La evaluación, elemento curricular de primer orden, es un componente imprescindible para valorar el proceso educativo. En la Educación Infantil es importante evaluar constantemente. Y no se evalúa solo el resultado de una actividad, sino el proceso realizado y la actuación del propio maestro/a en el planteamiento de la actividad. Se evalúa el proceso de enseñanza-aprendizaje.
La evaluación:
-Proporciona información sobre los conocimientos previos de los alumnos para poder organizar la actividad a partir de éstos. Nos informa también del proceso de aprendizaje que realiza el alumno/a y la forma en que organiza su conocimiento.
-Permite conocer el grado en que los alumnos van adquiriendo los aprendizajes.
-Posibilita que el propio niño conozca sus avances y logros.
-Debe ser formativa, continua y global, para que se pueda ir adaptando el programa a las necesidades del grupo y de cada niño/a en particular, lo que hace más eficaz la práctica pedagógica.