo comedias, algunas de ellas protagonizadas por Lina Morgan o Alfredo Landa, actor que dio origen al fenómeno conocido como “landismo”. |
|
Es el caso de ¡Cómo está el servicio! (1968), en la que actúa José Sacristán; Susana (1969), El taxi de los conflictos (1969), codirigida junto a José Luis Sáenz de Heredia; Cuatro noches de boda (1969), En un lugar de la Manga (1970), Si Fulano fuese Mengano (1971), La graduada (1971), A mí las mujeres ni fu ni fa (1971), Venta por pisos (1971), La red de mi canción (1971), Dos chicas de revista (1972), Señora doctor (1973), Una monja y un don Juan (1973), La llamaban La Madrina (1973), La descarriada (1973), Manolo, la nuit (1973), Jenaro, el de los 14 (1974), Dormir y ligar: todo es empezar (1974), El calzonazos (1974), El reprimido (1974), Fin de semana al desnudo (1974), Tío, ¿de verdad vienen de París? (1975), Los pecados de una chica casi decente (1975), Nosotros, los decentes (1976), Mayordomo para todo (1976), en la que actuó Emma Cohen; y Alcalde por elección (1976). Con la llegada de la Transición y, por consiguiente, del cine de destape, Mariano Ozores comenzó a dirigir películas de este tipo, como es el caso de Cuentos de las sábanas blancas (1977). Ese año también estrenó las comedias Ellas los prefieren… locas, Celedonio y yo somos así y El apolítico, esta última con Carmen Sevilla, José Luis López Vázquez, Emma Cohen, su hermano Antonio Ozores y Rafaela Aparicio, entre otros. |
|
Al año siguiente estrena la comedia musical Donde hay patrón… (1978), protagonizada por Manolo Escobar, y dirige al tándem Fernando Esteso y Andrés Pajares en la primera de casi una veintena de películas pertenecientes al cine de destape que fueron grandes éxitos comerciales. Se tituló Los energéticos (1978). Las siguientes, protagonizadas por este dúo o, por lo menos, por alguno de ellos dos, y al que se unió su hermano Antonio en la mayoría de los filmes, son Los bingueros (1979), El erótico enmascarado (1980), Yo hice a Roque III (1980), El liguero mágico (1980), El soplagaitas (1980), Queremos un hijo tuyo (1981), Los liantes (1981), ¡Qué gozada de divorcio! (1981), Brujas mágicas (1981), Padre no hay más que dos (1982), El hijo del cura (1982), Cristóbal Colón, de oficio descubridor (1982), El currante (1983), Agítese antes de usarla (1983), La Lola nos lleva al huerto (1984), El cura ya tiene hijo (1984), ¡Qué tía la C.I.A.! (1985), El recomendado (1985), y Cuatro mujeres y un lío (1985). Otros títulos que estrenó por aquellos años son Unos granujas decentes (1980), El primer divorcio (1981), donde actúa el director Manuel Summers; Es peligroso casarse a los 60 (1981), Un Rolls para Hipólito (1982), ¡Qué vienen los socialistas! (1982), Los autonómicos (1982), La loca historia de los tres mosqueteros (1983), El pan debajo del brazo (1984), Al este del oeste (1984) y El rollo de septiembre (1985). |
|
Hacia mediados de los 80, el cine de destape deja de ser un filón comercial, por lo que Ozores regresa a la comedia previa a este tipo de películas. Por entonces siguió dirigiendo a su hermano Antonio en Reír más es imposible (1986), Capullito de alhelí (1986), Los presuntos (1986), ¡No, hija, no! (1987), Esto sí se hace (1987), Esto es un atraco (1987), Ya no va más (1988), Hacienda somos casi todos (1988), Los obsesos (1988), El equipo Aagghh (1989), Veneno que tú me dieras (1989), Tahiti’s girls (1990) y Disparate nacional (1990). Sus últimos trabajos cinematográficos son Pareja enloquecida busca madre de alquiler (1990), Jet Marbella Set (1991), y Pelotazo nacional (1993), en la que actúa Óscar Ladoire. En 1992 realizó para televisión la serie Taller mecánico y, dos años después, también realizó la serie El sexólogo (1994), en las que actúa Antonio Ozores. |
|