F. B. Martín-Cano Abreu
Los profetas que tenían gran poder cuando ejercían su ministerio profético lo harían bajo la advocación de la Diosa que personificaba la constelación Cráter / Crátera, constelación animada en todos los panteones por la Diosa de la Muerte, del Fuego, de los Volcanes, de la Luz, de los Terremotos, de la Adivinación, Oráculos (o fórmulas mágicas), invocada con fuegos perpetuos / fatuos, de lámparas de aceite de oliva o de antorchas o de candelabros. Y que se creía que dictaba sus oráculos a sus representantes, que ejercían su función profética bajo su advocación cuando la constelación lucía al atardecer en todo su esplendor el 25 de diciembre arcaico Mapa E.
En la narración apocalíptica en vez del efecto benéfico esperado (la inspiración y el poder a los profetas para sus profecías) y en vez de ser invocada con fuegos perpetuos, la Diosa de la Adivinación y los Terremotos que animaba la constelación Cráter, concede a los profetas guardianes el fuego que arrojan contra sus enemigos y un terremoto.
De las Diosas Juezas Furias que castigaban a los asesinos (con la mirada o el olor) y tenían el poder de hacer perder la razón a los culpables deriva: furioso, furor, furia = cólera, ira, furia del mar, del viento (Vientos Furiosos / Huracanados)... en el sentido de vehemencia en la acción, furial: propio de las Furias, furialis: colérico, furibundo... asociado a la cons. Crátera que evidencian que castigarían con furia, tras juzgar a los malhechores el 25 de diciembre, día de Juicio).
En esta visión también se referiría al atardecer del 25 de diciembre, cuando la constelación Virgo lucía en todo su esplendor, y la Diosa Madre responsable de las cosechas (de invierno) que la personificaba daba a luz los frutos de la segunda época agrícola: día de recolección de la cosecha madura, cuando a la par lucían por oriente las estrellas Espiga y Vendimiadora (daba a lus a sus Hijos, los frutos: los cereales, la uva,...), mientras la constelación Andrómeda (asociada a las segadoras y recolectoras que usaban la hoz y ataban las mieses) iban al ocaso Mapa K.
La "Bestia" se referiría a la Diosa que personificaba la constelació Dragón que aparecía encima del horizonte este el atardecer del 25 de diciembre arcaico Mapa P junto con las constelaciones Virgo y Crátera (profeta y Fiel que juzgaba) y Cuervo (los reyes y otros fieles).
En El Apocalipsis "La Bestia" y los que la adoraban son vencidas por Fiel y arrojadas al lago de fuego, castigo inspirado en las constelaciones que ese atardecer iban al ocaso: Fornax y Río de Fuego. Y castigo que era impuesto por los reyes y profetas (que ahora son los que lo sufren) a los parricidas cuando los juzgaban el 25 de diciembre arcaico bajo la advocación de la Diosa que animaba la constelación Virgo, según lo evidencia el verbo vendemiare = castigar a los parricidas, derivado del nombre de la estrella de Virgo: Vendemiatrix "Vendimiadora", que ese atardecer lucía en todo su esplendor.
El astro Ajenjo que cae del cielo se referiría al ocaso de la constelación Cráter / Crátera [denominada con ambos nombres según Encicl. Espasa, Tomo 15 (1988, 1522) nombre está en el origen tanto del de las vasijas de agua y vino = cráteras como en el del lugar por donde surge el fuego subterráneo], hecho astronómico que acaecía en época arcaica el atardecer del 23 de abril Mapa G.
En El Apocalipsis en vez coincidir con fenómenos benéficos asociados a la obtención del vino, el ocaso de la constelación provoca la muerte de los humanos.
Se referiría al orto por el este del cielo crepuscular el 24 de junio arcaico, de la Diosa que animaba la constelación Piscis y la estrella Al Risha Mapa I y N. Constelación que está formada por dos alineaciones estelares en los que las mitólogas arcaicas vieron una Madre y su bebé y según el mito griego son los peces en que se convirtieron la Diosa Afrodita / Venus y su Hijo Eros frente a un peligro.
Madre e Hijo,-a que formaban la Pareja protagonista de la historia de la religión agrícola, representación de la Gran Diosa Madre responsable de las cosechas (en este caso de verano) y su descendiente (fruto y mieses), hecho astronómico que se producía con el orto crepuscular de la constelación Piscis el 24 de junio arcaico, coincidiendo con la recolección de cosecha (frutos como Hijos de la Diosa a los que da a luz), de la primera época agrícola.
La mujer que está a punto de subir del abismo indica que es imagen de una Diosa que anima una constelación que está a punto de resurgir del mundo subterráneo, de producirse su orto / levantamiento / de lucir en todo su esplendor. Y se referiría al orto por el este al atardecer de la constelación Piscis (Ramera y vestida de rojo, color femenino desde la Prehistoria con el que se coloreaban los ropajes de las Sacerdotisas y el manto de las estatuas de Diosas. Y color que denota que quien lo usaba poseía un alto estatus, ya que se necesitaban 10.000 moluscos múrices, de donde se extraía la púrpura, para sacar un gramo con la que se teñía los vestidos rojos. Por lo que los ropajes de este color sólo estaban al alcance de las personas muy pudientes, lo que evidencia la asociación en la más arcaica antigüedad de lo femenino con la riqueza y la suntuosidad). Y con una copa se referiría al orto de Acuario el atardecer del 24 de junio Mapa I y N, día en que se celebraban juicios.
Y tal relación entre la Ramera vestida de rojo como metáfora de una constelación en determinada situación estelar, se reflejaría en la pintura de La mujer escarlata de un Códice miniado medieval ilustrada en la Foto 1. Aparece una mujer vestida de roja señalando hacia un planisferio lleno de estrellas. De la representación, afirma Grossato (2000, 48): "deriva del conocido personaje de la «Prostituta» del Apocalipsis (XVII, 4) de san Juan".
En la narración apocalíptica quien sufre el juicio es la Diosa, en vez de inspirar a la Sacerdotisa que ejercía sus funciones presidiendo los juicios de los delincuentes, bajo la advocación de la Diosa el día en que Piscis lucía en todo su esplendor.
Foto 1: Mujer escarlata señalando hacia un planisferio lleno de estrellas, evidencia de que su autor medieval conocía el fundamento astronómico de los personajes del Apocalipsis
Una estrella que cae indica que iba al ocaso / al abismo / al mundo subterráneo. La llave es un símbolo de poder que recibía un humano, como símbolo para ejercer sus funciones de forma legítima, de manera que tenían gran poder cuando ejercían su ministerio cuando se producía el orto crepuscular de la constelación Libra (llave) el 14 de febrero Mapa F y Q hecho astronómico que se producía conjunto con Escorpio. Esta visión pertenece al comienzo del segundo año.
En esta visión es el mismo Ángel del Abismo / Abadón / Abbadón [llamada Abadona según Klopstock en la Encicl. Espasa, Tomo 1 (1988, 117)] (la antigua Diosa) y sus adoradores los que sufren el castigo del tormento y las plagas tras ser juzgados, en vez de ser la Diosa bajo la cual sus representantes realizaban los juicios.
La visión describe exactamente los ritos arcaicos de carácter astronómico-mágico practicados en muchas regiones con religiones Mistéricas en las fiestas del 14 de febrero arcaico, para propiciar la lluvia y la Fertilidad de las semillas recién sembradas antes de la primavera y aseguradoras de las constelaciones aludidas con los diferentes atributos Mapa L: mar de vidrio alude a Vía Láctea, lira a la constelación Lira, los himnos satíricos / saetas aluden a la constelación Flecha, los vestidos de lino tejidos aluden a la constelación del arácnido / Escorpio, los cinturones a Orión / Paredro configurada con estrellas llamadas "El Cinturón".
A continuación le correspondería el párrafo que narra la Batalla Final entre los ángeles Miguel y el Dragón situado en (Ap. 12,7-18), que termina con la expulsión del Dragón, al que llama Satanás y Diablo y el Juicio Universal a los adoradores del Dragón, que se referiría a diferentes ceremonias y ritos celebrados cuando se producía la aparición vespertina de las constelaciones Libra (a la que estaba asociada el juicio) y Flecha (a la que estaba asociada los ritos sagrados de "Luchas de Fertilidad" para propiciar lluvias) el 14 de febrero coincidiendo con el ocaso de la constelación Hadas "Las Lluviosas" Mapa Q.
Igual que en el Crepúsculo de los Dioses, tras el Fin del Mundo resurge otro nuevo en el que brilla un nuevo firmamento y la tierra se repuebla con otros seres humanos y con otras flores que darán nuevos frutos.
Y con estos hechos se referiría metafóricamente al 1 de marzo, cuando la Naturaleza resurgía, se llenaba de flores y la Vía Láctea se encontraba apoyada encima del horizonte norte Mapa R.
Hasta este momento habrían transcurrido desde el inicio de las visiones el 1 de febrero arcaico, tres años y veintiocho días, 1120 días: días en que san Juan profetiza se atormentará a los que no adoren a su Dios.
CONCLUSIÓN
De manera que la forma que adopta la narración y los hechos que presenta El Apocalipsis cristiano, considerado la "Revelación" o el testametneo de Jesús escrito por su discípulo Juan tras su marcha, son en muchos aspectos idéntica a los hechos narrados en la obra irlandesa Second Battle of Mag Tured, en el poema Ragnarokh del canto Voluspa de Las *Eddas de la profetisa Volva y en el Mahabharata hindú datado entre los siglos. XIV al IV adne, también considerados reveladas por diferentes Divinidades a sus autores.
Por lo que no hay duda de que san Juan imita el estilo y se apropia de los poemas y de lo narrado por cualquiera de las Sacerdotisas Adivinas que vaticinaban el porvenir, recitaban oráculos o sentencias al ejercer sus múltiples funciones a lo largo del año, según (se creía) la Diosa se los inspiraba / dictaba / revelaba cuando personificaba determinada constelación y se hallaba en una precisa situación.
Aunque El Apocalipsis le sirve al narrador cristiano para descalificar a la Gran Diosa que era adorada con anterioridad por profetas y reyes en numerosos sitios, lo que pone de manifiesto su finalidad de defender los valores patriarcales y desprestigiar los valores matriarcales, a la vez que apoyar el futuro de los creyentes de la recién nacida iglesia.
Esta apropiación en el sigo II dne de las obras de autores matriarcales, pero manipulándola y cambiándola de signo para defender los valores patriarcales, sería semejante a la que también hizo Homero en el siglo VIII adne, que contó una historia de guerra y defensora de los valores patriarcales, tras apropiarse y manipular los poemas matriarcales y pacíficos de la profetisa Dafne, según afirma Sáinz de Robles (1959, 328): "Larrey, en su historia de los siete sabios de Grecia, afirma «que Homero había sacado de las poesías de esta inspirada mujer (Dafne) las bellezas más notables de sus inmortales poemas, y que el ingrato suprimió la mención de su bienhechora, aunque sin haber podido ocultar el plagio a la posteridad." Y similar afimación de la apropiacón por Homero de los poemas de Dafne realizan los enciclopedistas del Espasa, Tomo 17 (1988, 773): "Se supone que Homero recogió muchos de éstos en sus obras". Y también los del Tomo 49 (1988, 488) recogen la opinión de Hipólito Fauche que aseguraba que Homero compuso su Ilíada a imitación del Ramayana.
Se muestra el sustrato matriarcal de El Apocalipsis simplemente al leer sus narraciones, dado que se utiliza claramente un sistema de codificación con visiones de seres y objetos en el cielo, asociados con fenómenos y con castigos anunciadores del Fin del Mundo, que evidencian la base astronómica.
Puesto que el conocimiento del fundamento astronómico de la mitología matriarcal no pasó en ninguna región del mundo a los usurpadores patriarcales tras la revolución patriarcal, el hecho de que en El Apocalipsis se utilice las señales en el cielo coincidentes con fenómenos y castigos, refleja el conocimiento de la mitología matriarcal [que se inspiraba en la astronomía tanto para determinar la fecha de ceremonias religiosas, como para realizar diferentes juicios a lo largo del año, escribir poemas, recoger la cosecha en las dos épocas agrícolas, adorar a la Diosa, determinar con qué objeto invocarla (se inspiraban en constelaciones), prever terremotos, etc...] y por tanto la apropiación de las citadas narraciones de las profetisas precristianas de la religión matriarcal.
En la narración cristiano es el Dios cristiano el que le quita el trono a la Gran Diosa adorada con anterioridad a la revolución, las catástrofes que se suceden sólo afectan a los adoradores de "La Bestia" / de la Diosa y son los varones los que se apropian de las antiguas funciones que ejercían las Sacerdotisas.
BIBLIOGRAFÍA
MITOS Mito Caverna Mito de Las Gorgonas
ARQUEOASTRÓNOMOS Garós Bejarano Barnichta Godwin Tobarra Rojas
TEMPLE Temple Juan Bautista Belver Escultora Abreu (Villar) (Cabanillas) OTROS Antropólogos Giberti
15 DE JUNIO 2003