LAS RECETAS DE LA SEÑORA DURINDA y su hijo Mellon
Sencillos platos de la cocina de Khazad-dûm
 
POLLO A LA CERVEZA  SETAS CON TOMATE  CARACOLES FRITOS

CHORIZO AL VINO BLANCO  PATATAS CON CORDERO

CHULETA DE BUEY A LA BRASA

 

 

POLLO A LA CERVEZA
Ingredientes:

- Muslos (o en su defecto, Alas) de Pollo de Harad.

- Cerveza, del Poney Pisador o El Dragón Verde (cuestión de gustos)

- Cebolla y Ajos de la huerta del Tío Gamyi.

- Aceite de los Olivos de Ithilien.

- Sal marina de los Puertos Grises.

Elaboración:

La cuestión es sencilla. Primero se pone una sartén con abundante aceite, cuando esté muy caliente, se echa el pollo, que previamente hemos sazonado. Hay que freír el pollo hasta que esté completamente dorado, igual que si fuese a comerse frito. Cuando tengamos el pollo dorado, lo sacamos a una fuente.

Picamos la cebolla y los ajos (el ajo muy fino y la cebolla en tiras), y los echamos en una cazuela con el mismo aceite en el que hemos frito el pollo, quizás quitando un poco si es que hay mucho (y no lo tiréis, que está muy caro, Faramir la vende a precio de mithril) Cuando la cebolla y los ajos comiencen a dorarse, se pone el pollo en la cazuela junto a la cebolla y los ajos. Y se deja un par de minutos dándole vueltas (con cuchara de palo, no con la espada)

Tras esto, cubrimos el pollo casi por entero con cerveza. Se tapa, y se deja cocer. Para ver si está en su punto o no, hay que ir mirando que la salsa espese. Y a comer.

Nota: No es necesario, pero personalmente acabo bebiéndome la cerveza que ha sobrado para hacer el pollo mientras este se hace ;)

 
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SETAS CON TOMATE
Ingredientes:

- Setas de la granja de Maggot (cuidado con sus perros)

- Tomate (habrá que pedirlo por correo porque en la Tierra Media no hay)

- Ajos de Tío Gamyi.

- Aceite de Oliva de Ithilien.

- Sal marina de los Puertos Grises.

Elaboración:

Primero troceamos las setas, y tras pelar los ajos, los cortamos por la mitad (no los cortéis en trocitos, es mejor medios) y si no tenemos tomate casero de bote (yo lo hago con ese), cortamos uno fresco en trozos muy pequeños, para que al echarlo luego en la sartén, este se deshaga por entero.

Ponemos una sartén con aceite, y cuando esté caliente, echamos las setas y la sal (poca, ya echaremos más luego si es necesario). Durante dos minutos, les damos vueltas mientras se hacen. Luego ponemos los medios ajos, y seguimos dándole vueltas, hasta que comiencen a coger color. Por último echamos el tomate, y ya lo dejamos hasta que este se deshaga por completo entre las setas y los ajos. Antes de quitarlo, probad como está de sal. Veréis que el plato ya está acabado cuando las setas cojan un ligero color del tomate.

¿Fácil no?

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CARACOLES FRITOS
Ingredientes:

- Caracoles del Valle de Rivendel.

- Aceite de Oliva de Ithilien.

- Sal marina de los Puertos Grises.

Elaboración:

Antes de nada hay que "engañar" a los caracoles, o lo que es lo mismo, hacer que salgan de su cáscara. Para esto, ponemos en un caldero con agua fría, los caracoles. Después de un rato, comenzarán a sacar sus cuernos de paseo. Cuando esto ocurra, ponemos una satén con abundante aceite al fuego, y cuando esté muy caliente, sacamos los caracoles del agua y los echamos a la sartén. Así a los caracoles no les da tiempo a meterse en la cáscara, y luego pueden comerse mejor (los amantes de los animales absténganse de cocinar este plato)

La satén con los caracoles comenzará a soltar espuma. Es normal, no os asustéis. Se echa la sal, abundante, y se les da vueltas. Si tenéis un poco de picante, mejor que mejor. La espuma comenzará a bajar, y los caracoles a oscurecer. Hay que vigilar que no se queden sin aceite, y probarlos a menudo para que no se queden duros (o parecerán chicle)

La gracia de este plato es el sabor que se queda en la cáscara de los caracoles, que hay que chupar antes de comerse el caracol en sí.

Nota: Si nunca habéis comido caracoles, recordad que después de cogerlos en el campo, deben estar unas dos semanas o tres metidos en una caja o bolsa de agujeros, para que suelten la porquería que tienen.

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CHORIZO AL VINO BLANCO
Ingredientes:

- Chorizo fresco embutido de cerdo de las granjas de Gondor.

- Vino Blanco de Erebor.

Elaboración:

Sencillo. Poner una cazuela llena de vino al fuego. Cuando comience a hervir, echar en ella el chorizo. Dejarlo hervir unos cuatro o cinco minutos, y sacarlo antes de que se quede demasiado duro, es mejor algo jugoso. Trocearlo y servir acompañado de... vino blanco, claro.

Nota: En las tierras del Norte, en vez de vino lo hacen con sidra ;)

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PATATAS CON CORDERO (Rancho de Moria)
Ingredientes:

- Patatas del Tío Gamyi.

- Brazuelo de Cordero de los prados de Rohan.

- Pimiento, Puerro, Cebolla y Ajos de la huerta de La Comarca.

- Tomate de contrabando.

- Vino Blanco de Erebor.

- Aceite de los Olivos de Ithilien.

- Un par de hojas de Laurel del bosque de Lórien.

- Sal marina de los Puertos Grises.

Elaboración:

Antes de nada hay que pelar y trocear las patatas. Para este plato, las patatas deben trocearse arrancándolas, es decir, coger la patata, cortar con el cuchillo sin llegar al final y tirar de ella, para que se arranque y no quede cortada del todo. Esto es fundamental, ya que así las patatas se cocerán mejor. Una vez cortadas, se ponen en agua hasta que las echemos a la cazuela para que no se queden negras. Para pelarlas os recomiendo que busquéis a alguien (un hobbit, un elfo...) que lo haga, es más cómodo XDDD

Colocamos una cazuela con aceite al fuego. Ahí freímos el cordero troceado hasta que esté completamente dorado. No olvidéis de echar sal, pero no mucha, ya habrá tiempo luego de echar más. Cuando esté frito lo sacamos a una fuente. Picamos el pimiento, puerro, cebolla y ajos muy finos y los echamos en el mismo aceite que hemos frito el cordero. ¡Que no se queme! Hay que darle vueltas con una cuchara de palo hasta que veamos que la verdura está dorada. Cogemos el tomate y lo troceamos en pedazos pequeños, y lo añadimos al resto. Echad el tomate el último, ya que suelta más agua y así no se nos cocerá (de momento) la verdura. Con el tomate en la cazuela, tras dos minutos de cocción, añadimos de nuevo el cordero que teníamos frito. Se revuelve todo con la cuchara de palo y se deja cocer todo junto otros dos minutos. Entonces añadimos el vino blanco, más o menos lo que entre en media pinta de cerveza. Y lo dejamos cocer cinco minutos, cuidando que no se peguen los ingredientes al fondo.

Ahora echamos las patatas y les damos unas vueltas con el cordero y la verdura. Entonces hay que echar agua hasta que se cubran las patatas. Subid el fuego al máximo y esperad a que comienze a hervir. Cuando esté hirviendo añadid el laurel y probad como está de sal. Si hace falta, echad más. Las patatas admiten mucha sal. Y ya os podéis ir a tomar una cerveza porque hay que dejarlo así cociendo una media hora. Pero no os quedéis en la taberna hasta la madrugada, ¿eh?.

Después de esa media hora y dos... tres cervezas, coged una patata con el tenedor y aplastadla para ver como está. Tienen que estar blandas, si no es así, dejad que cueza más. Yo suelo aplastar dos o tres patatas, para que la salsa espese. Procurad que las patatas se hagan bien, pero que no se pasen, ya que si no parecerán puré. Eso sí, no dejéis que se enfríen para comerlas. ¡Y ya está!

Nota: Es opcional, pero para acabar el plato se suelen añadir encima de las patatas, Caracoles cocidos de Rivendel y Cangrejos del Río Anduin. Y al que le guste, un poco de picante, por supuesto.

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CHULETA DE BUEY A LA BRASA

Ingredientes:

- Chuleta de buey o vaca de los prados de Rohan (1 Kg. por pieza aprox.)

- Aceite de los Olivos de Ithilien.

- Sal marina gruesa o en escamas de los Puertos Grises.

Elaboración:

Hay que tener la carne fuera del frigorífico unas tres o cuatro horas antes de asar para que se vaya templando. La carne debe estar curada, o lo que es lo mismo, debe de haber estado unos quince o veinte días en cámara frigorífica. Su aspecto no será "rojo" de carne, si no oscuro y con la grasa amarillenta.

Preparar el fuego en la chimenea, alimentándolo con leños hasta que dejemos abundantes ascuas. Hay que poner la parrilla a una buena altura para que la carne no reciba excesivo calor. Si la chuleta es grande, lo mejor es ponerla en la parrilla de canto, con el hueso hacia abajo para que se vaya asando despacio. Dejarla unos veinte minutos en esa posición y justo antes de servir darle un par de vueltas rápidas cerca de las ascuas y sazonar por ambos lados. Si no es muy grande y no se puede sostener en esa posición, hay que tener cuidado. Lo mejor en este caso es apartar las ascuas al fondo de la chimenea, dejando una fina capa bajo la parrilla, y dejar la carne unos cinco minutos por cada lado, sazonando siempre la parte que ya haya pasado por el calor.

A la hora de servir hay a quién le gusta echar un poco de aceite de oliva encima de la chuleta asada. Aunque es mejor (para mi gusto) servir en plato de barro templado sobre el que hemos espolvoreado escamas de sal.

Acompañar de vino tinto, por supuesto :-)

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