El hambre mundial


El Mundo produce cada día alrededor de dos libras de cereales por hombre, mujer y niño. Esto basta como para administrar 3.000 calorías  a cada habitante de nuestro planeta,  incluso sin contar las inmensas cantidades de carne, pescado y verduras que son producidas.


Esto significa que la cuestión de que exista hambre en el Mundo no se debe a una  producción insuficiente de alimentos, sino a su desigual distribución. Si hay  gente que no tiene nada que comer no es por una falta de capacidad de producción de alimentos, sino porque ha dejado de producir alimentos y carecen del dinero necesario para adquirirlos.


El hambre en el Mundo se agrava debido a una creciente demanda de producción agraria  del mundo desarrollado para la industria y el comercio. Es así como la producción de alimentos se vuelve insuficiente.


Cada vez más alimentos fluyen a  las manos del comercio internacional desde los paises más pobres, cada vez menos campesinos producen para una cantidad cada vez mayor  de habitantes. La capacidad de los paises de ser autosuficientes en la producción de alimentos está retrocediendo a un ritmo muy rápido.  Muchas personas que antes producían alimentos para si mismos y para sus familias han dejado de hacerlo. Los terratenientes utilizan unos inmensos terrenos de cultivo, muchas veces expropiados a pequeñas familias de economía autosuficiente y tradicional,   y su correspondiente  mano de obra, para producir  bienes de exportación – como el café, las bananas, el tabaco, etc.. – en lugar de producir alimentos, imprescindibles para la economía nacional. Esta mano de obra expropiada, alienada y explotada,  se convierte en la  víctima potencial de las  hambrunas.


Muchos paises del Tercer Mundo deben importar productos básicos, sanitarios y también alimentos. Para poder pagar estas importaciones se han visto fuertemente endeudados.  Para satisfacer la Deuda Externa, estos paises son forzados a producir bienes de consumo para el Primer Mundo en lugar de alimentos. También se ven forzados a aceptar la expoliación de sus riquezas naturales: Por ejemplo en Méjico en los años ochenta tuvo que entregar casi la totalidad de su producción de petróleo al Frente Monetario Internacional para poder pagar los intereses de la deuda acumulada.



Pero también en el mundo industrializado se ha visto doblado el déficit alimentario. No sólo sucede que japoneses y europeos  en la Era de los Steaks y las Hamburguesas – como ya sucede hace tiempo con  los norteamericanos – emplean una cantidad creciente de cereales para el engorde del  ganado (para producir una libra de carne  son necesarias tres libras de cereal),  sino que además, tambien son cada vez más dependientes de la producción de importacion. Hace ya tiempo, que la mayor parte de los paises europeos dejaron de ser capaces de alimentar a sus propias pobaciones sin depender de la produccion de alimentos de manufactura extranjera (principalmente norteamericana). De este modo,  tanto las naciones industrializadas como los paises del Tercer Mundo,  caen  cada vez más en manos de un pequeño grupo de personas que controlan los  mercados internacionales.








1