Portada
Presentación
Novela cibernética
Debates
Artículos en Madridiario
Poemas
Textos
Fotos
personales
Poyadas
de la red
Comentarios de los otros
Archivo de opiniones
Otros artículos
 

Textos
O la paranoia como forma de vida

Carta de amor (1)
Hola
Ahora mismo he pensado en ti. No creas que ha sido algo involuntario, he tenido que esforzarme mucho para obtener tu recuerdo. Eso no es malo ni bueno, simplemente tu recuerdo está más escondido de lo que tu quisieras y menos de lo que yo desearía.

Bueno, como te decía, que ahora mismo he pensado en ti. Me he acordado de tus ojos y tus labios y tu pelo, sobre todo me he acordado de tu pelo. También me he acordado de lo buena que parecías y lo mala que podías llegar a ser. No sé, creo que te prefería cuando no sabía cómo eras y solo pensaba en tus ojos y tus labios y tu pelo, pero no hay manera de estar seguro. Es algo así como decir que sólo te gustan las hamburguesas sin haber visto de qué están hechas.

Sabes qué? Ahora tu nombre no importa. Podrías llamarte ana o cris o eva y nisiquiera importaría. Nadie se daría cuenta. Ocurre con la mayoría de las cosas. Sí, definitivamente, eva es un nombre bonito.

Por más intento, cuando quiero hacer una carta de amor, sólo me sale una carta de amor a mi manera. Aunque supongo que eso le pasa a mucha gente. De todas formas, siempre está bien que alguien te escriba algo original. O al menos lo intente. Yo te veía como algo muy lejano. De eso hace mucho tiempo ya, casi tanto que no puedo estar seguro de si es verdad.

Yo te veía como algo lejano, y realmente lo eras. No tanto como podías ser, pero sí más de lo que yo querría que fueras. Y ahora, pensándolo fríamente, creo que te equivocaste. Esto lo digo sobre todo por mí, claro, pero te equivocaste. Me robaste el poema que ya te había regalado. Y no te lo merecías.

Bueno, sólo quiero decirte que esta carta podría llevar más amor si tú me dejaras. Si tu quisieras. Podría. Pero no lo lleva, porque no creo que se deba regalar amor a alguien como tú, sobre todo sabiendo que eres tú.
Acabo ya. Aún después de todo lo que te he dicho, o he intentado decirte, tu recuerdo sigue difuso. Eso es una suerte para mí. No es muy agradable, y aunque lo fuera preferiría tenerlo lejos. No te enfades, no es nada personal. O sí. Un beso, pese a que los dos sabemos que no te lo mereces.

By míguel

 





1