Caza Y Pesca

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El Río Tajuña

Hace mucho tiempo nuestro río era una fuente inagotable de pesca, al menos eso creíamos cuando éste tenia cangrejos, anguilas, barbos, truchas etc. Pero por desgracia esa fuente al final se va agotando; ¿Por qué desaparecieron los cangrejos de nuestro río? ¿Por qué se va extinguiendo la trucha autóctona? ¿Quién es el culpable de todo esto?... Demasiadas interrogantes para tan pocas preguntas, quizás muchos de vosotros os habréis preguntado lo mismo sin obtener una respuesta convincente.

La Pesca En El Río Tajuña

La pesca, y más concretamente la pesca de la trucha común constituye una actividad muy arraigada en nuestra zona, al igual que la caza. El colectivo de pescadores (en Guadalajara se expiden anualmente 25.000 licencias) representa por sí mismo un grupo social muy importante. Pesca no es sólo práctica deportiva, también es tiempo de ocio y un auténtico método de conocimiento del medio para escolares y estudiantes. La norma básica que regula esta actividad en todos los ríos de Guadalajara es la Ley de Pesca Fluvial de Castilla La Mancha de 1992 y su reglamento, que tienen autorizada la pesca sin mayor restricción que la habitual de las normas generales de pesca. Periódicamente se publica una Orden anual de vedas debatidas previamente por colectivos interesados (asociaciones de pescadores, administración,...

En nuestro río todavía podemos practicar la pesca de algunas especies, la trucha común es una de ellas debido a las repoblaciones que realizaron en su día. Actualmente nos encontramos en un periodo en el que se ha decidido no realizar repoblaciones de trucha común en los ríos. La intención es conseguir que el genotipo de nuestra trucha autóctona se imponga a los caracteres de las razas europeas introducidas hace algunos años, cuando buscando razas de trucha común que fueran lo más compatible posible con las nuestras, se introdujo una variedad alemana en nuestros ríos.

El Cangrejo De Río

Hace mucho tiempo que el cangrejo desapareció del Tajuña, ¿quien no ha oído hablar de las cantidades de cangrejos que se criaban en el río?. Al oírlo parece como si fuera una leyenda más contada por los mayores. Igual que la trucha común se repobló, también lo intentaron con algunas especies de cangrejo, como el americano, por su puesto sin éxito, los cambios bruscos de temperatura, excesiva contaminación orgánica producida en zonas de concentración humana (campamentos, áreas recreativas) o por vertidos de explotaciones como piscifactorías o granjas, puede influir a que el cangrejo no se habitúe al Tajuña.

Nuevos Tiempos Para Nuestros Cangrejos

Los principales expertos nacionales en la conservación del cangrejo autóctono de río, se han reunido en Rillo de Gallo con el objetivo de impulsar el plan de recuperación de esta especie. Paralelamente se continua repoblando con ejemplares de cangrejo autóctono procedentes de la astacifactoría de Rillo de Gallo, principal centro de producción nacional, habiendo conseguido recuperar la especie en arroyos de los que había desaparecido totalmente, estando gravemente amenazada de extinción. Yo mismo he podido comprobar que en el río Tajuña existen algunos ejemplares de este cangrejo.

La Caza En Nuestros Montes

Al igual que la pesca, la caza no esta pasando por su mejor momento, en Luzaga siempre ha existido una gran cantidad de especies, y vemos que año tras año los cazadores del coto de Luzaga se quejan del enorme bajón que se a producido tanto en la caza mayor, como en la caza menor.

La Caza Mayor

Refiriéndonos a nuestra tierra, y a modo de ejemplo, conviene destacar que las poblaciones de corzo que se están asentando en las zonas boscosas de la Sierra Ministra y el pinar de Luzaga, tienen su origen en la expansión desde la antigua Reserva Nacional de Caza de Sonsanz (Sierra Norte de Guadalajara). Asimismo, la zona molinesa de los Montes Universales, integrada ya en el Punto Norte del Alto Tajo, han sido foco de expansión del ciervo.

En nuestros montes también esta el mejor trofeo que puede obtener el cazador, hablamos del jabalí. Podemos encontrarnos piezas que pueden sobrepasar los 100 Kg. de peso, por eso hay que extremar muchas precauciones a la hora de abatir a uno de estos ejemplares tan enorme, e incluso si no se va de caza, pues no seria la primera vez que un "animalito" de estos se cruza en la carretera que cruza el pinar para llegar al pueblo y acaba empotrándose contra nuestro vehículo dejándolo inutilizado.

La Caza Menor

La caza menor es más dependiente de los terrenos agrícolas, actualmente el sistema de cosecha de cereal elimina el rastrojo del propio campo, el mismo que antes si permanecía en el terreno y que constituía un excelente biotopo para cierta fauna cinegética. Cambios de cultivo. La cantidad de subvención a percibir por el agricultor es lo que marca el tipo de cultivo a implantar y, frecuentemente éste no es el más favorable para las especies de caza. La falta de cultivos en mosaico y de pequeños huertos acelera estos procesos de empobrecimiento biológico.

Pero a pesar de ello el cazador siempre podrá disfrutar de la caza de la perdiz, liebre, conejo y codornices, todo depende de la suerte... y su puntería, que si esta no ha sido buena solo les queda el consuelo de reunirse en el bar del pueblo a tomarse unos vinos y compartir la alegría de un día de caza.

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