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origen de su denominación se remonta a los tiempos de la invasión
romana, su nombre es precisamente Cabezón, una medida romana, que dicho
imperio utilizaba para la compra y venta de la sal. Posteriormente, al
nombre de Cabezón se le dio el apellido de la Sal, por ser esta su
principal riqueza. Además de la Conquista e invasión de los romanos y
los galos, también los moros se apoderaron de sus tierras, aunque en este
caso, fue rescatada por Don Alfonso el Casto, intervienen además Pedro I
de Castilla (en el 914) y su hermano Enrique II.
Más adelante, en el año 1497, los Reyes Católicos, muy agradecidos por la cooperación terrestre y marítima recibida de los cántabros en la toma de Málaga y Granada, dieron a Cabezón de la Sal, el título de "Villa de Fuero Real", privilegio que fue confirmado más tarde por el Rey Felipe V.
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Pero
Cabezón de la Sal no solamente será una Villa, sino también un distrito
"alfoz", "territorio", "aldea" o
"valle", según se documenta ya en el 817, y perdura hasta la época
constitucional. El principal interés histórico viene dado, como ya se ha
reflejado anteriormente, por la explotación de los pozos de sal, en Cabezón,
en Vernejo y Carrejo, que con las desembocaduras del Besaya y Pas, eran
los núcleos salineros principales de Cantabria.
El poder económico de las salinas, vincula sus derechos de explotación a la Abadía de Santillana del Mar, así como numerosas propiedades patrimoniales (tierras, aguas, molinos, etc).
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| A partir del siglo XIV coincidiendo con el declive del abadengo, el territorio entra en el dominio de los Mendoza, hasta el final del Pleito de los Valles. Constituyendo Cabezón uno de los "Nueve Valles de las Asturias de Santillana" que forman cuerpo de provincia desde fines del S. XVII y que generan la provincia de Cantabria en el S. XVIII. |
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Si excluimos la sal, que como hemos manifestado fue el elemento definidor de la villa, existen cinco bienes económicos importantes para la vida de los habitantes de Cabezón de la Sal; los cereales, el vino, la ganadería, el aprovechamiento forestal y los productos artesanales. La situación económica, se beneficia claramente en todas las áreas, dada la situación geográfica de la villa, por la que pasa el viejo camino hacia las Asturias de Oviedo y la vía desde Castilla y Campóo hacia el Cantábrico, esta última fue uno de los caminos de la primera repoblación de la Castilla altomedieval hoy "Ruta de los Foramontamos". Y así junto a los labradores y jornaleros leñeros, se asentarían personas con otros oficios y dedicaciones como zapateros, arrieros, canteros y herreros, principalmente.