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A
esta construcción se suma la parroquia Inmaculada
Concepción, hecha en madera, sobre una planta en
forma de cruz latina, la cual tiene como mayor
atractivo una bóveda con dos torres y en cuyo
interior se lucen siete campanas, que en estos días
del 2005 lucirá mejorada.

Saqueada y destruida durante la Guerra del Pacífico,
esta edificación cristiana fue también declarada
monumento histórico de la ciudad. Antiguamente
existía la capilla de San Francisco también toda de
madera, en los tiempos del Padre Caselli autor del
himno a Mollendo o del Hno. Zapater, pero el
progreso trajo consigo el concreto y ahora tiene
adjunto un Centro Educativo de prestigio.

Debido a su accidentada geografía, Mollendo es una
de las pocas ciudades que posee un malecón, como el
Ratti, desde el cual, como si fuera el puente de
mando de un imaginario velero, se pueden apreciar el
mar, las playas, el renovado muelle, el puente de
madera y fierro, así como el moderno Parque
Acuático, punto de reunión y festejos, indiscutible,
sobre todo durante el verano, y a lo lejos
vislumbrar el viejo Castillo Forga que porfiado
pervive en busca de un mejor destino..
Otro lugar de visita obligada para los turistas lo
constituye la antigua estación del Ferrocarril de
Mollendo, de gran belleza arquitectónica,
antiguamente de allí era la partida obligada de
viajeros de allende los mares que desembarcaban en
Mollendo. Construida en los talleres Eiffel de
Francia, la estación sufrió la destrucción completa
de su segundo piso durante la Guerra del Pacífico.
En la actualidad, esto ha sido reconstruido en su
totalidad, consultando los planos originales.
Sin embargo, si existe un símbolo que caracteriza a
Mollendo, éste es, sin duda, el castillo Forga,
verdadera joya ubicada en una zona rocosa entre la
Segunda y Tercera Playa. Lamentablemente este
complejo ha sido descuidado, en su nombre se tejen
una serie de conjeturas y proyectos que nunca se
concretan.
Este impresionante edificio fue construido entre los
años 1908 y 1910 por el acaudalado industrial y
comerciante José Miguel Forga Selinger. Se dice que
existen dos castillos de este tipo en el mundo. El
otro se encontraría en Marruecos.

Playas de arena blanca. Como vemos las playas no son
el principal atractivo de Mollendo y de toda la
provincia de Islay, allí se concentran miles de
veraneantes que llegan de muchos lugares de Perú y
del extranjero. Estas playas empiezan desde el
Parque Acuático, discutido nombre que ha recibido
la antigua piscina, al lado de la isla Ponce, y
terminan 35 kilómetros al Sur, al llegar a la
frontera con el departamento de Moquegua.

Entre las más concurridas se encuentran La Primera
Playa, llamada así porque se encuentra más cerca de
la ciudad. De arena fina y blanca, su mar es
calmado.
La Segunda Playa tiene como mayor característica
estar al pie de la inmensa roca que soporta al
Castillo Forga.
Desde esta playa hasta la llamada Rocas se puede ver
pasar, a relativa distancia, el tren que lleva
combustible a la ciudad de Arequipa, y luego a todo
el sur del país.
A partir de esta última playa, todas las que siguen
son conocidas por el número de kilómetro en donde se
ubican.
De
diversos atractivos, Mollendo es un lugar propicio
para el desarrollo de numerosas disciplinas
deportivas, entre ellas la pesca y caza submarina;
el ciclismo, la tabla hawaiana, la caminata y
ciclismo de montaña.
Un vuelo en parapente o ala delta es una forma
original de apreciar también el sinnúmero de
interesantes secretos que aún guarda esta acogedora
ciudad.
Os
invitamos a visitar Mollendo no solo por sus
festejos sino a lo largo de toda la temporada
veraniega, allí podrán Uds. dar rienda suelta a sus
ansiedades de volar en la imaginación de bucaneros y
piratas, pero también disfrutaran de las exquisitas
aguas de La Aguadita, o las playas de Catarindo. En
Matarani podrán adquirir riquísimo pescado que
degustaran en casa como un exquisito ceviche. Los
hostales y comedores de Mollendo le harán sentirse
en ambiente de hogar, ya que la gente es acogedora y
servicial.
Un amigo
Jorge
Paredes Romero
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