El cine desde el hoy Los comienzos Historia Peliculas





Historia

El mismo año que Bernard y Veyre llegaron a México, filmaron El presidente de la república paseando a caballo en el bosque de Chapultepec y otros 35 cortometrajes en la capital, Guadalajara y Veracruz. Uno de los filmes de los realizadores franceses titulado Un duelo a pistola en el bosque de Chapultepec causó conmoción ya que la gente no diferenciaba aún la realidad de la ficción. Este filme podría ser inspirado por el filme de Thomas Alva Edison titulado Pedro Esquirel y Dionecio Gonzales - Un duelo mexicano (Pedro Esquirel and Dionecio Gonzales - Mexican Duel) tres años antes. En 1897, se realiza la primera cinta silente de producción mexicana llamada Riña de hombres en el zócalo. Los primeros realizadores mexicanos fueron el ingeniero Salvador Toscano (desde 1898), Guillermo Becerril (desde 1899); los hermanos Stahl y los hermanos Alva (desde 1906) y Enrique Rosas que en 1906 produjo el primer largometraje titulado Fiestas presidenciales en Mérida que fue un documental sobre las visitas del presidente Díaz a Yucatán. .

Revolución Mexicana

Durante la revolución se produjeron películas documentales que relataron el conflicto armado. De hecho Pancho Villa financió parcialmente su fuerza por medio de productores estadounidenses que grabaron sus batallas y se dice que coreografeó la Batalla de Celaya especialmente para su filmación. Otros productores, como los hermanos Alva siguieron a Francisco Indalecio Madero, Jesús H. Abitia acompañaba a la División del Norte y filmaba a Álvaro Obregón y Venustiano Carranza. Durante el gobierno de éste último se limitaron los filmes acerca de la revolución y el cine de ficción empezó a crecer. La primera cinta sonorizada por el laboratorio de los hermanos Rodríguez Ruelas fue Santa, obra producida por Federico Gamboa.

Durante la era post-revolucionaria no fue posible que la industria avanzara, pero durante los años 30, una vez que la paz y estabilidad se regresaron al país, diversos directores comenzaron a dirigir películas de valía.

Al transcurrir el tiempo, los directores cinematográficos se centraron primero en temas de tipo rural de donde podemos encontrar como la mejor obra de este género el filme Allá en el Rancho Grande, esteralizada por Títo Guízar y Esther Fernández.

Los años previos a la llamada Época de Oro, se caracterizaron por la realización de filmes del género campirano, que ya para 1939 se expandió hacia diversas temáticas como: comedias rancheras y musicales, historias policíacas, y representaciones de la clase media, con su correspondiente melodrama popular, logrando retratar a un país que vivía un proceso de urbanización, con el que los espectadores se identificaban plenamente.

La época de oro

En la década de los cuarenta dos géneros se alternan para deleitar al público espectador: el cine cómico y el cine de melodrama. En la primer categoría los primeros ensayos se dan con el cineasta Arcady Boyler quien pone en escena a interactuar a dos talentos del gusto cómico: Cantinflas y Manuel Medel. El otro lado de la moneda serían los melodramas urbanos utilizando como escenarios naturales los vecindarios y los barrios pobres de ciudades prácticamente perdidas, enclavadas dentro de la gran metrópoli. Damos cuenta de ello con los extraordinarios filmes: Los olvidados de Luis Buñuel; Nosotros los Pobres de Ismael Rodríguez y Esquina Bajan de Alejandro Galindo.

El género rural sería principalmente destacado y nunca olvidado por el genial director coahuilense, Emilio "el Indio" Fernández, prueba de ello lo destacamos con sus filmes documentados: "Bugambilia"; "La Perla" y "María Candelaria", entre decenas de películas realizadas.

Durante los años 40 las películas mexicanas tienen un gran auge en todo el mundo de habla hispana, gracias en gran medida a que los Estados Unidos están involucrados en la Segunda Guerra Mundial. Así surgió la época de oro del cine mexicano, durante la cual artistas come Pedro Infante, María Félix, Jorge Negrete, Cantinflas y muchos otros se hicieron famosos de la mano de buenos directores como Emilio Fernández "el Indio", Luis Buñuel y otros.

Para que el éxito fuera inusitado en la pantalla grande, en donde el Cine Colonial, en la ciudad de México, sería el más importante centro de reunión de cinéfilos, los directores y productores debieron de hacerse de un séquito de actores y actrices de renombre, esto constituía el principal elenco de las obras producidas, especialmente en la década que corrió de 1940 a 1950.

Entre los principales y más queridos hijos de este reparto actoral se encontraban entre muchos otros: Pedro Infante Cruz, Luis Aguilar, los hermanos Fernando, Domingo, Julián y Andrés Soler, Carlos López Moctezuma, Joaquín Pardavé, Sara García, Libertad Lamarque, Blanca Esthela Pavón, Katy Jurado, José Elías Moreno, Julio Villarreal y algunos directores que primero actuaron como aprendices de cine, como fue el caso de Emilio Fernández.

En la década de los 50, una vez que Hollywood se vio desatado de sus compromisos como máquina propagandística, la industria mexicana comenzó a vivir serias dificultades y, aunque se continuaron haciendo películas de interés, su número y su calidad dirminuyeron considerablemente.

Durante los 60 la producción cinematográfica mexicana se redujo a dramas familiares con guiones de baja calidad, y comedias ligeras que fueron mas bien vehículos de lucimiento para cantantes de rock.

De la época dorada, se registra una importante generación de directores, tales como: Julio Bracho, Roberto Gavaldón, Alejandro Galindo, Ismael Rodríguez, Emilio "Indio" Fernández, Fernando de Fuentes, pero sobre todo, se reconoce el fortalecimiento de un grupo de estrellas que se arraigaron en el alma popular como: María Félix, Pedro Armendáriz, Andrea Palma, Jorge Negrete, Pedro Infante, Fernando y Andrés Soler, Sara García, Dolores del Río, Marga López, Arturo de Córdova y Joaquín Pardavé, quienes junto a muchos otros, se convirtieron en artífices del florecimiento de la industria fílmica nacional, en el cual se realizaron películas, consideradas hoy, como clásicas del cine mexicano.

 

Cine político

En los años 70 la produccion cinematográfica tocó fondo. La represion politica se vio reflejada en una autocensura por la mayor parte de los cineastas y productores. La producción se redujo a películas picarescas sin pretensiones o a producciones estatales que, aunque dieron cierta libertad de expresión, nunca reflejaron las inquietudes y necesidades artísticas de los directores, libretistas y productores. Ni las contadas ocasiones en que alguna producción independiente fue llevada a cabo, el gobierno la censuró o la redujo a una distribución limitada por medio de presiones a los exhibidores.

Cine de ficheras

Durante los 80 las películas picarescas se volvieron monótonas y repetitivas, dando lugar al género conocido como cine de "ficheras" y con ello a toda una estirpe de actores expertos en el juego del doble lenguaje como Luis de Alba, Rafael Inclán, Alberto Rojas ("El Caballo"), Alfonso Zayas, Pedro Weber ("Chatanooga"), César Bono, etc,y lo poco que tenian de atractivo (normalmente situaciones divertidas o sexualmente eróticas, pero nunca explícitas) dejó de atraer al público. Las películas de acción se volvieron populares, especialmente aquellas involucrando personajes cotidianos como choferes de trailers (Lola la trailera), "tortilla westerns" transplantados a la frontera con los Estados Unidos y en el contexto del narcotráfico, siendo los hermanos Almada los mejores exponentes del género.

Nueva era del cine mexicano

A finales de es misma década y principios de la siguiente varios productores y directores hicieron películas con temas mas delicados, desde películas sexualmente explícitas, como La tarea, hasta películas que examinaron sucesos politicos recientes, como la masacre de estudiantes en Tlatelolco en 1968 (Rojo amanecer), o la reedición de películas que habían sido prohibidas en el pasado.

El cine mexicano ha experimentado en los últimos años una revalorización acompañada de una mejor calidad en los temas tratados, lo cual se manifiesta en películas recientes, como, por ejemplo, Amores perros, Y tu mamá también y El crimen del padre Amaro.

Repaso cronológico:

En 1920 se crean en México los estudios Camus y, ocho años más tarde, Cándida Beltrán, pionera de las realizadoras mexicanas, dirige El secreto de la abuela. Más fuerte que el deber (1930), de Rafael J. Sevilla, inaugura formalmente el cine sonoro mexicano, con técnicos que se habían formado en Hollywood. En 1931 Eisenstein rueda su inacabada ¡Que viva México! Fernando de Fuentes realiza dos obras fundamentales llenas de madurez cinematográfica: El compadre Mendoza (1933) y el relato épico de la Revolución Mexicana Vámonos con Pancho Villa (1935). En 1940 se consagra Mario Moreno, Cantinflas, con la película Ahí está el detalle, de Juan Bustillo Oro. En esta década se producen películas cuya calidad sería reconocida en todo el mundo, como María Candelaria (1943), de Emilio Fernández; Doña Bárbara (1943), de Fernando de Fuentes, o Distinto amanecer (1943), de Julio Bracho. Es también la década de los grandes actores mexicanos, como Dolores del Río, María Félix, Pedro Armendáriz y Jorge Negrete. En 1942 se crea el Banco Cinematográfico como aval para la producción de películas, pero sólo beneficia a las productoras más fuertes como Grovas, Filmex, Films Mundiales y Posa Films (de Cantinflas). En 1944 se fundan los estudios Churubusco, de donde saldrá la abundante producción mexicana de películas de todos los géneros que invadirá el resto de países latinoamericanos. Juan Orol cultivó un peculiar cine negro mexicano con películas como Misterios del hampa (1944). En 1950 se producen 122 películas, el año más fructífero. Aquel año Luis Buñuel realiza su obra maestra mexicana Los olvidados, premiada en el Festival de Cannes, sobre los jóvenes marginados de las grandes ciudades.

Desde la Dirección General de Cinematografía se da impulso a producciones como Tarahumara (1964), de Luis Alcoriza, que es un nuevo acercamiento a los indígenas marginados. La actriz mexicana Silvia Pinal protagoniza Viridiana (1961), otra obra maestra de Luis Buñuel, rodada en España. El cine mexicano aborda la historia del país desde nuevos enfoques con películas como Emiliano Zapata (1970), de Felipe Cazals, y Reed, México insurgente (1972), de Paul Leduc, o emprende búsquedas en el lenguaje cinematográfico con La hora de los niños (1969), de Arturo Ripstein. Cuando todo apunta a un renacimiento del cine mexicano, al reanudarse además la entrega de los premios Ariel, en la década siguiente la crisis de esa cinematografía se hace evidente. En 1983 los estudios Churubusco son alquilados para películas extranjeras. Aunque directores como Arturo Ripstein, Felipe Cazals, Paul Leduc y otros continúan realizando producciones independientes en la década de 1990, no se ven signos claros de fortalecimiento del cine mexicano como industria capaz de competir con otras cinematografías.

 

1