Maddie, cariño,...

... estoy taaannnn contento porque te has quedado aquí­ desde el miércoles pasado !!!!

Ya lo sé Jack, pero hoy es miércoles otra vez y aún no he acabado la historia que tení­a que mandar a las chicas del technicolor. Recuerda que me habí­a comprometido. Es que no me has dejado en toda la semana ni un momento para respirar !!!!

Te recuerdo que empezaste tú metiéndome mano,...

Bueno, bueno,...pero es que no hemos salido de la cabina ni un minuto !!!! Y tengo que escribir la historia del foro.

Está bien, te ayudaré,...dí­ctame.

Oh, muy bien, así­ acabaré antes !!!! Escribe, te dicto...

...Habí­a una vez una muchachita de la Península Ibérica que viví­a en Los Ángeles en 1953...

La Pení­nsula Ibéééérica,...Los Ááááángeles,...pero quéééééé ????

Calla y escribe, Jack, si no no vamos a acabar nunca. Cuando termines te daré un postre muuuyyy especial... franchipanes con Oporto!!!! ...Sigo con la historia,...

Habí­a una vez una muchachita de la Pení­nsula Ibérica que viví­a en Los Ángeles en 1953.

La muchachita, a causa del poco sentido común y terrible tendencia a la exageración de su madre que no estaba muy bien de la cabeza, tení­a el hiperbólico nombre de Marí­a Mariola Salambita Russella Paloma de la Máxima Virgen de la Franela Allison del Carmen del Niño Jesús y Estrella de todos los Santos, pero todo el mundo la llamaba "Pu"

Los americanos son muy prácticos en ese sentido.

Esta semana Pu estaba muy contenta porque habí­a conocido en la licorerí­a a un divino sargento de policí­a que estaba para comérselo.

El muchacho la habí­a abordado comprando unas botellas de Albariño, Chardonnay, Priorat y Oporto,y le habí­a preguntado con curiosidad por el vino, pues él iba sólo a comprar Whisky.

Ella habí­a estado a punto de invitarlo a comer y a catar, pero pensó que la tomarí­a por una mujer ligera y se aguantó las ganas, así­ que quedaron para ir al cine.

En el cine Pu se equivocó sin queriendo y confundió el paquete de palomitas con otra divina cosa sobre la que posó sus dedos y ahora NO SE LE QUITABA DE LA CABEZA.

Vaya con el paquete !!!!

Es que todas hacéis lo mismo !!!!

Por favor, Jack, no me interrumpas más y sigue escribiendo...

A partir de ese momento ya no se concentraba en la pelí­cula, ni la entendí­a, ni nada, y sólo era capaz de mirar la sonriente cara del sargento con babeante expresión idiota.

Tení­a que contenerse !!!!

No podí­a entregarse en su primera cita, no olvidemos que estamos en 1953 !!!!

El divino sargento no era consciente del efecto que producí­a en las mujeres y continuaba tan amable, tan tranquilo y tan contento.

Estaba siempre tan solo !!!! Se sentí­a tan bien con Pu !!!! Se abrió y confesó a ella y se saltó las normas básicas de su profesión revelándole que al dí­a siguiente atraparí­an a la terrible criminal M. W., dándole detalles, lugares y horas,... querí­a hacerse el chulo, el muchacho, ante ella.

Aquella noche el sargento acompañó a Pu a su casa y se despidieron sin más. Aunque ambos deseaban otra cosa no fueron capaces de expresarla abiertamente en su primera cita.

Al dí­a siguiente hací­a en L.A. "una calor" que rompía las piedras,

aunque unas nubes amenazaban tormenta veraniega.

Pu se vistió con un escueto vestidito de tirantes sobre su ropa interior y fue a trabajar. Por la tarde regresó a casa, entró y dejó el bolso en el colgador cuando oyó la puerta cerrarse de un golpe fuerte detrás de ella y el inconfundible ruido de la cerradura. Habí­a alguien en su casa y ese alguien no sólo acababa de cerrar la puerta sino que, además, tenía ahora la llave en su poder !!!!

Estaba atrapada !!!!

Se dio la vuelta asustada y vio al sargento con una fiera expresión en su rostro. Estaba herido, tení­a un golpe en la cabeza.

Se abalanzó hacia ella con brutalidad echándole las manos al cuello. Pu intentó zafarse inútilmente. Bud le cogió las dos manos y las sujetó fuertemente sobre la cabeza de ella contra la pared. Las manos del sargento eran tan grandes y fuertes que la inmovilizó con facilidad. Con una mano cogí­a las dos de ella y con la otra le apretaba el cuello con fuerza. Pu tení­a la cara de Bud muy cerca, veí­a su furiosa expresión, su frente sudorosa y sangrienta, notaba su olor,...

De donde vienes ???? Qué has hecho ????

Del trabajo,...Suéltame,...por favor,... me haces daño,...aahh, aaah, aaaah,...

Para quién trabajas ???? A quién le has dicho dónde podí­an encontrarme los matones esta noche ???? Tú eras la única persona que lo sabí­a... Cómo debí­as reirte de mí­ en el cine !!!! ...pero no lo has conseguido Pu, no han acabado conmigo.

No sé de qué me hablas. Suéltame por favor !!!! No aprietes tanto,...aggg, aaaggggg,....Ohh,...Diooos !!!!

Pu sacó fuerzas para darle una patada a White en sus mismí­simas partes. Él la soltó y ella echó a correr hacia la habitación, querí­a escaparse por la escalera de incendios,... que era por dónde el sargento habí­a entrado.

Él, a pesar del dolor saltó hacia ella pero sólo pudo alcanzar el vestido que se rasgó y le quedó en las manos. Pu siguió corriendo en ropa interior,... White la alcanzó en la habitación,... la cogió de un pie y la hizo caer, se acercó a la ventana, la cerró y atrancó. Pu sintió que no tení­a escapatoria.

A quién le contaste dónde podí­an encontrarme esta noche ???? Qué te han dado a cambio ???? Por cuánto me has vendido ???? No eres más que una maldita,...

No he hecho nada contra ti, Bud por favor !!!!.... No me hagas daño !!!!

Pu se vio completamente a la merced del furioso sargento y empezó a temblar y a sollozar suplicándole tendida en el suelo. Bud sentí­a un calor sofocante... paseaba como una fiera de un lado a otro de la habitación,... Se quitó la camisa, se aflojó la correa del pantalón.

Pu lo vio en camiseta, sudando, con la expresión descompuesta,... tení­a el aspecto más amenazador que se pueda imaginar. Ella se incorporó lentamente, estaba en ropa interior pero se sentí­a desnuda ante él.

Se dio cuenta que la única manera que tení­a de salir bien parada era calmarlo e intentar convencerlo de la verdad, ella no habí­a hecho nada contra él,...pero cómo ???? Bud se paseaba nervioso por la habitación, la miró fijamente a los ojos y una expresión de infinito desprecio se apoderó de su cara.

Cómo has podido ????

No he hecho nada, Bud, tranquilí­zate por favor !!!!

No me mientas !!!! Tengo que saber exactamente qué ha pasado y puedo tomarme todo mi tiempo en hacer que me lo cuentes. Habla !!!!

No sé nada Bud, estás equivocado.

La furia volvió a apoderarse del rostro del sargento, se acercó a ella, la sentó de un golpe en la silla, sacó las esposas y la ató con ellas al respaldo.

Ooohhh !!!!,.... Por favor !!!!,.... No, nooo, noooooooo !!!!,...

Se acercó aún más a ella,... sus caras estaban muy juntas,...

Si intentas darme otra patada te ataré cada pie a una pata de la silla y,...

Pu asustada, bajó la cabeza, no era capaz de sostener su mirada. Él le levantó la cara tirándole del pelo. Cuando hizo eso se vio a sí­ mismo como un ser despreciable, como el tipo de poco cerebro que sólo sirve para meter miedo a las órdenes del corrupto capitán. Habí­a hecho con Pu lo mismo que con un matón el dí­a anterior.

Y si no se contení­a, lo siguiente era empezar a golpear. Dio un fuerte golpe en la pared con el puño cerrado y se oyó el crujido de sus dedos. Tragó saliva, respiró profundamente, la miró,... Una parte de él era capaz de deshacerla con sus propias manos ahora mismo. Estaba convencido de su traición. Se sentí­a un idiota y un pringado. Otra parte de él harí­a una cosa muy distinta con Pu,...

Y lo deseaba tanto !!!!,...

Ella estaba allí­, a su merced, jadeando, con mirada suplicante,... Ahora no se atreví­a ni a hablar pero habí­a leí­do en la mirada del sargento el deseo, también habí­a visto el odio en sus ojos... Oooohhh Diooosss !!!!....Tení­a que pensar cómo librarse !!!!

De repente se oyó el estampido de un disparo y los cristales de la ventana cayeron hechos añicos, ...alguien estaba disparando desde el exterior,...

White se vistió apresuradamente, dio una patada a los restos de cristales que quedaban en la ventana, miró, y salió como una exhalación por la escalera de incendios dejando a Pu sola, atada y encerrada. Al mismo tiempo se desató una terrible tormenta...

Ella quedó allí­, inmóvil ...sus gritos de socorro fueron apagados por los truenos y nadie acudió en su ayuda. Una hora más tarde volvió a aparecer el temible sargento por la misma ventana completamente empapado.

Estaba llorando !!!! Se habí­a enfrentado a sus perseguidores y habí­a descubierto que los habí­an seguido el dí­a anterior. El agua de la lluvia corrí­a por su ropa y las lágrimas por su cara.

Ahora sabí­a que Pu era inocente,... Pu empezó a temblar al verlo aparecer. Con tono sumiso y suplicante le rogó que la desatara...

Por favor,...suéltame,...me duelen mucho las manos.

Estaba temblando a pesar del calor. El sargento se acercó y la desató. Tomó las manos de Pu y las acarició suavemente. Se sentí­a tan avergonzado !!!! Besó las marcas de las esposas y empezó a murmurar.

Perdóname Pu... Soy un animal !!!! Yo creí­a,...mmm,...he descubierto, ...Ooohhh ....Diosss, cómo,....cómo puedo hacer que me perdones!!!!,...

Ella se cubrió con un ligero vestido mientras él continuaba llorando como un niño. El sargento se deshizo en disculpas, la besó con delicadeza muchas veces,... lamió las lágrimas del rostro de Pu suplicando su perdón,... Ella no sabí­a qué hacer, querí­a escapar, querí­a que él se fuera, querí­a que continuara besándola,... No pudo resistir las manos del sargento sobre su cuerpo...

y se dejó consolar, escuchando los mimitos infantiles y las súplicas de perdón del muchacho...

..los dos se dejaron llevar por la pasión,... él deslizó los enormes dedos con los que habí­a estado a punto de destrozarla dentro del vestido de Pu ...

lentamente, cada vez más arriba, más cerca del punto más sensible y delicado,...

Ella no pudo resistirse y se entregó por completo aún temblorosa por el susto. No sabí­a si temblaba de miedo o de deseo,... no sabí­a qué es lo que le gustaba tanto,...la dulzura infantil, la animalidad absoluta,... él, que habí­a empezado taaannnn suavemente, no pudo evitar consumar su deseo con una serie de acometidas brutales que dejaron a Pu muy complacida y sorprendida a la vez, aunque con cierta dificultad para sentarse a lo largo de la semana siguiente.

Ya está, la historia acaba así­ ???? Qué barbaridad !!!!...qué poco caballeroso el sargento,... En la Armada un hombre así­,...

Ya está bien Jack, no es la Armada,... son historias de otra época,...

...no tienes que entenderlas según tus normas, sino simplemente disfrutarlas !!!!

Y todo esto para qué sirve,...ellas leen estas cosas tan raras cuando estén en Rodilla ???? Yo creí­a que hablaban de un tal R.C. !!!! No entiendo nada,... mira que sois maravillosas de una en una pero creo que cuando estáis juntas sois más temibles que el "francés",....

No cariño, cuando están en el Rodilla realmente hablan de ti,...

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