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ARGUMENTO
La
acción se inicia en una casa de labradores acomodados. Criados, gañanes y
pastores están celebrando una fiesta en honor de su amo. Juan Pedro, gañán
distinguido por su laboriosidad y honradez entona una copla que la intención
enamoradiza orienta hacia Catalina, una criada de la casa. Pero a Catalina también
la pretende Moniquito, un joven santero de la ermita.
El
tema de conversación de la tertulia es ahora Don Generoso, loco porque perdió
su hijo, y que capitanea su ejército carlista, cuyas filas están integradas
por todos los críos del pueblo.
Sagrario,
ama de la casa, defiende al pobre viejo de las cuchufletas de la reunión. Juan
Pedro está alegre porque mañana empiezan los trabajos de siembra.
Sagrario
se entera por Catalina de que Juan Pedro quiere hablar con ella, aprueba el ama,
pero ordena que Juan Pedro salga aquel mismo día de la casa porque
"no está bien mirao en el pueblo que dos novios duerman en la misma
casa". Comunica al gañán la decisión de que se marche, pero no sin antes
preguntarle como explican los hombres el amor.
El
ama no ha tenido nunca novio. tiene fama de orgullosa y ningún hombre se le
acercó nunca para decirle una palabra de cariño. Juan Pedro empieza a
explicarse, y pronto Sagrario une su pasión
a la de él. El ama pronto descubrió sus sentimientos. Pero Juan Pedro no ha
comprendido que las palabras amorosas de Sagrario iban dirigidas a él, y en un
encuentro con Catalina le pide una respuesta afirmativa a su amor.
La
criada ha escuchado la conversación de Sagrario y Juan Pedro, y su intuición
de mujer le ha hecho comprender más de lo que el gañán ha entendido en el
impulso del ama, contesta a Juan Pedro con una negativa que decepciona al mozo.
Como no habrá noviazgo, no hay ya necesidad de que el gañán se marche de la
casa y cuando todos esperan que Sagrario pida a Juan Pedro que se quede, el ama
insiste en que se vaya.
Juan
Pedro y un grupo de mozos salen de noche a rondar a las mozas. Todos, creen que
Juan Pedro va a cantar a Catalina, pero el gañán dice que es al ama Sagrario a
quien quiere dedicar la copla. Llegan los rondadores a la casa del ama, donde se
están realizando las tareas de mondar la rosa del azafrán, a las que cada
hombre ayuda a la mujer que pretende. El ama Sagrario trabaja sin ayudador, y
Juan Pedro, con intención, canta su copla. Sagrario se ofende y el mozo se cree
despreciado por su humilde procedencia y se va, Sagrario, presa de nerviosismo
suspende las faenas.
Juan
Pedro salió del pueblo, pero vuelve hoy a dar el pésame a Carracuca que enviudó.
Confiesa a Custodia, mujer del pueblo, que siente añoranza del lugar, y que ha
comprendido lo imposible de su intención con el ama. Pero él quiere
establecerse y casarse con una mujer del pueblo. Aparece Catalina, y Juan Pedro
vuelve a declararle su amor, pero súbitamente sale el ama. Respetuoso el gañán,
la saluda ceremoniosamente, pero Sagrario le dice que la llame por su nombre
porque ya no es su ama. A preguntas de ella, Juan Pedro le descubre los
sentimientos de amor que hacia ella tiene. Sagrario no puede ya más contener
sus impulsos y le dice que ella también le quiere, pero las diferencias de
clase les separan.
Con
rabia le ruega que se vuelva a marchar. Juan Pedro ha decidido definitivamente
alejarse del pueblo, pero ahí está Custodia que le propone un plan que hará
posible el casamiento del ama y el gañán. Solo es necesario que finja ser el
hijo perdido de Don Generoso. Juan Pedro se muestra reacio ante lo que él cree
deshonroso, pero Custodia le hace ver que en la componenda no hay nada malo y
que servirá para hacer la felicidad de él, de Sagrario y de Don Generoso.
Efectivamente, el viejo loco recibe a Juan Pedro con los brazos abiertos y
Sagrario que conoce la verdad dice que a si, y así se
permite, la boda del ama y el gañán
ANÉCDOTAS
Y COOMENTARIOS
Federico
Romero y Guillermo Fernández Shaw, autores dedicaron el libreto a Juan Ignacio
Luca de Tena.
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