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MARTÍN-CANO Abreu, F. B. (2000, 2005, 2006 y 2007): Interpretación arqueoastronómica del nacimiento de Jesús y de la estrella de Belén. (Actualizado el 10 / 08 / 2003). Portal de Astronomía: AstroRED, Editor Alex Dantart, octubre. Portal El Almanaque, Nº 1039, viernes 21-12-01, Editor Mariano Arnal. Enciclopedia Libre Universal en Español. Portal seis años luz, editado por Orión en diciembre 05. Portal editado por Grupo Reforma Informativo. Editado en parte (3.420 caracteres) en Diario de Santi Molezun, Diciembre 10, 2006. Editada en parte (8.425 caracteres) en Portal Virgenes negras en June 20, 2007. Editado en parte (2.890 caracteres) el 18/Dic/2005 por bobquim. Editado en parte y dividido en dos artículos de (10.586 caracteres y 13.768 caracteres) en diciembre 07 en foro Entre Masones. http://es.geocities.com/martincanot/belen.html, http://www.astrorEditororg/doc/articulo.php/francisca_martincano/navidad, http://www.elalmanaque.com/Dic01/21-12-01.htm, http://members.fortunecity.es/zorionak1/temas/navidad1.htm, http://www.elalmanaque.com/navidad/temas/navidad3.htm, http://www.elalmanaque.com/navidad/temas/navidad5.htm, http://seisantildeoslu.foro.ijijiji.com/tema-5-seisantildeoslu.html, http://www.santimolezun.com/diario/, http://enavamx.spaces.live.com/blog/cns!2B6584A43D2344B9!433.entry, http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=437546&temaid=4637670, http://spaces.msn.com/members/rgm1950/Blog/cns!1pb1TW8W8M_a0-B_8OGbJ-vQ!1147.entry#comment, http://virgenesnegras-virgenesnegras.blogspot.com/, feed://masoneriaparatodos.blogspot.com/feeds/posts/default?orderby=updated
Editado en parte (2.525 caracteres ) por lupa, en Mar 14, 2007, aunque “olvida” citarme. http://forosmp.com.ar/phpBB2/viewtopic.php?printertopic=1&t=4126&postdays=0&postorder=asc&start=0&finish_rel=-10000
Resumen: Martin-Cano aporta una interpretacion, desde la Arqueoastronomia Global, de la estrella de Oriente / de Belen y de la Navidad, opuesta a la vision dogmatica defendida por la religion cristiana


Francisca Martín-Cano Abreu
INTRODUCCIÓN
Son muchos los aficionados a la
ciencia de la astronomía, los que hacen incursiones en el
estudio de la religión y publican artículos en
diferentes foros en los que ponen en entredicho la fecha del
nacimiento de Jesús, que según afirmaciones de los
jerarcas de la iglesia cristiana y no explicitada en la Biblia, tuvo
lugar la noche del 25 de diciembre del año 1 de nuestra
era.
Aducen el argumento,
fácilmente detectable acudiendo a diferentes fuentes
históricas, que la fiesta de la Navidad se instituyó en
el año 353 o 354 dne en Roma, tras el Concilio de Nicea y que
la elección de tal fecha fue una estrategia de los jerarcas
cristianos para conseguir mayor aceptación en aquellas
regiones del imperio de la cuenca del Mediterráneo donde
pretendían imponerla, así como para dar estabilidad,
sistematizar y rellenar las amplias lagunas de la doctrina cristiana
nacida unos siglos antes, dado que los paganos se mofaban de las
continuas contiendas entre los herejes cristianos defensores de
distintas doctrinas.
Y así los cristianos fijaron
la celebración de la fiesta del nacimiento de Jesús en
la misma fecha en la que se celebraba de forma muy arraigada y desde
época inmemorial el nacimiento de un hijo Divino de diferentes
Diosas Madres Vírgenes, protagonistas de otras religiones
anteriores, y con la finalidad: "... posiblemente para absorber el
festival del nacimiento de Mitra de la roca
madre".....
en palabras de CAMPBELL (1992, 369). O como leemos en la Enciclopedia
de TEMPESTI (1982, 1664): "La fecha del nacimiento, ... se fijó en el
25 de diciembre, considerado erróneamente como el día
de solsticio de invierno."
Estos investigadores
astrónomos basados en las incongurencias de la fecha del 25 de
diciembre con otros hechos narrados en el Evangelio deducen que los
jerarcas se equivocaron al imitar tal fecha y emprenden la tarea de
descubrir cuál debió ser entonces la fecha real del
nacimiento de Jesús, considerado como un hecho real. Para lo
cual recurren a la historia y a la astronomía.
Y así para aclarar las
discrepancias cronológicas y llegar a saber cuándo
nació Jesús "realmente" se basan en hechos
cronológicos de otros protagonistas que aparecen en los
Evangelios: bien en la fecha de la muerte de Herodes o en la fecha en
la que el emperador César Augusto dio un edicto para
empadronarse o la fecha en la que Cirinio fue gobernador de Siria.
Y también buscan hechos
astronómicos de relevancia acaecidos en esos años, que
servirían para explicar la estrella de Belén, que
según narra el Evangelio se detuvo encima de la cueva donde
pretendidamente nació Jesús. Estrella de Belén a
la que los astrónomos occidentales durante estos dos
últimos milenios han tratado de identificar infructuosamente y
que ellos consideran podría referirse: a meteoro o cometa o
supernova o una conjunción de planetas, y nadie considera
absurdo el razonamiento a pesar de que ningún cuerpo celeste
tenga la facultad de detenerse.
Con todo, tras barajar diferentes
posibilidades y descartar otras, los diferentes astrónomos
concluyen que las diferentes fechas probables para el nacimiento de
Jesús debió ocurrir, bien en octubre del año 2
antes de nuestra era, o entre marzo y abril del año 5 adne o
en el año 7, según la aparición de diferentes
cuerpos especiales de sistema solar.
SUPLANTACIÓN DE JESÚS DE OTRAS FIGURAS PAGANAS
Lo que une a todos estos
investigadores astrónomos, condicionados por la sociedad
occidental cristiana en la que están inmersos y desconocedores
del actual estado de la cuestión y los mitos de otras
religiones, es que a pesar de ser científicos creen que lo
contado por los evangelistas son hechos históricos y estiman
que el nacimiento de Jesús es real y corresponde a un hecho
cronológico y que por tanto tuvo existencia histórica,
a pesar de que no esté respaldado por ninguna otra evidencia
histórica. (Aunque algunos se curan en salud y justifican el
acercamiento "científico" a esta narración
"sin
pretender mitificar ni desmitificar nada ni a nadie" en palabras de César
González García en su web). No comprenden que si los
jerarcas decidieron imitar la fecha del nacimiento de un ser Divino
pagano es prueba convincente de que también imitaban el mito
pagano y que por tanto no existió ningún nacimiento
cristiano y que lo narrado en los Evangelios no tiene validez
histórica.
A las puertas del siglo XXI es
paradójico que aún se quiera dar validez a los mitos
religiosos y las antiquísimas tradiciones del nacimiento de
Dioses de las religiones agrícolas, que persisten a pesar de
que el conocimiento científico las hayan invalidado. Como nos
dice CAMPBELL en (1994, 306): "...todos esos dioses brotaron en el
pasado de la mente del hombre proyectada sobre animales y plantas,
sobre montañas y torrentes, planetas en su órbitas, y
en sus propias y peculiares costumbres sociales."
Afortunadamente, a pesar de que las
creencias cristianas han monopolizado el poder durante veinte siglos
y ha permitido a los dogmáticos defensores de esta
religión descalificar a todos los mitos de las demás
religiones, argumentando que en otras religiones las creencias
míticas significan lo que no puede existir y son mentiras,
mientras que las creencias cristianas son ciertas si están
declaradas válidas en cualquiera de los dos Testamentos, ya
han desaparecido los inquisidores que se atrevan a quemar en la
hoguera a los que discrepen de su "verdad", a pesar de que durante
cientos de años, justificándose en que estaban en
posesión de la verdad absoluta se distinguieron en perseguir a
los herejes con empeño patológico.
Y por fin han florecido pensadores
que no se sienten constreñidos para divergir de los "dogmas
establecidos" y se atreven a poner en duda, no sólo la fecha
adjudicada al nacimiento de Jesús, sino LA MISMA EXISTENCIA DE
JESÚS COMO SER REAL, y no por ello van a ser castigados. Hoy
se puede defender cualquier convicción, y hasta con fanatismo
dedicarse a ello como misión grandiosa, sin necesariamente
perder amistades o sufrir castigo (aunque sí sufrir un poco la
condena al ostracismo).
De forma que discrepan
públicamente de las creencias dogmáticas de los
Evangelios y niegan que el nacimiento de Jesús sea un hecho
cronológico. Y así ponen de manifiesto que, a pesar de
la pretensión de la religión cristiana de ser la
única religión verdadera y revelada, y que considera
con existencia real a su protagonista Jesús nacido hace 2000
años, su figura es heredera de figuras similares protagonistas
de otras religiones en las que se fundamenta.
Y afirman que los jerarcas de la
religión cristiana, al igual que no tuvieron ningún
reparo en apropiarse de la fecha del nacimiento de un ser Divino de
una religión pagana para erradicarla y sustituirla
(apropiación que desvela la imitación), tampoco
tuvieron reparo en apropiarse de otras fiestas, ritos y mitos ajenos
para reemplazarlos por fiestas, ritos y mitos elaborados y
desfigurados en una filosofía cristiana y convertidos en
dogmas (inventando falsificaciones de los hechos de la vida de
Jesús).
La evidencia es fácilmente
demostrable ya que cualquiera puede rastrear en los mitos de las
religiones agrícolas Mistéricas preexistentes de manera
universal, que evidencian que los hechos atribuidos a Jesús
conservan otros elementos de otros seres mortales, paredros de la
Diosa, que nacen, mueren y resucitan de forma metafórica y que
son suplantados por la figura cristiana.
Respecto a los ritos dice Rafael
ALARCÓN (1999, 66): "La Iglesia no pudo acabar con estas creencias,
porque el pueblo llano estaba convencido de que su valor
mágico era mayor que el de los nuevos ritos cristianos. Por
eso, en vez de luchar contra aquéllos, la Iglesia los
sustituyó por otros similares, celebrados en fechas parecidas
y dedicadas a vírgenes y santos que habían tomado los
caracteres de los viejos dioses y diosas."
Y en cuanto a las falsificaciones
de los hechos de la vida de Jesús, manifiesta GUICHOT (1989,
414 y 415): "Como en todo período de formación y
todo medio de fe incipiente, juntamente con las apologías y
las doctrinas sistemáticas, en los dos primeros siglos
surgieron por todas partes, en Oriente y en Occidente, escritos que
tenían por objeto referir vidas, historias, predicaciones,
parabolismos, ejemplaridades, milagros, de Jesús y sus padres,
de los apóstoles, los santos, los mártires, ó
(sic) satisfacer preguntas y averiguaciones y curiosidades que
tenían los creyentes."...
"Al dicho ciclo de apócrifos
pertenecen los históricos que produjo en abundancia el fraude
piadoso en los siglos medios y principio de los tiempos
modernos..."
Y evidencia la antigua
identificación con los paredros mortales con la figura
cristiana de Jesús, el hecho de que en Belén /
Bethlehem a 8 kms. de Jerusalén, según leemos en la
Enciclopedia U., Tomo 59 (1988, 258): "El mismo san Jerónimo... dice
que hubo en Belén un bosque consagrado a Adonis, y que se
hacían lamentaciones por su muerte en la gruta misma donde
nació el Salvador." De donde se deduce que la cueva donde el
cristianismo considera que nació Jesús, en realidad
había un Santuario de culto a la Diosa de la antigua
religión cananea (que tenía lugar en cuevas rodeadas de
bosques), posiblemente Astarté o Anat o Asthoret o Asera o
Ishtar Salambó, cuyos paredros eran Adoni, lo que muestra la
típica estrategia de usurpación de los lugares del
culto ancestral por parte de los defensores de la nueva
religión. Como afirma JANE MCINTOSH (1987, 1666):
"En
ocasiones se han encontrado en Europa casos de veneración
ininterrumpida a un determinado lugar, a pesar de los cambios de
religión oficial. Las iglesias cristianas están
construidas sobre las ruinas de santuarios paganos..."
Y también corrobora que se
identificase los paredros mortales paganos con la figura cristiana de
Jesús el hecho de que Montano de Frigia, sacerdote de la Diosa
Cibeles, antes de ser sacerdote cristiano, en el siglo II:
"...
creó una secta cristiana basada en la identificación de
Jesús con Atis, el hijo de Cibeles. En el siglo IV condenaron
por herejes a los montanistas." Según narra HUSAIN (1997,
36).
HISTORIA DE JESÚS COMO UN MITO AGRÍCOLA
Los mitos de las religiones
agrícolas que estaban vigentes en muchas regiones del universo
con mucha anterioridad antes del nacimiento de la era cristiana,
siguen exactamente el mismo esquema: los protagonistas de la historia
de la agricultura son una Virgen y un hijo-a / paredro que nace y
muere para dar de comer a la humanidad.
Diosa Madre llamada en diferentes
panteones: Afrodita, Aine, Alilat, Anat, Anahita, Asera, Artemisa,
Astarté, Asthoret, Astronoe, Axieros, Baalat, Baaltis, Belona,
Bendis, Ceres, Cibeles, Cotito, Cuerauápari, Damia, Dana,
Demeter, Dictina, Eithinoha, Freia, Grania, Hannahanna, Hercina,
Hi'íaka, Inanna, Ishtar, Isis, Ixmucana, Kerri, Krumina,
Lusia, Ma, Mari, Milita, Prithivi, Retia, Rhiannon, Rozanizy,
Salambó, Sena, Syra, Tailtiu, Tanit, Venus, Wekatama, (Virgen
María),...
Y paredro llamado: Acavister, Atis,
Adonis, Amanus, Aranrhod, Ariadna, Axiokersa, Auxesia, Bhavani /
Kali, Basa Grande, Baal, Britomartis, Combabo, Cora, Diarmaid,
Dumuzi, Dusura, Earles de Desmond, Eshmund, Europa, Ferefata, Galia,
Gugalanna, Hipólito, Ixquic, Libera, Lohiau, Lugna,
Lúufri, Melqart, Melcario, Milcrato, Misa, Nigola, Onatag,
Orión, Osiris / Horus, Pelles, Perséfona, Proserpina,
Pwyll, Rod, Robigo, Sabacio, Sandón, Shamin, Tammuz, Telepino,
Virbius, Xaratanga, (Cristo / Jesús)...
De estos seres mortales dice HUSAIN
(1997, 79): "En estos mitos agrícolas el hijo representa
la semilla enterrada, hasta que reaparece con la forma de planta que
comienza a brotar. Las plantas maduran hasta ser cosechadas y el
ciclo entero vuelve a representarse."
Describe BERNABÉ (1987, 42):
"... un dios
muerto desmembrado y resucitado (aspecto que se aviene con la
«muerte» de la espiga, la siembra y el brote de la nueva
espiga, en el caso de los dioses del grano),..."
Leemos en la Enciclopedia U., Tomo
40 (1991, 860): "Frazer reconoce en el mito osiriano todas las
características del culto de un espíritu de la
vegetación. Osiris sería uno de estos dioses agrarios
que cada año, en el tiempo de las cosechas, son desmembrados
por las hoces y que enterrados en forma de semilla renacen durante la
primavera á (sic) impulsos de una nueva vida. A pesar de la
pompa con que en los tiempos posteriores los sacerdotes rodearon la
adoración de Osiris, la concepción del dios como el
grano de trigo aparece clara en la festividad de su muerte y
resurrección celebrada primero en el mes de Khoiak y
después en el mes de Athyr. Tal festividad estaba
esencialmente dedicada a la siembra,..."
De manera que el origen de la
religión cristiana, al igual que el de las mitologías
paganas es la historia de la agricultura. Y por tanto el cristianismo
es una religión agrícola, de ahí que
Jesús sea el "fruto del vientre" de la Virgen y personifica el
pan de cereal que según el mito dice al repartirlo a sus
discípulos: "Tomad y comed, éste es mi
cuerpo."
(Mat, 26, 26) y también Jesús es el fruto de la
vendimia / el vino contenido en un cáliz, del que dice (Mat,
26, 27): "Bebed de él todos, que esta es mi sangre..."
Si se tiene en cuenta la
consideración que estas expresiones están contando la
historia de la agricultura, se entenderá la metáfora de
que Jesús / Cristo muere como semilla (que se entierra para
germinar) y resucita como vegetación y flores en la primavera
y nace de la Madre Árbol como fruto maduro para dar de comer a
la humanidad: como espiga de cereal o como fruto de la vendimia =
cuerpo y sangre.
Lo confirma el eminente
mitólogo CAMPBELL en texto aportado por Moyers (1991, 159) ):
"La historia
de Cristo implica la sublimación de lo que originalmente era
una imagen vegetal muy sólida. Jesús está en la
Rama Sagrada, el árbol, y él mismo es el fruto del
árbol."
Y ratifica que el nacimiento de
Jesús se refiera a su identificación con el fruto
maduro el hecho de que los mitólogos cristianos denominaran a
Jesús como Mesías, que muestran que interpretaron mal
lo que no era más que una metáfora agrícola,
tras apropiarse de mitos de religiones precedentes y que no
entendían. Por lo que dieron el apelativo de Mesías
confundiendo su significado e interpretándolo con la palabra
messias del hebreo meschiaf = El Mesías e igual a Cristo en
latín = Ungido, en vez de relacionarla con el concepto del que
se apropiaron de otra religión y que no entendieron: la
palabra messis = recolectar las frutas [de messis, siega, cosecha,
recolección de productos de la tierra, BLÁNQUEZ (1985,
962).
De forma que la pregunta de Herodes
a los magos: "... dónde había de nacer el
Mesías." (Mat, 2, 4), se debería interpretar en
realidad: dónde había de nacer el fruto de la
recolección, la uva de la vendimia, el cereal,... Y la
afirmación de (Luc, 2, 11): "os ha nacido hoy un Salvador, que es
el Mesías..." significaría: os ha nacido el fruto de la
recolección, el cereal, la cosecha que salva a la humanidad
para que no muera de hambre.
La metáfora agrícola
de que el nacimiento de un bebé de una Madre (malinterpretado
como la llegada del Mesías) se refiera a la recolección
de frutos está en el origen de que recolectar las frutas se
diga en diferentes lenguas con palabras derivados del nombre de la
Diosa Madre de las Cosechas o el de su hija-o, símbolo de la
nueva cosecha de frutos. Así la palabra messis = recolectar
las fruta provenía del nombre de la Diosa Mesias /
Mesías adorada en la región de La Mesia / Misia,
Danubio (Servia y Bulgaria), en latín se dice demetere =
recolectar, que evidencia su origen en el nombre de la Diosa Demeter,
Madre Virgen de las Cosechas, o carpere = recolectar fruta, derivado
del nombre de la Diosa Carpo / karpo "Fructificación" (del
griego karpós = fruto) de los Frutos, o cerealia = recolectar
mieses / cereal, cuyo origen está en el de la Diosa Ceres
Madre de los Cereales, o segestis / seges = segar / recolectar las
seges / mieses deriva de la Diosa Segesta, o vendimiare = recoger
frutos de viñas proviene del nombre de la Diosa Vendimiatrix
"Vendimiadora", o fructescere = fructificar del nombre de la Diosa
romana Fructesa / Frugeria / Fructeria,...
Por lo que la fiesta de la Navidad
que pretende celebrar el nacimiento de un ser Divino de una Madre
Virgen es una metáfora religiosa que relata la
culminación de la historia de la agricultura, en el que el
nacimiento de Jesús, se identifica con el nacimiento que se
celebraba el 25 de diciembre de otros hijos-as de Madres
Vírgenes de otras religiones antecesoras. Y bebés que
se identifican con el fruto del vientre de la Madre Virgen, tras
haber sido semilla que por fin se convertían en fruto como:
Mitra adorado en Babilonia, Persia y Capadocia, Buda en La India,
Horus en Egipto, Sida "Granada", Misa y Libera "Uva" en regiones
griegas, etc, etc. Y se refieren a la fiesta de recolección de
invierno.
HISTORIA DE JESÚS COMO UN MITO ASTRONÓMICO
El nacimiento de Jesús,
según el evangelista Mateo (2, 2) fue anunciado a una serie de
magos por una estrella, de la que leemos exactamente en nuestra
Biblia traducida por Eloíno Nácar: "Hemos visto su estrella al
oriente,..." y más adelante pone en Herodes la pregunta a los
magos "tiempo de la aparición de la estrella".... "...
estrella que habían visto en oriente les precedía,
hasta que vino a pararse encima del lugar donde estaba el
niño"(Mat, 2, 9-10).
El mitólogo usa varias
expresiones para referirse a la estrella que aparecía en un
tiempo determinado. En una parece referirse a que los magos la vieron
cuando ellos estaban en un país de oriente y en otra parece
ser que la vieron surgiendo por oriente / por el este (dualidad que
indica la ambigüedad e inseguridad del que narra un mito que no
entiende).
Respecto al movimiento de la
estrella leemos en la citada enciclopedia de TEMPESTI:
"Lo
maravilloso de las palabras de San Mateo es la afirmación de
que la estrella precedía a los sabios cuando, en
Jerusalén, se dirigieron hacia el sur para ir a Belén.
Esto significaría que la estrella se desplazó hacia el
sur en vez de sufrir el usual desplazamiento hacia el oeste. Y
además se paró sobre el establo donde se encontraba el
niño. Ninguna de estas descripciones es conciliable con un
fenómeno astronómico."
Lo que mostraría que no se
puede tomar en sentido literal lo contado por los evangelistas
respecto a la aparición de la estrella de Belén ya que
ninguno de los cuerpos celestes con los que se podría
identificar puede actuar de forma independiente. Por lo que no es
posible explicar la estrella de Belén considerándola
como la aparición de un cometa o supernova que aparece y se
inmoviliza.
Pero existe una explicación
que nos ha resultado especialmente interesante para nuestro trabajo.
Nos referimos a la que dan los enciclopedistas de la citada
Enciclopedia El Universo bajo la dirección de TEMPESTI (1982,
1590) y así afirman: "Las palabras «en Oriente» pueden
significar «en su levantamiento heliaco», es decir,
«aparecida con los primeros rayos del alba.»"
Esta interpretación se
acerca a la explicación que nosotros proponemos: la "estrella
al oriente" se referiría a la aparición de una estrella
por oriente / por el este, pero no compartimos la
interpretación de que se refiera a su aparición
matutina, sino consideramos que se referiría exactamente a su
aparición vespertina.
Y proponemos que la estrella de
Belén se referiría a la parición por el este de
la ESTRELLA
ESPIGA
de la constelación de
Virgo, cuyo orto vespertino tenía lugar efectivamente hace 5.300 años, el atardecer del 25 de diciembre, hoy tal situación estelar tiene lugar el 10 de marzo. Presentamos en el Mapa 1 la situación estelar a la que nos referimos.
Nuestra deducción obvia se apoya sencillamente en las situaciones estelares del calendario astronómico arcaico que estaba retrasado dos meses y medio respecto al actual, según se deduce de diferentes fuentes (por la precesión de los equinoccios). Así lo evidencia el hecho de que hace 5.300 años el levantamiento heliaco de la estrella Sirio de la constelación Can Mayor tuviese lugar el 21 de junio [lo podemos confirmar en la Enciclopedia Espasa, Tomo 43 (1988, 1067)]. Y podemos comprobar en el Planisferio de Ayala que tal hecho MATUTINO ocurría a las 8 de la mañana del 21 de junio arcaico y que corresponde a la situación estelar que tiene lugar actualmente a las 3 de la mañana del 5 de septiembre (75 días = 5 horas). Tal dato también serviría para fijar que tal situación estelar VESPERTINA tendría lugar a las 20,30 horas del actual 5 de diciembre y a la 1,30 del 21 de septiembre arcaico (75 días = 5 horas).
Teniendo fijadas las horas que
marcan las situaciones estelares vespertinas se puede observar
mirando el Planisferio que precisamente a las 20,30 del 10 de marzo
actual, la situación estelar sería la misma que a la
1,30 del 25 de diciembre arcaico (75 días = 5 horas), cuando
se producía el orto crepuscular de la estrella Espiga de la
constelación Virgo.
De manera que dado que ese
día se producía el orto de la estrella Espiga de Virgo,
su aparición al oriente tras el Sol ponerse anunciaba la
fiesta de la recolección. Y sabemos que en aquella
época el 25 de diciembre se celebraba esta fiesta
agrícola en diferentes regiones, cuando tenía lugar la
recolección de espigas de cereales y la vendimia.
Siendo por tanto los nacimientos de
bebés de Madres Vírgenes, metáforas religiosas
de la situación estelar reflejada en el Mapa 1, cuando se
producía por oriente al atardecer el orto de las estrellas
Espiga y Vendimiadora de la constelación Virgo, y anunciadores
de los frutos de la recolección = los hijos de la Diosa
Virgen, que los daba a luz como metáfora de la nueva cosecha
de mieses y uvas. Lo que evidenciaría que los nombres de las
estrellas Espiga y Vendimiadora no tienen carácter arbitrario,
ya que aluden semánticamente a la tarea que anunciaba en
época arcaica su orto vespertino. Y día en que en
diferentes panteones se celebraba el nacimiento de un bebé o
de mellizos de una Diosa Madre de forma virginal. O sea que la
"estrella de oriente" anunciaba el Mesías (messis = recolectar
las frutas).
Por lo que la estrella que los
magos vieran fue malinterpretado por personas que renegaban del
conocimiento astronómico y en el que eran expertas las
sacerdotisas de los cultos de las religiones paganas que la iglesia
cristiana se empeñó en desacreditar y eliminar. Y que
el verdadero significado de la estrella que "se paró" sobre la
gruta tiene un significado metafórico.
Su fundamento está en el
hecho de que en época anterior al cristianismo normalmente se
fundaban ciudades o se construían santuarios en aquellos
lugares en donde parecía estar posado un cuerpo celeste en
determinado momento, es decir en aquellos sitios en los que vistos
desde lejos y recortándose contra el horizonte se
producía el orto o el ocaso crepuscular, vespertino o
matutino, de una constelación o estrella, que en la distancia
parecía posarse un instante allí.
Por lo que posiblemente la cueva de
Belén donde pretendidamente nació Jesús y con
anterioridad nacería otro bebé Divino de la Diosa
Astarté o Anat o Asthoret o Asera,... fue construida justo en
el lugar en el que para personas saliendo de Jerusalén se
dirigieran hacia el sur para ir a Belén, se veía
recortándose contra el horizonte, el orto de la estrella
Espiga de Virgo el atrdecer del día del calendario del 25 de
diciembre arcaico. Y que los evanglistas, ignorantes de la
astronomía, adjudicaron por error a la estrella la capacidad
de moverse y pararse de forma maravillosa e irreal.
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Configuración estelar del atardecer del 25 de diciembre arcaico, hoy 10 de marzo, cuando se producía el orto por oriente (estrella de oriente) de las estrellas Espiga y Vendimiatrix de la cons. Virgo . Anunciaba la recolección de cosecha, reflejada METAFÓRICAMENTE en obras de Arte como Madre Virgen dando a luz a bebé o como árbol (Madre Árbol) con fruto o como trono (Madre Trono) de bebé (= Horus, Buda, Jesús, frutos) |
Bibliografía
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15 DE JUNIO 2003 |
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