Cuando
se realiza un masaje, se produce una simbiosis entre el masajista y el
paciente.
La
energía que se crea entre ambos, interactúa haciendo que el receptor
entre en un estado de relajación en el que se facilita la curación de
cualquier dolencia o estado patológico.
Además
de la habilidad imprescindible en las manos del masajista, es importante
un ambiente agradable acompañado de una música suave y una luz adecuada. Todo
ello, favorece que la persona que va a recibir el masaje se encuentre cómoda y
pueda abandonarse a unos merecidos momentos de disfrute y comunicación con su
propio cuerpo.
Puedes
empezar hoy mismo a cuidar tu propio “Templo sagrado”, pues es la base
fundamental para que mente, cuerpo y espíritu se encuentren en armonía y todo
en tu vida fluya más fácilmente.
Yo puedo brindarte una ayuda ...
YOLANDA
E-mail: moldavita@yahoo.es
telf: 658 03 54 65
MADRID