Autor: F. B. Martín-Cano Abreu
MARTÍN-CANO, F. (1999): Claves arqueoastronómicas del arte y la religión prehistórica. Calendario prehistóirco diferente del zodiacal. Boletín informativo. Agrupación Astronómica Aragonesa, septiembre/octubre, Nº 89, Zaragoza. (Actualizado el 9 / 12 / 03). http://es.geocities.com/martincanot/calen.htm
B ASTRONOMÍA ARCAICA
Hoy día es generalizado creer que los primeros astrónomos que llegaron a conclusiones científicas, fueron los sacerdotes babilónicos de principios de tiempos históricos, alrededor del año 3300 adne, cuando Mesopotamia se constituyó en Estado. Pero los habitantes de Babilonia habían heredado sus conocimientos de Astronomía y otros numerosos progresos técnicos, de los habitantes primitivos de Caldea, pueblos con conocimientos muy avanzados en agricultura, explotación de minerales, escritura, alfarería, construcción de edificios, etc. Y mientras la versión oficial de Mesopotamia en Astronomía, heredada por Egipto y Grecia, era la de los sacerdotes babilónicos, conocedores del calendario zodiacal que constaba de doce meses Lunares, en ciertos núcleos aislados se siguió conservando otros conocimientos en Astronomía muy anteriores, avanzados y precisos de forma secreta.
C OBSERVACIÓN DE LA NATURALEZA
En realidad los primeros astrónomos que observarían científicamente los cuerpos celestes y las precisas constelaciones que sobresalían en el cielo en cada estación, ante la necesidad de conocer los alimentos a lo largo del año, serían nuestros ancestros del Paleolítico hace más de 30.000 años. Y posteriormente en el Neolítico, que empezó en el año 10000 adne, la observación de los cielos, sería llevada a cabo por personas dedicadas a la agricultura.
Para estas personas que se alimentaban primero de la recolección de vegetales, frutos, semillas y la caza de animales herbívoros y después de la agricultura y la cría de animales domésticos sería primordial el conocimiento de las estrellas cíclicas a lo largo del año, porque el crecimiento vegetal depende de los diferentes fenómenos atmosféricos cíclicos, coincidentes con diferentes posiciones de las constelaciones.
De manera que nuestros ancestros necesitaban conocer tanto el orden de las estaciones y las constelaciones cíclicas, como el orden de los fenómenos característicos de cada estación, fenómenos cíclicos a lo largo del año (lluvias, vientos, calor, helada), así como también necesitaban conocer los alimentos característicos, por lo que observarían los cielos de manera científica y minuciosa. Y si era primordial conocer la aparición regular de los distintos fenómenos era porque de ellos dependía prever cuándo iba a haber abundancia y cuándo escasez de alimentos.
En consecuencia empezaron a fijarse en las estrellas que sobresalían en el cielo en diferentes épocas. Y descubrieron que la aparición o desaparición de ciertos grupos estelares por el cielo vespertino / el orto u ocaso de ciertas constelaciones tras el ocaso del Sol, o la reaparición de otras por el cielo matutino / el levantamiento heliaco / el orto de constelaciones antes del nacimiento del Sol, eran coincidentes con la lluvia o el tiempo de los frutos. Así que decidieron fijar los diferentes fenómenos cíclicos con las diferentes posiciones cíclicas de las constelaciones.
Y para cada situación estelar, bien al atardecer o antes del amanecer fijaron un fenómeno que marcaba una diferente etapa del crecimiento de la vegetación, Benéfico al atardecer y Maléfico al amanecer. Era como una regla mnemotécnica que les servía para recordar el orden de las constelaciones y los fenómenos cíclicos característicos.
[P. ej. Es manifiesto que los nombres de las constelaciones Can Mayor y Cáncer no son arbitrarias (nombres que se conservan desde la Prehistoria, antes de Tolomeo), ya que una de sus posiciones de época arcaica, anunciaba la "canícula" / el calor y los "cánceres" / las enfermedades (algunas invadían el cuerpo de forma que parecía moverse como un "cangrejo" / cáncer).
Y así cuando reaparecía por oriente la estrella Sirio de la constelación Canícula en su salida helíaca, coincidente con el solsticio de verano, el 21 de junio de hace miles de años (descubro el 31 / 10 / 2002 que tal evento estelar tenía lugar hace 5.300 años, a pesar de la imprecisión de las fuentes que afirmaban que ocurría alrededor de hace 1 o 2 mil años. Imprecisión que ningún astrónomo se había molestado en comprobar, ni en descifrar, a pesar de su trascendencia. Amplío en el apartado: Aclaraciones con URL: http://personales.com/espana/zaragoza/martincano/ca.9calendario.htm), hoy tal evento estelar tiene lugar el 5 septiembre, venía el tiempo de perros / el tiempo en que hacía acto de presencia ciertas enfermedades debidas al calor (resumen de cita de Enciclopedia Espasa, Tomo 43 (1988, 1067), las enfermedades (Cáncer) y las fiebres (Leo Menor) que aparecían con la estación calurosa, cuando los "cánceres" encontraban el caldo de cultivo en las zonas pantanosas y húmedas (Hidra, cuyo aliento infestaba...) para florecer y expandirse. Y anunciadas por la aparición matutina de las constelaciones entonces.]
Fijados ambos elementos y dada la evolución de las constelaciones y los fenómenos a los largo del año, bastaba mirar al cielo para saber el momento del año en que se encontraba y si estaba cercano el tiempo de la lluvia, o de la sequía, o de la recolección de frutos.
De manera que fijaron las fechas de diferentes situaciones estelares, en las que se encontraban precisas constelaciones sobre el horizonte norte de forma sincrónica. Estas diferentes situaciones estelares marcaban las diferentes etapas por las que pasaba el crecimiento de la vegetación a lo largo del año y cuyo alcance y extensión comprende numerosas regiones.
Conocimiento que se mantuvo de forma secreta, según lo corrobora el hecho de que aún a principios de época histórica, el castigo por difundir la doctrina secreta de la religión Mistérica era el descuartizamiento, como se narra le ocurrió a la Sacerdotisa Corintia Melisa (E. U. I., Tomo 54, 1988: 454).
Conocimientos astronómicos surgidos en la Prehistoria y que no pasaron a los Sacerdotes varones cuando éstos se apropiaron en exclusiva del ejercicio del Sacerdocio. Dado el carácter secreto de la doctrina Mistérica, no fue transmitido a los usurpadores.
D CONOCIMIENTO EN OTRAS REGIONES
Y además existe evidencia de que estos conocimientos se extendieron por todo el universo, ya que similar tradición viva que asociaba hechos astronómicos a fenómenos y que reflejaban en obras de arte, inventado por nuestros ancestros de la Edad de Piedra, se encuentra en algunas áreas al sur del Pacífico. Allí se ha mantenido hasta hoy día la relación entre motivos artísticos de obras de arte simbólicas con constelaciones, fenómenos y etapas del crecimiento de la vegetación.
Del conocimiento astronómico de los aborígenes australianos, Roslynn Haynes (1997, 72-73): "Rather, astronomical knowledge was used to make predictive correlations with natural events important to the group's survival (such as the availability of particular foods or changes in weather conditions)." Y añade en (1997, 73) refiriéndose a diferentes hechos astronómicos de otras constelaciones: "Like many primitive cultures, the Aborigines saw the heliacal risings of bright stars or constellations as indicators of seasonal events."... "Arturus appearing in the dawn sky prompted the Aborigines of Arnhem Land to begin harvesting spikerush for fish traps and baskets." O sea que la reaparición matutina de la estrella Arturo anuncia la recolección de determinado vegetal. Y de la misma manera el ocaso crepuscular de otras estrellas o constelaciones, anuncia otras etapas de la vegetación.
Y añade Haynes en (1997, 74): "Without any technological means of controlling their environment, the Australian Aborigines depended completely on the cycles of the natural world for survival. Not surprisingly, their interest in the stars was not in extraordinary occurrences, such as supernovae or comets, but in regular patterns. Aboriginal legends have "humanized" cosmic phenomena by associating them with the behavior and motivation of the tribal group."
De manera que las obras de arte de los primitivos australianos reflejaban mitos asociados a constelaciones que ocupaban determinada posición a lo largo del año. Y la finalidad de las obras de arte era controlar y asegurar los fenómenos coincidentes en las diferentes etapas del crecimiento de la vegetación a lo largo del año, dependiente de los fenómenos cíclicos, en coincidencia con las constelaciones cíclicas, y constelaciones animadas por sus Divinidades
E FINALIDAD
Y por tanto la finalidad era pedir a las Divinidades que asegurara de manera mágica el alimento y la supervivencia. E igual finalidad tendrían las obras de arte prehistóricas. Algunos ejemplos son:
[El conjunto pictórico entero lo forma además vacas rojizas = cons. Hespéridas, varias figuras femeninas = cons. Pléyadas (ambas constelaciones junto con Híadas forman la configuración conocida actualmente como Tauro, y que llamamos para la época arcaica, configuración de la Vaca) y una masculina fálica = constelación Orión (a la que denominamos con el nombre de Paredro)].
En ambos casos las obras de arte metafóricas ilustran el mismo mito y la misma esperanza de su poder mágico para convencer a la Divina Madre que envíe la lluvia antes de la primavera el 14 de febrero, hoy 1 de mayo, necesaria para el crecimiento de la vegetación.
[A final de octubre del año 2002 descubro, gracias a J. R. que el desfase de 75 días, entre las situaciones estelares actuales y las de hace varios miles de años, corresponderían a los eventos astronómicos de hace 5.293 años, conocido el período de la precesión de 25.770 años.
Por lo que las cuando digo que dos obras representan el 14 de febrero, pero no fueron realizadas de forma sincrónicas, sino alejadas varios milenios entre sí, cometo una imprecisión.
Debería decir "reflejan el día de fiesta que coincidía con la que tenía la misma situación estelar correspondiente al atardecer del 14 de febrero de hace 5 milenios". O sea el día en que las Híadas "Las Lluviosas" se iba al ocaso al atardecer, fijado hace 5 milenios, en el 14 de febrero. Y hoy tal situación estelar se produce en el atardecer del 1 de mayo.
Debería explicitar que, si una obra de arte fue realizada en el Paleolítico y la otra en el Neolítico, pero ambas utilizan los mismos elementos para aludir a las mismas constelaciones, debería ser más precisa. Porque a pesar de que ambas usen motivos con los que aluden de forma metafórica a la lluvia: figuras humanas o animalísticas o antropozoomorfas con lágrimas o torrentes de agua saliendo de ojos, o saliendo de sus entrañas, o saliendo de sus manos,... además de tener flechas clavadas, o estar apunto de caerse. Y a pesar de que ambas reflejen el evento estelar vespertino de las Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso y el orto de la constelación Flecha, en realidad la escena paleolítica sería realizada exactamente hace 18.000 años. Y tal evento estelar tendría lugar con fecha del 15 de agosto, al final del verano y antes del otoño. Hoy tal situación estelar tiene lugar el 30 de octubre. Y la neolítica sería realizada exactamente hace 5.300 años, y reflejaría el evento estelar vespertino de las Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso al final del invierno y antes de la primavera: el 14 de febrero. Hoy el mismo hecho astronómico de Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso tiene lugar el atardecer del 1 de mayo. O sea que estarían separadas entre sí justamente seis meses.
De donde se deduce más exactamente que los milenios en que fueron realizadas las obras de arte que presento en este artículo, con motivos que aluden metafóricamente al fenómeno de la lluvia, fueron realizadas, bien alrededor del año 16000 adne, o alrededor del IV milenio adne, en el Neolítico. Sólo en cualquiera de estos casos, el ocaso de la constelación Híadas "Las Lluviosas" era coincidente con el fenómeno benéfico de las lluvias: en el Paleolítico al final del verano, y en el Neolítico al final del invierno. Entonces era coincidente con el fenómeno de las lluvias necesarias para el crecimiento de la vegetación y la germinación de las semillas (no el agua de lluvia que iba a hacer crecer los ríos, que se presentaba en el invierno en el hemisferio norte). Lluvias a las que alude semánticamente, y cuando fue bautizada esta constelación Híadas, que desde luego no fue con carácter arbitrario.
Frente a la pregunta del por qué debían preocuparse nuestros ancestros de la Edad del Hielo, hace 18.000 años, de que lloviese, si aún estaban en período de glaciación, he de recordar que precisamente en este período, tras la última glaciación hace unos 24.000 años, durante la transición climática, mientras los glaciares van retrocediendo, en las tierras liberadas a causa del deshielo, se empieza a repoblar con la flora de esa época. Pero en los territorios liberados, aún falta algunos milenios para que la estepa y la tundra sea colonizada por árboles y se produzca la gran expansión de los bosques, que posibilite el aumento de animales comestibles, en estas regiones boscosas.
De forma que nuestros ancestros artistas al final del período glacial, residentes en regiones en donde impera un clima seco, "inventan" el arte parietal de las cuevas maternales, a la vez que las prácticas religiosas basadas en las más arcaicas mitologías, con las que intentan convencer "mágicamente" a la Divinidad Maternal, para que los proteja y alimente, como una Madre protege y alimenta a sus hijos. Y para ello es primordial que envíe una lluvia necesaria para que la hierba crezca, para que los animales herbívoros, susceptibles de ser comidos estén bien gordos y se multipliquen, y para que haya suficientes frutos y vegetales, alimento imprescindible para pueblos recolectores.
De ahí que las pinturas realizadas en Altamira, Lascaux,.... tengan carácter mágico y sean propiciatorias de Fertilidad con las que pretendían propiciar que aumentase la vegetación, dependiente de la lluvia, para conseguir mejora en la alimentación, que es este período es de caza de animales herbívoros y recolección de vegetales y frutos.
Así que las pinturas de las escenas que presentamos en este artículo: de la Caverna de la Peña de San Román de Candamo, Asturias y de la Cueva de El Pindal, Pimiango, Oviedo, Asturias, que diferentes fuentes datan de forma imprecisa en el Auriñaciense y en el Magdaleniense, así como la escena de la osa con torrentes de lágrimas de Trois Frères, justo yo las dato alrededor del año 16000 adne.
Mientras que la escena de yegua embarazada junto a un triángulo con dibujos radiales (metáfora funcional de lluvia que sale del Seno / triángulo púbico Divino), de la Sala El Santuario de la Cueva de la Pileta de Benaoján, Málaga, sería realizada en el IV milenio, puesto que en la misma escena aparece una figura masculina fálica (= cons. Orión), figura mitológica del panteón Neolítico, representante de la semilla que germina y protagonista de la historia de la agricultura, como paredro de la Diosa Madre. Así que tuvo que haber sido realizada en época en que nuestros ancestros se alimentaban ya de la agricultura. Por lo que sugerimos que una datación más precisa para esta pintura, sería alrededor del año 3300 adne.]
Estas escenas artísticas complejas con motivos: animalísticos, de objetos, abstractos,... reflejan de forma metafórica la situación estelar vespertina del 14 de febrero arcaico, hoy 1 de mayo, propiciatoria de lluvias favorecedoras del crecimiento de la vegetación (unas antes y la de la Pileta después del nacimiento de la agricultura). Y que nuestros antepasados reflejaron de forma metafórica y sincrónica:
MITOS Mito Caverna Mito de Las Gorgonas
ARQUEOASTRÓNOMOS Garós Bejarano Barnichta Godwin Tobarra Rojas
TEMPLE Temple Juan Bautista Belver Escultora Abreu (Villar) (Cabanillas) OTROS Antropólogos Giberti
15 DE JUNIO 2003