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La tragedia que
amenaza a nuestra especie
Fidel Castro Ruz
No puedo hablar como economista o como científico.
Lo hago simplemente como político que desea
desentrañar los argumentos de los economistas y los
científicos en un sentido u otro. También trato de
intuir las motivaciones de cada uno de los que se
pronuncian sobre estos temas. Hace solo veintidós
años sostuvimos en Ciudad de La Habana gran número
de reuniones con líderes políticos, sindicales,
campesinos, estudiantiles, invitados a nuestro país
como representantes de los sectores mencionados. A
juicio de todos, el problema más importante en aquel
momento era la enorme deuda externa acumulada por
los países de América Latina en 1985. Esa deuda
ascendía a 350 000 millones de dólares. Entonces los
dólares tenían un poder adquisitivo muy superior al
dólar de hoy.
De los resultados de aquellas
reuniones enviamos copia a todos los gobiernos del
mundo, con algunas excepciones como es lógico,
porque habrían parecido insultantes. En aquel
periodo los petrodólares habían inundado el mercado
y las grandes transnacionales bancarias
prácticamente exigían a los países la aceptación de
elevados préstamos. De más está decir que los
responsables de la economía aceptaron tales
compromisos sin consultar con nadie. Esa época
coincidió con la presencia de los gobiernos más
represivos y sangrientos que ha sufrido el
continente, impuestos por el imperialismo. No pocas
sumas se gastaron en armas, lujos y bienes de
consumo. El endeudamiento posterior creció hasta 800
000 millones de dólares mientras se engendraban los
catastróficos peligros actuales, que pesan sobre una
población que en apenas dos décadas y media se ha
duplicado y con ella el número de los condenados a
vivir en extrema pobreza. En la región de América
Latina la diferencia entre los sectores de la
población más favorecida y los de menos ingresos es
hoy la mayor del mundo.
Mucho antes que lo que ahora se
debate, las luchas del Tercer Mundo se centraban en
problemas igualmente angustiosos como el intercambio
desigual. Año tras año se fue descubriendo que las
exportaciones de los países industrializados,
elaboradas generalmente con nuestras materias
primas, se elevaban unilateralmente de precio
mientras el de nuestras exportaciones básicas se
mantenía inalterable. El café y el cacao —para citar
dos ejemplos— alcanzaban aproximadamente 2 000
dólares por tonelada. Una taza de café, un batido de
chocolate, se podían consumir en ciudades como Nueva
York por unos centavos; hoy se cobra por ellos
varios dólares, quizás 30 o 40 veces lo que costaba
entonces. Un tractor, un camión, un equipo médico,
requieren hoy para su adquisición varias veces el
volumen de productos que se necesitaba entonces para
importarlos; parecida suerte corrían el yute, el
henequén y otras fibras producidas en el Tercer
Mundo y sustituidas por las de carácter sintético.
Mientras, los cueros curtidos, el caucho y las
fibras naturales que se usaban en muchos tejidos
eran sustituidos por material sintético de
sofisticadas industrias petroquímicas. Los precios
del azúcar rodaban por el suelo, aplastados por los
grandes subsidios de los países industrializados a
su agricultura.
Las antiguas colonias o neocolonias,
a quienes se les prometió un porvenir maravilloso
después de la Segunda Guerra Mundial, no despertaban
todavía de las ilusiones de Bretton Woods. El
sistema estaba diseñado de pies a cabeza para la
explotación y el saqueo.
Al inicio de esta toma de conciencia
no habían aparecido todavía otros factores sumamente
adversos, como el insospechado derroche de energía
en que caerían los países industrializados. Estos
pagaban el petróleo a menos de dos dólares el
barril. La fuente de combustible, con excepción de
Estados Unidos donde era muy abundante, estaba
fundamentalmente en países del Tercer Mundo,
principalmente en el Oriente Medio, además de
México, Venezuela y ulteriormente en África. Pero no
todos los países calificados en virtud de otra
mentira piadosa como "países en desarrollo" eran
petroleros, 82 de ellos son los más pobres y como
norma necesitan importar petróleo. Les espera por
tanto una situación terrible si los alimentos se
transforman en biocombustibles, o agrocombustibles
como prefieren llamarlos los movimientos campesinos
e indígenas de nuestra región.
La idea del calentamiento global
como terrible espada de Damocles que pende sobre la
vida de la especie, hace apenas 30 años ni siquiera
era conocida por la inmensa mayoría de los
habitantes del planeta; aún hoy existe gran
ignorancia y confusión sobre estos temas. Si se
escucha a los voceros de las transnacionales y su
aparato de divulgación, vivimos en el mejor de los
mundos: una economía regida por el mercado, más
capital transnacional, más tecnología sofisticada,
igual a crecimiento constante de la productividad,
del PIB, del nivel de vida y todos los sueños del
mundo para la especie humana; el Estado no debe
interponerse en nada, no debiera incluso existir,
excepto como instrumento del gran capital
financiero.
Pero las realidades son tercas. Uno
de los países más industrializados del mundo,
Alemania, pierde el sueño ante el hecho de que un 10
por ciento de la población está desempleada. Los
trabajos más duros y menos atractivos son
desempeñados por los inmigrantes que, desesperados
en su creciente pobreza, penetran en la Europa
industrializada por todos los agujeros posibles.
Nadie saca al parecer la cuenta del número de
habitantes del planeta, que crece precisamente en
los países no desarrollados.
Más de 700 representantes de
organizaciones sociales se acaban de reunir en La
Habana para discutir sobre varios de los temas que
en esta reflexión se abordan. Muchos de ellos
expusieron sus puntos de vista y dejaron entre no-sotros
imborrables impresiones. Hay material abundante
sobre el cual reflexionar, además de los nuevos
sucesos que ocurren cada día.
Ahora mismo, como consecuencia de la
puesta en libertad de un monstruo del terror, dos
personas jóvenes que cumplían un deber legal en el
Servicio Militar Activo, aspirando a disfrutar del
consumismo en Estados Unidos, asaltaron un ómnibus,
forzaron con su impacto una de las puertas de
entrada de la terminal de vuelos nacionales del
aeropuerto, llegaron hasta un avión civil y
penetraron en él con los rehenes, exigiendo el
traslado al territorio norteamericano. Días antes
habían asesinado a un soldado que estaba de posta,
para robar dos fusiles automáticos, y en el propio
avión privaron de la vida con cuatro disparos a un
valiente oficial que, desarmado y capturado como
rehén en el ómnibus, intentó evitar el secuestro de
la nave aérea. La impunidad y los beneficios
materiales con que se premia desde hace casi medio
siglo toda acción violenta contra Cuba, estimula
tales hechos. Hacía muchos meses no ocurría nada
parecido. Bastó la insólita liberación del conocido
terrorista, y de nuevo la muerte visitó nuestros
hogares. Los autores no han sido juzgados todavía,
porque en el transcurso de los hechos ambos
resultaron heridos, uno de ellos por los disparos
que hizo el otro dentro del avión, mientras luchaban
contra el heroico oficial de las fuerzas armadas.
Ahora muchas personas en el exterior esperan la
reacción de los Tribunales y el Consejo de Estado
ante un pueblo profundamente indignado con los
acontecimientos. Hace falta una gran dosis de
serenidad y sangre fría para enfrentar tales
problemas.
El apocalíptico jefe del imperio
declaró hace más de cinco años que las fuerzas de
Estados Unidos debían estar listas para atacar
preventiva y sorpresivamente 60 o más países del
mundo. Nada menos que un tercio de la comunidad
internacional. No le bastan, al parecer, la muerte,
las torturas y el destierro de millones de personas
para apoderarse de los recursos naturales y los
frutos del sudor de otros pueblos.
Mientras tanto el impresionante
encuentro internacional que acaba de tener lugar en
La Habana reafirmó en mí una convicción personal:
toda idea siniestra debe ser sometida a críticas
demoledoras sin concesión alguna.
http://www.rebelion.org/seccion.php?id=14
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Gazapos y dislates
por:
Julio Carmona
De gazapos y dislates está
llena la viña del Señor. La
frase tristemente célebre de
Monseñor Cipriani (epónimo
siervo del Señor): "Los
derechos humanos son una cojudez"
es un ejemplo típico de
ello. Pero no voy a
hacer una antología de
esas sandeces que -también-
empiedran el infierno. Sin
embargo, es perentorio
detenerse a analizar algún
"gazapo o dislate" del
discurso político. Porque es
éste el que suele admitirse
deportivamente, sin que
reaccionemos ni siquiera con
una simple aprehensión,
quedando convertidos en
ciudadanos de poca
inteligencia.
Viene, por ejemplo, el Señor
Presidente (no olvidemos al
personaje de Asturias) y en
una de sus acostumbradas
catilinarias (discurso hecho
para atacar a alguien) dice
lo siguiente: "La modernidad
en el agro reclama nuevos
rumbos. El minifundio no es
rentable. El latifundio sí
lo es." En nombre de una
supuesta modernidad se ha
condenado a los campesinos
dueños de pequeñas parcelas
a ir pensando en la
posibilidad, no de juntarse
en cooperativas, no de
asociarse en comunidades
agrarias, no de recibir el
apoyo estatal para su
inserción en la
tecnificación agrícola, sino
de vender sus "minifundios"
al gran capitalista que hará
producir grandes extensiones
de tierra para ser parte del
"boom" de moda: productos
agrícolas para ser
convertidos en etanol, el
combustible que necesita el
imperio para salir de su
dependencia energética
respecto de los productores
petroleros. Y el imperio,
por supuesto, va a
recompensar esa producción
de etanol con pagos
inferiores a los que le
grava el petróleo (de otro
modo no tendría sentido
realizar el cambio), pero
aún así la "rentabilidad"
del latifundio será
significativa, mas no para
los miles de expoliados
minifundistas sino para los
pocos privilegiados
latifundistas.
Esto lo dijo en Piura, es
decir, en un departamento
eminentemente agrícola, con
miles de personas
dependientes de esa forma de
producción, es poco menos
que insultante; pero es algo
más que indignante. Y ese
dislate (o necedad) además
de atentar contra las
necesidades alimenticias
populares, puesto que el
interés se centraría en
destinar la mayor cantidad
de tierras agrícolas a la
producción de monocultivos
(caña de azúcar, maíz, soya,
etc.) para convertirlos en
etanol, sino que los
productos de panllevar
(paliativos del hambre
popular) van a escasear, y
la tala de los bosques
proliferará y la
desertificación de la
Tierra se
intensificará; pero, además
de eso, el gazapo (o
despropósito) tira por la
borda el programa aprista
enarbolado por Haya en sus
obras principales,
especialmente en "Treinta
Años de Aprismo", en el que
preconiza: "la expropiación
de las grandes propiedades,
redención de las hipotecas
no redimibles, tornación de
haciendas colectivas y
cooperativas con sus más
amplios derechos políticos y
sociales. La defensa del
campesino partidario y
yanacona, del pequeño
propietario agrícola, el
gravamen y división de las
tierras ociosas…", todo ese
prometedor programa agrícola
-que le sirvió al APRA para,
en treinta años, incrementar
sus filas con miles de
campesinos piuranos (y de
otras regiones)- es borrado
de un lenguazo.
Y todo por unos réditos que,
como siempre, beneficiarán a
unos pocos (incluidos los
gobernantes de turno), pero
que dejarán -¿hasta cuándo?-
en la creciente pobreza a
las grandes mayorías
nacionales.
NO TE LO PIERDAS. HAZ CLIC
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Cambio Climático: Alerta Roja
Un nuevo reporte
científico ha dejado claro que un
desastre climático todavía se puede
prevenir. ¡No permitamos que los
políticos ignoren la ciencia!
El grupo
científico más importante del mundo
a concluido que la humanidad cuenta
hoy con la tecnología necesaria para
prevenir una catástrofe
climática-siempre y cuando exista
una regulación gubernamental
significante. Ahora, debemos
recordar a nuestros gobiernos que
tienen que escuchar a los
científicos. Avaaz mandará su
petición mundial a gobiernos
alrededor del mundo—junto con
mensajes personalizados a las
autoridades de cada país de parte de
sus ciudadanos.
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La quiebra
moral de la Unión Europea en su política hacia Cuba
Salim Lamrani
La Unión Europea agoniza como entidad
política. Su papel en la escena internacional es
insignificante pues es incapaz de adoptar una política
exterior independiente de la línea que marca Washington.
Sigue dócilmente las directrices belicosas de la
administración Bush, especialmente hacia Cuba. En
efecto, se presta a las campañas contra el gobierno de
La Habana con un servilismo desconcertante. Peor aún, se
hace cómplice de las masivas violaciones de los derechos
humanos que comete la CIA, complicidad que la lleva a
una quiebra moral sin precedentes.La hipocresía de
Suecia
El 12 de marzo de 2007, durante la reunión de la
Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas
en Ginebra, el canciller sueco, Carl Bildt, acusó a Cuba
de no respetar los derechos humanos. Esta acusación es
puramente ideológica pues según el “informe 2006 de
Amnistía Internacional” Cuba es, de lejos, la nación que
menos viola los derechos humanos en el continente
americano, desde Canadá hasta Argentina [1]. También
ilustra la hipocresía de Suecia y de Europa en general,
siempre listas para emprenderla contra la pequeña nación
caribeña agredida desde hace casi medio siglo por
Estados Unidos, manteniendo al mismo tiempo un silencio
vergonzoso sobre los crímenes que comete la Casa Blanca
en el mundo [2].
El delegado cubano, Rodolfo Reyes Rodríguez, por su
parte, lamentó que Suecia se prestara a la estrategia de
propaganda estadounidense, cuyo objetivo no es sino
justificar las implacables sanciones económicas de las
que son víctima la población cubana desde 1960. También
señaló con el dedo la falta de autoridad moral del
gobierno escandinavo para dar lecciones sobre derechos
humanos [3].
En efecto, en mayo de 2005, el Comité de la ONU
contra la Tortura condenó a Suecia por haber expulsado a
Bangladesh a una joven refugiada política que había sido
violada por policías. Según el Comité, las autoridades
suecas no negaron el hecho de que había sido perseguida,
encarcelada, torturada y violada, pero igual procedieron
a su expulsión [4].
En noviembre de 2005, la Corte Europea de Derechos
Humanos confirmó por unanimidad que la expulsión de
cuatro sirios se asimilaba “a una violación de su
derecho a la vida y de la prohibición de todo trato
inhumano o degradante”. Suecia también procedió a otras
expulsiones a países que practicaban la tortura y todas
fueron condenadas por el Comité contra la Tortura. Los
derechos de los refugiados y demandantes de asilo se
violaron frecuentemente, sobre todo cuando se trataba de
gitanos, cuyas demandas fueron consideradas por las
autoridades como “manifiestamente carentes de
fundamento” [5].
A guisa de respuesta, Estocolmo denunció las
declaraciones “inaceptables” del responsable cubano ante
la Comisión de Ginebra y evocó la posibilidad de una
crisis diplomática entre los dos países. Está claro que
ciertas verdades no son del agrado de todo el mundo [6].
La provocación de los diputados italianos
El 18 de marzo de 2007, un grupo de cinco diputados
italianos en busca de sensacionalismo orquestó una
provocación en las calles de La Habana desfilando con
carteles políticos en los que exigían la “libertad” para
los “presos de conciencia”. El objetivo que buscaban el
diputado europeo Marco Capatto, el vicepresidente del
Senado italiano Maurizio Turco, los diputados Mateo
Meccato y Elisabetta Zamparutti y la ex diputada María
Fida Mora, todos miembros del partido radical, era
provocar un incidente con las autoridades cubanas y
desencadenar así una campaña mediática internacional en
su contra. Pero la provocación era tan burda que el
gobierno cubano los ignoró olímpicamente y deambularon
por las calles de la capital sin que nadie los molestase
de ninguna manera [7].
“Para nuestra sorpresa, no pasó nada mientras
marchábamos por las calles. Estuvimos como media hora y
todo tranquilo. El hecho de que no nos arrestasen es
algo que pongo a vuestra reflexión”, declaró Marco
Capatto, confesando así cuál era su objetivo.
Frustrados, se resignaron a abandonar la Isla sin
conseguir ni siquiera la satisfacción de ser expulsados
[8].
Dos días más tarde, el 20 de marzo de 2007, los
diputados efectuaron una visita a Miami. Esta escala no
tenía como objetivo manifestarse contra el hecho de que
esa ciudad alberga y protege a terroristas anticubanos
confesos como Orlando Bosch o José Basulto. Tampoco se
trataba de denunciar el hecho de que Miami organiza
actividades públicas a favor de la liberación del Bin
Laden latinoamericano que es Luis Posada Carriles,
responsable de más de un centenar de asesinatos de
civiles inocentes. No, su viaje no tenía otra meta que
reunirse con la organización de extrema derecha cubana
“Madres contra la Represión” y dar una rueda de prensa
en su compañía. Resulta que este grupúsculo, que recibe
importantes subvenciones de Washington, financió
íntegramente el viaje de los cinco diputados desde Roma
a Miami pasando por La Habana y Panamá, lo que explica
la etapa en Florida [9].
Los diputados italianos sabían a ciencia cierta que
no corrían ningún riesgo en Cuba y es lo que explica su
activismo. ¿Acaso tendrían el valor de apoyar a los
disidentes colombianos, guatemaltecos u hondureños?
¿Acaso tendrían el valor de manifestarse en las calles
de Washington denunciando los crímenes contra la
humanidad que se cometen diariamente en Iraq, Afganistán
y Guantánamo? ¿Acaso tendrían el valor de manifestarse
frente a la oficina de los servicios italianos de la
seguridad militar (SISMI) “que desempeñaron un papel
activo en el rapto del Imán Abou Omar en Milán en 2003”
con la complicidad del gobierno de Silvio Berlusconi,
según el informe de la Unión Europea sobre las
desapariciones que orquestó la CIA? La cobardía y la
duplicidad decididamente están de moda [10].
La complicidad de la Unión Europea en los vuelos
secretos de la CIA y los casos de desaparición
El 14 de febrero de 2007, el Parlamento Europeo
publicó un informe que acusa a los gobiernos del viejo
continente de complicidad flagrante con los casos de
desapariciones forzosas y secuestros clandestinos que
orquestó la CIA. Para colmo de trapacería, una semana
antes, el 7 de febrero de 2007, estos mismos gobiernos
firmaban la Convención de las Naciones Unidas contra las
“desapariciones forzosas”, que criminaliza el uso de las
prisiones secretas. La Unión Europea es experta en este
tipo de suicidio moral [11].
Según el informe, los aviones de la CIA, que
transportaban ilegalmente a personas sospechosas de
vínculos con el terrorismo, con destino a centros de
tortura de Guantánamo, África y... Europa, efectuaron al
menos 1.245 escalas en los aeropuertos europeos. Ningún
gobierno ignoraba el carácter criminal de esos vuelos
secretos. Algunos países –entre los que hay varios
miembros de la Unión Europea– como Polonia y Rumania
incluso han abierto en sus territorios centros de
tortura a disposición de los verdugos estadounidenses.
Otros como Reino Unido, Austria, Alemania, Polonia,
Portugal, Dinamarca, España e ¡ironías del destino!,
Italia y Suecia, participaron en el secuestro de
sospechosos en sus territorios [12].
El Parlamento condenó “la aceptación y ocultación de
esta práctica, en varias ocasiones, por los servicios
secretos y las autoridades gubernamentales de algunos
países europeos”. En la mayoría de los casos, esos
secuestros se acompañaban de una “detención secreta y
del uso de la tortura durante los interrogatorios”.
Según el antiguo embajador del Reino Unido en
Uzbekistán, Graig Murray, los intercambios de
información que los servicios de terceros países
consiguieron -bajo tortura- con los servicios británicos
“eran una práctica conocida y tolerada por el gobierno
británico” [13].
Estas graves violaciones de los derechos humanos se
realizaron con pleno conocimiento de los más altos
dirigentes de la Unión Europea tales como Javier Solana,
secretario general del Consejo de la UE, y Gijs de Vries,
coordinador de la lucha antiterrorista, que se mostraron
“incapaces de dar respuestas satisfactorias” sobre su
papel en esas exacciones. Nadie puede pretender ignorar
esta terrible realidad. Así, mientras la Unión Europea
de prueba de esa doble moral y depravación atacando
cobardemente a una pequeña nación del Tercer Mundo,
mientras oculta sus propios crímenes, seguirá
languideciendo en el tormento del descrédito en la
escena internacional y ante los ojos del mundo.
Notas
[1] Salim Lamrani, Cuba, l’Union
européenne et les droits de l’homme (Pantin: Le
Temps des Cerises, 2007).
[2] Agence France Presse, «Tensos los vínculos
entre Cuba y Suecia», 22 de marzo de 2007.
[3] Ibid.
[4] Amnesty International,
«Rapport annuel 2006: Suède», abril de 2006.
[5] Ibid.
[6] Agence France Presse, «Tensos los vínculos
entre Cuba y Suecia», op. cit.
[7] Javier Galeano, «Diputados italianos se suman a
protesta de las Damas de Blanco», 19 de marzo de 2007.
[8] Rui Ferreira, «En Miami diputados italianos que
protestaron en Cuba», El Nuevo Herald, 20 de
marzo de 2007.
[9] Ibid.; El Duende, «Por donde le entra el
agua al coco a los italianos», La Radio Miami, 21
de marzo de 2007.
[10] Parlamento Europeo, «Activités
de la CIA en Europe: le Parlement adopte son rapport
final et presse el Conseil d’obtenir davantage
d’informations des Etats membres», 14 de febrero de
2007.
www.europarl.europa.eu/news/expert/infopress_page/019-3030-043-02-07-902-20070209IPR02947-12-02-2007-2007-true/default_fr.htm
(sitio consultado el 26 de marzo de 2007); Ignacio
Ramonet, «CIA, vols secrets», Le Monde Diplomatique,
marzo de 2007, p. 1.
[11] Ibid.
[12] Ibid.
[13] Ibid.
Salim Lamrani es escritor,
profesor e investigador francés y está especializado en
las relaciones de Cuba y Estados Unidos.
Colabora habitualmente en Rebelión. La traducción al
español es suya y ha sido revisada por Caty R., de los
colectivos de
Rebelión ,
Tlaxcala y
Cubadebate . Esta traducción se puede
reproducir libremente a condición de respetar su
integridad y mencionar al autor, la revisora y la
fuente.
http://www.rebelion.org/seccion.php?id=18 |
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EEUU y Reino
Unido han recurrido al empleo de fósforo blanco,
napalm, municiones de racimo y revestidas con
uranio empobrecido
Uso de armas
indiscriminadas y especialmente dañinas en Iraq
Informe de ‘Global Policy Forum’ (II) *
Global Policy Forum (www.globalpolicy.org),
marzo de 2007
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org),
23 de abril de 2007
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Paloma
Valverde
“La legislación humanitaria
internacional establece principios claros para llevar
a cabo operaciones militares y limita los medios
permisibles y los métodos de guerra. Esos principios
prohíben el uso de armas que no distinguen entre
objetivos militares y civiles, e infligen un daño
indiscriminado o un sufrimiento innecesario. Sin
embargo, las fuerzas de la Coalición han utilizado,
repetidamente, armas especialmente dañinas e
indiscriminadas, tales como fósforo blanco, napalm,
municiones de racimo y uranio empobrecido, que
tienen efectos desproporcionados, mucho más allá de
los objetivos militares planificados. Esas armas se
consideran, mayoritariamente, inaceptables e
inhumanas.”

Imagen tomada desde
posiciones estadounidenses del bombardeo de Faluya en
noviembre de 2005 con fósforo blanco.
Ampliar Foto
|
Ver en:
http://www.iraqsolidaridad.org/2007/docs/20_04_07_Informe_Global_Armas.html
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Entrevista con
el conde Hans Christof von Sponeck
Crímenes de guerra: la implicación de
la ONU
por Silvia Cattori
Para el ex secretario general
adjunto de la ONU, Hans Christof von Sponeck, en vez
de velar por el respeto del derecho internacional y
la consolidación de la paz, la ONU se ha convertido
en instrumento de la injusticia. Tal es el caso de
las sanciones contra el Irak de Sadam Husein,
sanciones que provocaron un desastre humanitario.
Hoy, por ejemplo, tratados internacionales como el
de no proliferación nuclear sirven para garantizar
la hegemonía de ciertos países y amenazar a otros.
Es hora ya de cambiar radicalmente este sistema.
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Ver en:
http://www.voltairenet.org/article146341.html
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Aznar
denunciado por crímenes de guerra
Mundoarabe.org, 13/03/2007
El
diputado de IU en Málaga Antonio Romero ha denunciado ante
la Fiscalía al ex presidente del Gobierno José María Aznar.
La culpa del ex gobernante: haber participado “en la Guerra
de Irak y en los crímenes que se están cometiendo en tal
país". Por esta razón, Romero ha reclamado que se abra una
investigación judicial y un proceso al respecto.
Entre "los
crímenes de guerra de Bush, Blair y Aznar en Irak”, Romero
destacó en su denuncia: “causar la muerte de cerca de
700.000 iraquíes, la mayoría civiles, durante los tres años
de ocupación y destrucción de infraestructuras civiles;
desencadenar el abandono del país de dos millones de
iraquíes, ahora refugiados en el extranjero, y 2,3 millones
de desplazados en el interior de Irak".
También
citó como crímenes cometidos por el trío Bush, Blair y Aznar,
"el robo de recursos petroleros nacionales iraquíes; el
saqueo de tesoros culturales y masacres de civiles
incluyendo muchas mujeres y niños", además del "uso de armas
ilegales, tales como uranio empobrecido y bombas de fósforo
contra ciudades completas, enterrando miles de víctimas
civiles en cementerios masivos".
Romero
denunció que dejaron "prisioneros a miles de inocentes en
cárceles y campamentos masivos donde se tortura, se les
golpea y humilla" y que "causaron la destrucción de un país
entero, sembraron el terror en Irak, legalizaron la tortura
y se organizaron secuestros a nivel internacional".
Una
invasión basada en mentiras
En el
texto, el diputado añade que "la invasión de Irak fue un
crimen de guerra. Se basó en mentiras como la existencia de
armas de destrucción masiva" y recordó que "recientemente
Aznar ha reconocido en público que no había en Irak este
tipo de armas".
El
parlamentario señaló que un informe sobre mortalidad desde
la ocupación ofrece datos que calificó de "espeluznantes",
ya que indica que "desde marzo de 2003 a julio de 2006 han
muerto 654.965 personas (600 al día), el 2,5 por ciento de
la población iraquí".
En el
relato de hechos de la denuncia se precisa que "en 2003 en
las Islas Azores Bush, Blair y Aznar declararon la Guerra de
Irak al margen de la ONU y el Derecho Internacional" y que
el ex presidente español "puso las bases militares a
disposición del despliegue a Estados Unidos para la
ocupación de Irak y envió militares españoles a la guerra
ilegal".
Añade que "Aznar
basó su decisión en mentiras como la existencia de armas de
destrucción masiva o la relación de Irak con el terrorismo
islamista y envió policías a Guantánamo, prisión ilegal
donde se conculcan los derechos humanos y civiles" o que
"puso en peligro la vida de periodistas, soldados y agentes
del CNI en Irak y situó a España en el punto de mira del
terrorismo islamista".
Antonio
Romero basa su petición de investigación en la Carta de
Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos
Humanos, la Convención de Ginebra o la Constitución española
entre otras normas.
http://www.mundoarabe.org/default.htm
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La
deuda externa de los países en desarrollo
Consejo de derechos
humanos - 4° período de sesiones 2007
Tema 2 :
Aplicación de la resolución 60/251 de la Asemblea
General, de 15 de marzo de2006, Titulada "Consejo de
derechos humanos". Comunicado escrito presentado por el
CETIM.
ONU símbolo: A/HRC/4/NGO/17 |
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El Sur ya ha pagado su deuda
externa al Norte, pero el Norte se niega a reconocer sus
deudas con respecto al Sur1
1. Tras la crisis de la deuda, desencadenada en 1979 por la
modificación de la política monetaria en los Estados Unidos,
que se formalizó en un alza unilateral de los tipos de
interés de la Reserva Federal presidida por Paul Adolph
Volcker, la totalidad de los países en desarrollo o del «
mercado emergente » pagaron, entre 1980 y 2006, una cantidad
acumulada de 7.673,7 mil millones de dólares americanos en
concepto de servicio de la deuda externa2. Sin
embargo, al mismo tiempo, el saldo de la deuda externa ha
aumentado de 617,8 mil millones de dólares en 1980 a 3.150,6
mil millones de dólares en 2006, según los datos publicados
por el Fondo Monetario Internacional. El montante de la
deuda de este grupo de países –que incluye a 145 Estados
miembros- debería, según el FMI, continuar creciendo en el
curso de 2007, hasta superar los 3.350 mil millones de
dólares. La deuda del Asia en desarrollo podría llegar ella
sola a 955 mil millones de dólares. En otras palabras,
aunque ya hayan devuelto en intereses y amortizaciones de
capital de la deuda, más de doce veces el importe debido en
1980, los países en desarrollo continúan soportando en la
actualidad una deuda externa cinco veces superior a la que
debía al inicio del período.
2. Esta gigantesca sangría de los recursos operada durante
más de un cuarto de siglo no ha cambiado, no obstante, el
estatus de estas economías ni la naturaleza de sus
relaciones con los países desarrollados del Norte. Bien al
contrario, contribuye a concentrar cada vez más las
riquezas, por un lado a nivel nacional, en beneficio de las
clases dominantes de los países del Sur, y por otro a nivel
internacional, en favor de los países del Norte. Esta es una
de las principales explicaciones al aumento dramático, en
los últimos años, tanto de las desigualdades intra- e
internacionales, como de la pobreza, medida en términos
relativos o absolutos. El reembolso de los préstamos
internacionales constituye una de las formas de
transferencia del excedente producido por los países del Sur
en relación al Norte, y del producido por los trabajadores
del Sur tanto hacia los capitalistas de su propio país como
a los del Norte. Esto provoca una tendencia al alza de la
tasa de explotación de la fuerza de trabajo en el Sur. Por
este medio, los países en desarrollo o « emergentes » han
tenido que transferir a sus acreedores, una media anual del
3,68 % de su PIB (producto interior bruto) a lo largo del
decenio que siguió la crisis de la deuda (1980-1989). En los
diez últimos años (1997-2006), marcados por una serie de
crisis financieras y una polarización creciente del sistema
mundial capitalista, esta transferencia ha subido al 6,20 %
del PIB3.
3. Estos últimos años, en el contexto de integración cada
vez más creciente de los mercados y de desreglamentación de
los movimientos de capitales, hemos asistido a la
transformación de las deudas en títulos sobre los mercados
financieros y a una conversión de deudas externas en deudas
internas. Esta evolución progresiva, y aún en curso,
disimula los efectos perversos, especialmente los tipos de
interés a menudo más elevados en la deuda interna. Al
reducirse los pagos del servicio de la deuda externa, se
hace más difícil la determinación precisa de la amplitud de
la sangría asociada al endeudamiento exterior. Más aún
cuando las otras formas de transferencias del excedente del
Sur hacia el Norte continúan operando por distintos canales,
como la repatriación de los beneficios derivados de las
inversiones directas extranjeras, los beneficios de
valorización de títulos registrados como inversiones de la
cartera de valores en la balanza de pagos, o el intercambio
desigual. La deuda externa se interpreta al mismo tiempo
como un medio y una obligación de financiación de la
formación de capital. Sin embargo, el peso y la dinámica de
la deuda rebelan no sólo que no sirve para financiar el
desarrollo, sino más bien que aumenta con el fin de cubrir
el reintegro de sus intereses y amortizaciones. También
funciona como un mecanismo auto-mantenido de empeoramiento
de la pobreza, de presión de la sobreexplotación del trabajo
y de bloqueo del desarrollo en las economías de la periferia
del sistema mundial capitalista.
La deuda: un problema financiero, socioeconómico y
político
4. La desmedida del endeudamiento de los países en
desarrollo, así como la historia del sistema monetario y
financiero internacional, no permiten desgraciadamente
entrever ninguna salida a la crisis actual de la deuda que
no movilizara más que los esfuerzos y recursos sólo de estos
países. Es necesario que las relaciones económicas,
comerciales, monetarias y financieras entre los países del
centro (Norte) y los de la periferia (Sur) del sistema
mundial capitalista sean profundamente reorganizadas, según
los nuevos principios. Estos deberían imponer límites muy
estrictos a la dinámica de acumulación de capital en una
lógica exclusiva de maximización del beneficio y el saqueo,
y promover la solidaridad y la cooperación entre socios.
Esta es una de las condiciones sine qua non de la
construcción de un orden económico internacional más justo.
5. La deuda externa de los países en desarrollo no es sólo
un problema financiero. En la mayoría de los casos, se ha
generado en unas condiciones y según los intereses que eran
los de los capitalistas dominantes en los países del Norte,
en estrecha colaboración con las elites periféricas. Dichas
alianzas a veces han llevado a situaciones complejas, como
las llamadas deudas « odiosas » (ilegítimas y/o ilegales),
la transformación de deudas externas privadas en públicas
–que son las más asimilables a las formas de deudas
odiosas-, o incluso las « deudas ecológicas ». Las deudas
odiosas han sido contratadas por las elites locales para ser
utilizadas contra el interés general, para gastos suntuosos,
para la corrupción o para la represión de las clases
populares –desembocando a menudo en masacres y torturas. La
sustitución de deudas privadas por deudas públicas ha sido
para el Estado una manera de manejar la crisis de la deuda
en beneficio de las burguesías locales. Cuando los Estados
Unidos decidieron aumentar sus tipos de interés –con la
esperanza de resolver su propia crisis-, muchos gobiernos de
países capitalistas periféricos estatalizaron, a principios
de los años 1980, una gran parte de las deudas externas
privadas de las burguesías locales, haciendo soportar el
coste de la operación a la población. Por otro lado, la
deuda también ha servido para financiar las actividades
contaminantes de las transnacionales que han ocasionado
destrucciones dramáticas del medio ambiente y consecuencias
muy negativas a nivel nacional e internacional.
6. Estas deudas representan uno de los motores que agravan
la miseria de grandes sectores de población en los países
del Sur, en particular en África. Entre 1980 y 2006, se
despojó al continente africano, el más pobre del mundo, de
675,3 mil millones de dólares americanos, para financiar los
flujos de servicios de la deuda4. Esto supone más
que el total de la deuda externa que debía la totalidad de
los países en desarrollo al principio de la crisis. La media
anual de este período corresponde a 25 mil millones de
dólares. A modo de comparación, según la FAO, más de 850
millones de personas sufren aún hoy en día de malnutrición,
y cinco millones de niños mueren cada año de hambre en el
mundo. Las riquezas acumuladas en los países del Norte se
han formado en parte gracias a la explotación de los
trabajadores y la destrucción de la naturaleza en los países
del Sur.
Propuestas de solución y de salida del problema
7. Muchas organizaciones no gubernamentales, como el Comité
para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo o Jubileo
Sur, consideran, justamente, que los países en desarrollo ya
han pagado a sus acreedores del Norte su deuda externa, en
su totalidad, y que en realidad son los países más ricos los
que tienen deudas hacia los países más pobres. Según estos
movimientos sociales, la anulación de la deuda es el único
medio susceptible de abrir una vía al desarrollo. Mientras
tanto, teniendo en cuenta que los países del centro del
sistema mundial capitalista, y sus instituciones monetarias
y financieras multilaterales, a cuya cabeza se encuentran el
Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Club de
París, no tienen ningún interés en ver resuelto el problema
de la deuda externa –que constituye un medio seguro de
mantener a los países del Sur en una dependencia perpetua-,
esta tarea recae en los pueblos de dichos países, apoyados
por los movimientos sociales (del Sur y del Norte) que
defienden sus intereses.
8. Así pues, convendría apoyar a las campañas dirigidas a la
anulación de la deuda de los países en desarrollo, aunque
esta propuesta no haya sido aplicada hasta ahora ni por los
gobiernos más progresistas. La decisión más atrevida hasta
este momento no ha consistido más que en interrumpir los
pagos con el fin de renegociar la deuda externa, como en
Argentina en 2002.
9. La Iniciativa « Países pobres muy endeudados »,
presentada por el G7 en Lyon en 1996, reforzada después en
Colonia en septiembre de 1999, no podrá resolver el
problema. No concierne más que a un número muy reducido de
países pobres, y su fin consiste en volver « sostenible » la
carga de la deuda, sin intentar saber si la deuda es legal o
legítima. Los intercambio de deuda contra activos tampoco
constituyen una solución, porque a menudo se usan para
acompañar programas de privatizaciones y una deformación de
la estructura nacional de propiedad del capital en benefició
de empresas transnacionales extranjeras. La propuesta de
recompra de deudas entre países en desarrollo en el marco de
la cooperación Sur- Sur alternativa es interesante, pero
limitada porque termina desplazando la carga de la deuda de
un país del Sur a otro país del Sur. Incluso los gobiernos
progresistas del Tercer Mundo intentan renegociar sus deudas
en condiciones que sean un poco menos desfavorables para
ellos, para no interrumpir el flujo de reembolso. A veces el
pago del servicio de la deuda externa del FMI se hace por
anticipado. Esto seguramente no es una solución, porque la
dependencia perdurará hasta que se adapten las políticas
económicas impuestas por el Fondo. Además, las divisas
puestas en los mercados financieros para pagar al FMI lo son
a unos tipos de interés a menudo aún más elevados. La
dependencia del país de desplaza entonces hacia los mercados
financieros, haciendo más complejas las formas que reviste.
10. En estas condiciones, la solución más eficaz sería que
se llevaran a cabo algunas auditorías de la deuda –exigiendo
a los Estados que identificaran cada uno de sus componentes,
entre los cuales las llamadas “odiosas”– con el fin de
reclamar, si fuera necesario, la anulación de los pagos5.
Una auditoría permite situar la anulación bajo el signo de
la transparencia y de la justicia. Puede provenir de un
órgano legislativo, ejecutivo o judicial. Brasil y Filipinas
ya tienen cierta experiencia en la materia. En Ecuador, una
Comisión de Control Cívico de la Corrupción, inició en 2002,
con el apoyo de algunas asociaciones, una auditoría sobre la
vente de barcos noruegos al gobierno ecuatoriano en los años
1970. Las conclusiones de sus trabajos son que los créditos
acordados a título de « préstamos a la ayuda al desarrollo »
eran ilegítimos (porque no ayudaban al receptor del Sur sino
a la industria del Norte), que el país acreedor (ni la
agencia de cooperación ni la del crédito a la exportación)
no ha realizado ninguna evaluación financiera y técnica que
el crecimiento de la deuda se ha debido a las condiciones
desfavorables introducidas durante la renegociación, y que…
nadie sabía donde se encontraban los barcos cuyo pago era
debido. Después de que la Comisión recomendara la
interrupción de los reembolsos, en octubre de 2006, y tras
una intensa campaña entre los movimientos sociales
ecuatorianos y noruegos, el gobierno noruego anunció la
anulación de dicha deuda de la que se reconocía co-responsable6.
11. Estas propuestas de auditoría, de elaboración de
legislaciones apropiadas sobre la deuda externa, y de
anulación de deudas producirían una eficacia máxima sobre
las políticas de desarrollo si vinieran acompañadas de una
transformación del sistema monetario financiero
internacional poniendo en tela de juicio los roles actuales
del FMI, del Banco Mundial y de la Organización Mundial del
Comercio. Citamos algunas de estas medidas necesarias : la
modificación de las reglas de acceso a los mercados y a los
sistemas monetarios y financieros internacionales ; la
construcción de sistemas regionales de estabilización de
tipos de cambio ; el control y la tasación de movimientos de
capitales (sobre todo especulativos) ; la supresión de los
paraísos fiscales ; así como la creación de tribunales
internacionales encargados de juzgar las implicaciones
económicas, sociales y culturales de la deuda del tercer
mundo, que permita elaborar un derecho internacional de la
deuda para que en el futuro no se vuelvan a reproducir
situaciones análogas7.

1 Esta declaración ha sido
elaborado en colaboración con Paulo NAKATANI, Profesor de la
Universidad Federal del Espirito Santo, Vitoria (Brasil) y
Rémy HERRERA, investigador del CNRS – Centro de Economia de
la Sorbona (Francia).
2 Cálculo de los autores realizado a partir de datos dados
por el Fondo Monetario Internacional : IMF, 2006, World
Economic Outlook Database, septiembre, Washington D.C. Se
trata de la suma de los valores anuales de la linia “ Total
Debt Service” del grupo “Other Emerging Market and
Developing Countries”. Estadísticas descargadas el 16 de
enero de 2007 de www.imf.org
3 Cálculo de los autores a partir de los mismos datos del
FMI.
4 Cálculo de los autores a partir de los datos del FMI sobre
África.
5 CETIM et al, ¡Investiguemos! la deuda. Manual para
realizar auditorías de la deuda del Tercer Mundo, Ginebra,
2006.
6 Por otro lado Noruega ha reconocido su coresponsabilidad
en el « endeudamiento ilegítimo » de varios países (Ecuador,
Egipto, Jamaica, Perú, Sierra Leone) y ha decidido anular
unilateralmente 62 millones de euros de créditos detenidos
en estos países. Idem y ver http://www.cadtm.org/article.php3?id_article=2119&var_recherche=Norvege
7 Samir Amin, «Quel avenir pour les Nations Unies ?», in
ouvrage collectif ONU : droits pour tous ou loi du plus fort
? Regards militants sur les Nations Unies, CETIM, Ginebra,
enero de 2005, p. 187.
http://www.cetim.ch/es/interventions_details.php?iid=276
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Neofascismo y socialismo del siglo XXI (I)
Carlos Angulo Rivas
En
una escalada sin precedentes en la historia, el mundo está
viviendo una hegemonía unipolar imposible de sostener por la
fuerza militar y el poderío de los gigantescos monopolios
auspiciadores de la globalización y el neoliberalismo,
aunque por el momento así esté ocurriendo. El proceso
histórico seguido por el capital financiero y sus intereses
imperiales no finalizó con la paz lograda inmediatamente
después de la segunda guerra mundial. La gran victoria
aliada sobre el eje Berlín-Roma-Tokio estableció un respiro
para la humanidad amenazada por el fascismo en sus diversas
variantes que, sin embargo, no ha podido cambiar la esencia
del proceso de desarrollo voraz del capitalismo. En otras
palabras, el distinguible proceso del desarrollo capitalista
transformado en fascismo por Adolfo Hitler se paralizó
momentáneamente, se retrasó unos cincuenta años hasta
inicios de la globalización, pero corporativamente subsiste
en nuestra época con la misma fuerza arrolladora y con la
misma eficacia de agresión, a fin de someter a los países
más pobres del mundo. Superadas parcialmente las
contradicciones interrelacionadas del gran capital
financiero y de la competencia entre los monopolios
transnacionales, vía la globalización, la facilitación del
fascismo como ideología política y dictadura del capital,
como factor ideológico de control de las masas, es más que
evidente en la superpotencia hegemónica, Estados Unidos;
todavía con mayor eficacia a partir de la ruptura del
equilibrio de superpoderes que significó la existencia de la
Unión Soviética hasta antes de la caída del muro de Berlín.
En la actualidad, la
prudencia y la sabiduría impuestas por la mayoría de los
estados a través de la creación de la Organización de las
Naciones Unidas y de la vigencia de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos como ley internacional, han sido
desbordadas, poco a poco, durante cincuenta años y
abiertamente, hoy por hoy, con el despotismo político del
presidente George W. Bush. El racismo contra el mundo
musulmán es un hecho inocultable con centenas de miles
muertos en Irak, Palestina, Líbano, Afganistán; la amenaza y
la agresión militar están presentes en cualquier parte del
planeta; la libre determinación de los pueblos intimidada
hasta prácticamente su derogación; la ocupación militar
norteamericana repartida, en lugares estratégicos
preventivamente, significa una advertencia nuclear; la lucha
contra el llamado terrorismo una justificación publicitaria
a los desmanes y excesos de la dominación hegemónica; y
finalmente la intervención política y económica en los
supuestos estados libres, a cuyos gobernantes ayuda a
mantener los aparatos administrativos, militares, judiciales
y mediáticos, una conjura del control de las masas
hambrientas y desprotegidas. Estas son las principales
características de la evolución fascismo anterior en el
neofascismo actual, impulsado por la superpotencia
hegemónica; y si bien la ley internacional, supervisada por
la Naciones Unidas, prohíbe y condena como ilegal a las
guerras de agresión basadas en la supremacía militar,
económica y política, la nueva política norteamericana ha
desechado la injerencia de ese organismo y nada asegura que
el capitalismo de los monopolios en el desarrollo imparable
de la globalización, en la visión enajenada de despojar a
los más pobres del planeta de, inclusive, su derecho a la
vida, nos ponga en la puerta de futuros genocidios
mundiales.
El neofascismo como la
dictadura más tenaz y ambiciosa del sistema capitalista está
reforzado en la sintonía de una nueva concepción, mucho más
peligrosa; pues si el fascismo necesitó del apoyo popular
masivo para sus propósitos de conquista, ahora la
adquisición de un modelo "democrático" sustentado en
elecciones periódicas dominadas íntegramente por el aparato
administrativo, militar, mediático, educativo e ideológico
de los Estados, no necesita sino de la manipulación
esporádica de los pueblos mantenidos en la ignorancia. Esa
es la democracia de los poderes fácticos, impuesta como un
sombrero desde arriba, donde los pueblos sin alternativa
posible deben sostener el modelo afín y adyacente al del
neofascismo imperial. No escapa a este criterio el modelo de
democracia y libertad, al estilo norteamericano, en los
países del tercer mundo, donde los sistemas de gobierno
sojuzgan, oprimen y manejan a la población a través de
regímenes legales rígidos, de carácter castrense y policial.
En este sentido lo más importante para los grupos de poder
económico, nacionales e internacionales, resulta la
conquista política de los Estados. Felizmente en relación a
Latinoamérica, la conquista del control del Estado de esas
fuerzas reaccionarias ha sido anulada en Venezuela, Bolivia
hasta ahora, Nicaragua en perspectiva, Ecuador a la espera
de la nueva Constitución y en Cuba desde hace mucho. Y en
Brasil, Argentina y Uruguay, las fuerzas del poder económico
tradicional han sido moderadas a consecuencia de gobiernos,
aunque mediatizados, aún respaldados por las fuerzas
populares. En este panorama latinoamericano se inscribe el
proceso bolivariano como eje central de liberación de los
pueblos, reforzado por la masiva votación adquirida, en
diciembre del año pasado, por el presidente Hugo Chávez;
iniciación del relanzamiento del cambio económico, político
y social revolucionario camino al socialismo del siglo XXI.
Lugar donde se viene planteando una ruptura total con la
oligarquía y los grandes intereses económicos estrechamente
vinculados al capital transnacional globalizado.
Pero, el socialismo del
siglo XXI es todavía una frase. Un propósito, un gran deseo
y también un objetivo final, cuyos elementos fundamentales
deben trazarse con absoluta claridad en el proceso
bolivariano, hoy por hoy, revolucionario, antiimperialista y
popular que trasciende las fronteras venezolanas. Como todas
las burguesías de América Latina, la venezolana es
absolutamente corrupta, degenerada y putrefacta, incapaz de
entender el proceso de liberación de su patria y menos el de
jugar un rol de independencia económica frente a los
intereses foráneos. Por el contrario, el carácter despótico,
dictatorial y tiránico de la burguesía venezolana fue puesto
de manifiesto con el golpe de Estado de la CIA y sus agentes
en abril 2002, cuya intención era terminar con la revolución
bolivariana y aplastar el movimiento popular de estudiantes,
obreros, campesinos, amas de casa, pequeños empresarios y
pobladores marginales comprometidos en la tarea de Hugo
Chávez. Ese intento contrarrevolucionario contra una
democracia establecida, constitucional y legal, fue una
muestra concreta de que la legalidad vigente interesa un
comino cuando median intereses capitalistas por encima de
los conceptos de nación, patria y bandera; puesto que detrás
de esa burguesía están los intereses del imperialismo. Y la
conspiración, por supuesto, continúa abiertamente mediante
el intervencionismo de la Casa Blanca y el descaro político
signado por la arbitrariedad de George W. Bush, aquella de
manejar la política mundial mediante ucases entre el bien y
el mal. Por ello la única manera de avanzar en la revolución
bolivariana y eliminar el peligro de la contrarrevolución es
eliminando de raíz el poder económico de los grandes grupos
y consorcios empresariales, cimentado en la gran propiedad
privada de los medios de producción; además, también es la
única manera de eliminar la violencia de la resistencia
reaccionaria al cambio social. La política de guerra y
agresión de Bush, la de no respetar la libre determinación
de los pueblos, está completamente decidida a destruir la
revolución bolivariana y sobre todo la influencia de ella en
los demás pueblos de la región.
La lucha de clases subsiste
en todas las sociedades establecidas sin excepciones. Allí
se fundamenta la vigencia del marxismo que quieren dar por
muerto. La cuestión de fondo es si esa contradicción
presente en los sistemas representativos se agudiza de tal
forma que produzca una rebelión generalizada formal y
pacífica, conducida por la ley y la consulta popular
permanente, o una guerra civil. El marxismo no es una teoría
estática sino una interpretación histórico-social dialéctica
y en movimiento permanente, aplicable a determinado
territorio-nación en un momento político preciso. En este
sentido, los procesos revolucionarios están íntimamente
ligados al nivel de vida de los ciudadanos y en los países
industrializados, vía las reformas al sistema y las leyes
sociales avanzadas, la lucha de clases no se elimina sólo se
convierte en un referente eventual de las reivindicaciones
laborales; en cambio en los países del tercer mundo la
agudización de las contradicciones conlleva la
radicalización de las masas y las situaciones
revolucionarias. En el caso de Venezuela, la conducción del
proceso bolivariano por la vía legal va teniendo el éxito
que no tuvo Salvador Allende en Chile, por la sencilla razón
de avanzar en consultas populares plebiscitarias periódicas,
ajenas a la experiencia chilena. Como sabemos, allá en
Chile, se ganaron las elecciones pero no se produjo el
cambio inmediato de la constitución y la alianza con los
sectores militares progresistas y tampoco las consultas
populares periódicas habidas en Venezuela. Sin embargo, no
todo está dicho en el proceso venezolano. La apuesta del
socialismo del siglo XXI pierde diseño si el análisis social
deja de inscribirse en la corriente marxista moderna donde
el predominio corresponda a la propiedad social de los
grandes medios de producción. Hugo Chávez está hablando, por
ejemplo, de una economía mixta como la existente en China,
Vietnam, Cuba (tratamiento con el capital extranjero) y este
objetivo podría estar bien mientras las relaciones de
producción capitalista no posean la hegemonía dentro del
conjunto social y nacional. La revolución nicaragüense
fracasó por respetar la inmensa propiedad capitalista (casi
el 70% de la producción nacional era privada) en el impulso
de una “economía mixta” que resultó escuálida y absorbida
por la gran empresa capitalista interconectada a los grupos
económicos y financieros transnacionales, lo cual permitió
la fuga de capitales y el ahogamiento de los logros sociales
sandinistas. Y, además, de la fuga de capitales, actúo el
brazo negro del imperialismo decretando el embargo económico
y comercial y la prohibición de los créditos del FMI.
Los cimientos del
socialismo del siglo XXI se perfilan como la siembra de las
ideas bolivarianas renovadas y la amplia experiencia de la
revolución cubana históricamente combatida por las fuerzas
retardatarias continentales y el propio imperialismo
norteamericano a través del prolongado bloqueo comercial y
embargo. Se explica así la alianza del presidente Hugo
Chávez con el legendario comandante revolucionario Fidel
Castro en una perspectiva de justicia social, intercambio
educacional, médico y sanitario; y de economía solidaria y
comercio equitativo; todo este conjunto en contraposición a
la dominación ejercida por la globalización y el libre
mercado neoliberal promovido por la Casa Blanca a través de
la casi fracasada ALCA, sustituida por ahora con los TLCs
unilaterales. En nuestra región, el plan ALBA promovido por
el eje Caracas – La Habana debe ser visto como el objetivo
del futuro inmediato, reafirmando la economía solidaria,
centrada en las necesidades de los pueblos en el orden de la
autonomía política, productiva y ambiental; y en un primer
estadio, buscando el equilibrio de entre el capital privado
y las inversiones con los procesos de desarrollo asimétricos
regionales donde el punto de inicio es la ampliación del
MERCOSUR como se viene dando con la incorporación de
Venezuela y los proyectos energéticos; y a futuro contiguo
probablemente con la incorporación de Bolivia, Ecuador y
Chile al mismo mercado común.
La defensa de la revolución
en Venezuela, fortalecida por los nuevos gobiernos de
Bolivia, Ecuador y Nicaragua; el segundo periodo de Lula con
sus limitaciones acrobáticas, junto al de Argentina y
Uruguay, resquebraja y socava la predominancia hegemónica de
Estados Unidos. Indudablemente a ello se debe la gira
latinoamericana de George W. Bush proponiendo proyectos
energéticos, financiamiento e infraestructura; y sobre todo
a la búsqueda de respaldo oficial-diplomático a su alicaída
figura en su propio país y en el mundo entero a raíz del
intervencionismo militar, la criminal invasión a Irak y las
amenazas de agresión que pesan sobre Irán. Pero en este
trayecto de imposición del neofascismo Bush encuentra la
masiva oposición de los pueblos latinoamericanos a su
visita, a pesar que los gobernantes Lula, Vásquez, Uribe y
Calderón, lo reciban con mantel largo y oropeles. Y de esta
manera, la gira y el giro político-diplomático de la
comitiva norteamericana presidida por Bush, intentando
recuperar el terreno perdido frente al avance de la
inclinación progresista de las grandes masas abandonadas y
desatendidas en América Latina, caerán por su propio peso en
una nueva derrota imperialista. Más todavía cuando todas las
voces al unísono del mensaje revolucionario del presidente
Hugo Chávez y el plan bolivariano del socialismo del siglo
XXI, rechacen esta intromisión en la región.
Como señala el profesor
James Petras en su artículo Bush versus Chávez: “Los
intentos del régimen de Bush de derrocar al presidente
Chávez han sufrido varias derrotas importantes. El
levantamiento de masas urbano de abril de 2002 hizo fracasar
el golpe de Estado apoyado por Estados Unidos. Desde
diciembre de 2002 hasta enero de 2003 los trabajadores
venezolanos y el gobierno de Chávez hicieron fracasar el
paro patronal de la industria del petróleo, que había sido
respaldado por las compañías petrolíferas estadounidenses y
Washington. La gran mayoría de las clases populares venció
en el referéndum revocatorio de Chávez en 2004, que había
sido financiado por Estados Unidos. Con cada uno de estos
intentos fracasados disminuía el prestigio de Bush al tiempo
que Chávez ganaba la admiración de la vasta mayoría del
pueblo de América Latina. El ‘modelo Chávez’ de un generoso
Estado social de bienestar, una economía mixta basada en un
fuerte sector estatal y la democracia directa vía las
asambleas de barrio ofrece un fuerte contraste con los
fracasados modelos neo-liberales regresivos y estancados del
resto de América Latina…” “Es indudable que en la Gran
Contienda entre Chávez y Bush, entre iniciativas
nacional-populares de bienestar y el reaccionario y
regresivo status quo neo-liberal, Chávez está ganando y
Estados Unidos está perdiendo influencia.” Vemos, pues, que
las maniobras del imperialismo están a la vista; el problema
es como se reafirma el proceso revolucionario en Venezuela y
luego a partir de allí, paralelamente, en Bolivia, Ecuador y
Nicaragua, que son los países con mayores ideales de avanzar
en el plan ALBA y el pensamiento bolivariano.
En esta reafirmación
revolucionaria bolivariana no bastan, pues, las medidas de
nacionalización aisladas en Venezuela como son las de CANTV,
el control de la división petrolífera del Orinoco, la
electricidad u otras; menos cuando se avanza en un modelo
socialista que para sostenerse y enfrentar el sabotaje de
los sectores de poder económico, requiere el control
absoluto de los grandes medios de producción, de los
servicios y el abastecimiento. No olvidemos que los
capitalistas apoyados por el imperialismo seguirán apostando
a la caída del régimen y del presidente Hugo Chávez. Y si
bien la mayoría de venezolanos apoya el proceso de cambios y
la Asamblea Nacional, las gobernaciones y las alcaldías
están en manos de líderes bolivarianos, la guerra
empresarial contra el gobierno continúa soterradamente
produciendo la escasez artificial de los productos de
primera necesidad y el descontrol de los precios, con la
finalidad de crear malestar en la población. No darnos
cuenta de los enormes intereses en juego sería ingenuo, tan
ingenuo como perder la iniciativa política frente a la
necesidad urgente de nacionalizar y controlar las cadenas de
comercialización y abastecimientos de los productos
indispensables de los consumidores.
9 de marzo de 2007
http://www.rodelu.net/angulo/angulo000.html
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