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El concepto de seguridad debe interpretarse como algo positivo; debemos tener presente que el piragüismo es un deporte de aventura que puede revestir cierta peligrosidad por el medio cambiante en el que nos movemos pero debemos tener claro que la aventura con la práctica del kayak de mar no hay que buscarla en los factores de riesgo.
La temeridad no conduce a nada positivo, y lo mismo podemos decir de la ignorancia. Debemos conocer las técnicas, pero ojalá no debamos realizarlas nunca. "Los que no temen al mar están condenados a ahogarse... porque no pasará mucho tiempo antes de que larguen velas cuando no deban. Los que sí lo tenemos, sólo nos ahogamos de vez en cuando". Anoté un día esta frase y no recuerdo de quién era, pero, quien fuera que lo escribiera, dio en el clavo. Toda precaución es poca, y aquí es donde entra en juego el concepto de seguridad pasiva.
El triángulo de la seguridad pasiva se basa en tres factores • Condiciones meteorológicas
• Aptitud / Experiencia
• Equipamiento y material
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Los tres factores combinados entre si nos indicarán el nivel previo que debo asumir en una salida al mar. Si no se analizan cada uno de los lados del triangulo por igual, existe un factor de riesgo.
En este sentido, antes de adentrarnos en el agua debemos conocer y valorar los elementos necesarios para la mayor seguridad en la práctica del kayak, valorar la capacidad de uno mismo y del grupo y adoptar una actitud crítica ante las prácticas que no cumplen con los principios de seguridad. Ésta es una máxima a no olvidar: con un buen equipamiento se pueden evitar muchas de las circunstancias que hacen necesaria la utilización de las técnicas de seguridad activa, y a la vez te puede facilitar las mismas.
Decálogo del navegante
Por todo ello, si deseas practicar el kayak de mar, deberías tener presente este decálogo del navegante:
1. Vigila la meteorología. Evita correr riesgos innecesarios. No salgas a navegar en caso de mal tiempo o mala visibilidad. Ten en cuenta que el viento y la mar pueden cambiar bruscamente en la costa.
2. Verifica las horas de las mareas y conoce las corrientes dominantes de la zona. Estudia las posibles dificultades del itinerario a seguir y busca rutas alternativas de emergencia.
3. Respeta las zonas prohibidas a la navegación. Respeta a los demás usuarios ya sean pescadores, bañistas o super-petroleros. Hemos de evitar el riesgo de colisión. Nunca debemos suponer que la otra embarcación nos ha visto y maniobrará adecuadamente.
4. Ten presente las horas de luz solar. Evita salir al atardecer; si surge algún problema, caerá la noche, y si no vas equipado convenientemente será muy difícil encontrarte.
5. No te alejes innecesariamente de la costa. Respeta las zonas de baño: 200 metros en zona de baño y 50 metros en el resto del litoral. Utiliza los canales balizados si los hay. |
6. Utiliza protección contra el frío: Traje de neopreno, camiseta térmica e hidrófuga, chubasquero con puños, cuello de neopreno y bandas reflectantes, escarpines con suela, bolsa estanca con ropa seca de recambio, termo con bebida caliente...
7. Lleva contigo el chaleco salvavidas, el cubrebañeras, una señal sonora, un espejo de señales, una bomba de achique portátil o fija, una linterna, un cuchillo, el cabo de remolque, carta náutica, luces químicas, agua y algún alimento de alto poder nutritivo.
8. No navegues solo. Hazlo en compañía. En grupo es más divertido y más seguro (mínimo 3 kayak). Mantén contacto sonoro y/o visual con tus compañeros de travesía y explica a alguien tu salida para que pueda dar la voz de alarma si retrasas tu llegada.
9. En caso de accidente no abandones nunca tu piragua intentando ganar la playa a nado. Sube a la piragua (aunque este volcada) y haz señales subiendo y bajando los brazos con la pala lentamente, utiliza todo las señales que lleves (bengalas, silbato...) para llamar la atención. Evita la perdida de tu pala sujetándola con un elástico. No sobrestimes tus fuerzas.
10. Emplea piraguas con cámaras estancas que cierren herméticamente y con suficiente flotabilidad en proa y popa, con líneas de vida, con anilla de seguridad fiable para ser remolcado en proa. Evita la pérdida de objetos de tu equipo amarrándolos con elásticos y cabos. Emplea colores llamativos en tu pala, piragua y vestimenta. Marca con tu dirección o teléfono de contacto tu kayak y tu material.
Código de señales del palista de kayak de mar
1. Señales sonoras (silbato, bocina, chillidos, excepcionalmente bengalas blancas): un toque de silbato corto, "ATENCIÓN". Mira inmediatamente a la persona que ha emitido la señal, y observa las señales visuales.
2. Un brazo elevado: "REAGRUPAMIENTO" (esta señal la podemos reservar para el líder del grupo. Todo el mundo debe ir donde este el líder, incluidos los que vayan delante).
- "Seguirme, este es el camino"
- "Venir, necesito ayuda", "emergencia" (un palista en el agua hace esta señal, manteniendo la pala vertical, moviéndola repetidamente de un lado a otro).
3. "PARADA": un toque de silbato largo. Mantener la pala horizontal por encima de la cabeza: "Esperarme" (puede realizarlo cualquier miembro del grupo, ejemplo, un palista rezagado)
- "parada, dejar de palear" (cuando lo realiza el palista que va el primero para hacer parar el grupo, por ejemplo, en caso de alguna dificultad, o para prevenir vida salvaje)
- "peligro, alejaros de mí" (si el líder del grupo a continuación señala con la pala o el brazo a derecha o izquierda, palear hacia esa dirección y esperar nuevas señales).
4. "SOCORRO": Un silbato continuado. Mantener la pala horizontal y moverla repetidamente entre la cabeza y la bañera: "Mayday", ayuda urgente o informa a los servicios de rescate. (Esta señal significa lo mismo que las bengalas o luces químicas. Esta es una señal reconocida internacionalmente, subir y bajar lentamente los brazos extendidos. Realiza esta señal solamente en caso de extrema necesidad, que nadie del grupo pueda socorrerte y que no puedas utilizar alguna de las anteriores señales de ayuda.). Normas sobre las playas
Se entiende por "playa" tanto la zona de tierra firme constituida por arena o roca, como la franja de mar -de unos 200 metros- que baña a esta última y que se conoce como "zona de baño".
Se definen los tipos de playas por su riesgo:
1. Las libres que se señalizan con banderas de color verde. No tienen más limitaciones que las que marquen las leyes sobre deportes náuticos y usos recreativos.
2. Las peligrosas señalizadas con banderas de color amarillo. En las peligrosas podrá tolerarse su uso con las limitaciones que se consideren convenientes.
3. De uso prohibido, señalizadas con bandera de color rojo. Las playas de uso prohibido no podrán ser utilizadas para el ejercicio de baños ni deportes náuticos. No obstante la orden debe entenderse en su justa medida. Debe quedar claro, que la prohibición puede entenderse como una recomendación, esto implica que el usuario asume el riesgo bajo su completa responsabilidad, sin que ello suponga la negación de ser socorrido.
Esta clasificación puede ser en algunos casos permanente, pero generalmente lo es de forma circunstancial, por lo general atendiendo a circunstancias climáticas. La tarea de determinar el grado de riesgo corresponde a cada Ayuntamiento u Organización que éste delega. Deben tener definidos el procedimiento de ayuda exterior, para los casos en que sus propios medios sean insuficientes.
Balizamiento de las zonas de baño
La proliferación de pequeñas embarcaciones de toda índole, para la práctica de "deportes náuticos" ha hecho incrementar el grado de riesgo para los bañistas en las playas. Este hecho es palpable si consideramos que tienen lógicamente el punto de origen y final la playa.
Algunos por la falta de conocimientos, lucimiento personal, o por comodidad, se pasean por la orilla con sus embarcaciones incrementando el grado de riesgo para los bañistas. Resulta lógico pensar en la conveniencia de aplicar medidas preventivas, para proteger al bañista como el balizamiento.
Se balizara mediante boyas cónicas de color amarillo de 80 cm. de diámetro, fondeadas a distancias no inferiores a 25 metros con una longitud total perpendicular a la orilla de la costa de 200 metros como mínimo y unidas entre si por una línea de corcheras o similar de color amarillo o blanco, con objeto de crear una barrera física, claramente visible, que impida la entrada de embarcaciones a la zona de baño.
En las zonas de baño así balizadas esta prohibido la navegación deportiva y de recreo y la utilización de cualquier embarcación o artefacto flotante. Medidas como ésta o similares se están aplicando en otros países, con lo que sus playas se han convertido en un importante espacio natural para disfrutar del ocio. |