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La Iglesia "renovada"
10/03/05 Miguel Ángel Medina
La
Conferencia Episcopal
ha elegido a Ricardo Blázquez como su nuevo presidente, en
detrimento de quien hasta ahora ostentaba el cargo, Rouco Varela.
Ricardo Blázquez, Obispo de Bilbao, tiene, según la
mayoría de los medios de comunicación, un "talante
conciliador" que ya se ha manifestado en su intención
de cooperar con el Gobierno.
A primera vista, se trata de un cambio a mejor, si lo comparamos
con su antecesor en el cargo. Rouco Varela
se caracterizó por ejemplificar la defensa de las doctrinas
más conservadoras de la jerarquía eclesiástica,
y cosechó fuertes críticas de corrientes de base como
"Somos Iglesia".
Sin embargo, parece difícil que la elección de Blázquez
suponga un cambio radical en las actitudes de la Iglesia para con
la sociedad. Lo más posible es que continúen siendo
el bastión más radical del conservadurismo, opuestos
a cualquier avance científico que contradiga -como la esfericidad
del mundo- al dogma católico.
Con todo, lo más triste de la actual Iglesia Española
no es mantener una actitud de hipocresía crónica,
censurando actitudes que a sí mismos se consienten, sino,
antes bien, alejarse del mensaje evangélico de Cristo. ¿Cómo
si no se entiende que inviertan en bolsa -véase Gescartera-
mientras los pobres se mueren de hambre? ¿Cómo justificar,
en caso contrario, que prefieran la expansión del SIDA a
recomendar el uso del preservativo? ¿Por qué, si no
es así, en todos y cada uno de los comicios recomiendan no
votar a partidos progresitas -dejando la única opción
de votar a la derecha-?
Así las cosas, la Iglesia se aleja del rumbo de la sociedad
casi tan deprisa como la sociedad se aleja de la Iglesia. Aquello
de "España es católica" casi parece una
frase hecha, que los datos puros y duros horadan año a año:
sólo un aproximado 30% de los españoles da su dinero
a los religiosos en la declaración de la Renta, mientras
el Estado complementa sus aportaciones con el dinero del resto
de nosotros.
Los privilegios de la Iglesia son absurdos. No podemos mantenerlos
por más tiempo, y menos mientra este organismo se dedique a
atacar a cualquier Gobierno que no sea del PP, sobre todo a través
de su emisora, la COPE.
Sólo nos queda esperar lo inesperable, esto es, que la Conferencia
Episcopal se adapte a los tiempos modernos; o, en caso contrario,
esperar lo predecible, que la Iglesia se quede sola predicando en
el desierto. |