Adonis
Las lágrimas del hombre se acumulan
y los surcos de la noche se llenan con ellas.
1997
prosa poética
2
Árboles que son como las madres: sus hojas caen lentamente... lentamente.
¿Dónde encontraremos una tristeza tan expresiva y serena, como la tristeza de esa materia
delicada, medio móvil, las hojas de los árboles, mientras se esparcen sobre la superficie del
suelo?
3
Nueva York, después de un cuarto de siglo desde que la visité por primera vez. Todavía están vacíos los paraísos prometidos y el infierno no se ha saciado; y, ni pensar que lo haga.
Nueva York.
La corteza es otra piel.
En el espacio un temor con el que las iglesias obligan al llanto y las calles al lamento,
haciéndome creer que el tiempo es cogido por mis manos y que con ellas,estrangulo pájaros blancos.
Aunque, a quien no se le diga, es necesario que piense que en las palabras sobre Nueva York
no sólo hay pasión por el consumo; sino también otra pasión suya, la pasión por la productividad.
Pues serán hermosas unas palabras, en la medida que comprenda los secretos de las otras.
Nueva York.
No termina el día ni se detiene una actividad. Se acumulan las lágrimas del hombre y los surcos de la noche se llenan con ellas.
7
No he sido capaz de escribir hasta ahora una palabra en Princeton salvo de la belleza temblorosa de los dedos de los árboles. Pues no describo mi tristeza por la sequedad de las hojas desprendidas, sino por su aspecto.
8
A punto estoy de creer que todas las tristezas son resultado de aquellos momentos en que los
árboles dormían en el regazo del otoño.
13
Una bifurcación, un pavimento negro, eternamente por el recuerdo de Martin Luther King, en lo que parece un parque muy pequeño, como la palma de la mano casi, delante de una pequeña iglesia de Princeton. Mi camino diario entre el apartamento en el que vivo y mi despacho en la Universidad, pasan por allí. El espacio alrededor del lugar se ha vestido, en aquel momento, con una camisa deshilachada; mientras el día, que casi se duerme en el lecho de la lluvia, es demasiado oscuro para dejar ver la luz murmurando sobre el asfalto.
Allí se ha esculpido lo que yo traduje: "Sueño que esta nación se levantará un día y encarnará el verdadero pensamiento cuando confíe en él. Martin Luther King. Nació el año 1929, fue asesinado el año 1968."
Sé que las flores blancas, rojas, violetas, también las pequeñas, que rodean el asfalto, quieren pertenecer igualmente al color negro...
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