METODOLOGÍA
"Aprender a aprender... Enseñar a aprender... o tal vez... Aprender a Enseñar...?"
La metodología, eje fundamental de la acción educativa, nos permite planificar, organizar y detallar las actividades oportunas para guiar al niño a través del proceso de enseñanza-aprendizaje.
El trabajo en Educación Infantil se orienta mediante las siguientes premisas metodológicas:
-El protagonista del aprendizaje siempre es el niño y toda la actividad gira en torno a este principio.
- Los aspectos afectivos y de relación son cuidados especialmente en esta etapa ofreciendo un ambiente cálido, acogedor y seguro, en el que el niño se sienta querido y confiado.
- El enfoque del proceso educativo es personalizado, globalizador y próximo a la realidad del niño.
- El juego es el eje vertebrador de los aprendizajes y el medio a través del cual el niño puede hacer realidad tanto su fantasía, como su capacidad creativa y de expresión.
- Los espacios se adaptan a las necesidades educativas de los niños. Igualmente, la organización del tiempo responde a la flexibilidad y adecuación a los ritmos de descanso y actividad de los pequeños.
- Los recursos didácticos cumplen la finalidad de estimular y desarrollar las capacidades físicas, afectivas, intelectuales y sociales. Las nuevas tecnologías son para los niños tan novedosas como cualquier otro recurso de aprendizaje, por lo que debemos usar el ordenador como una herramienta más para favorecer el desarrollo de aspectos relacionados con los procesos mentales de percepción, atención, coordinación, discriminación y selección.
PRINCIPIOS METODOLÓGICOS:
Globalización
La perspectiva globalizadora es en esta etapa la más adecuada para que los aprendizajes que se realicen en estas edades sean significativos, es decir, que el niño pueda relacionar sus conocimientos previos con las nuevas informaciones que recibe y que atraigan su interés.Aprendizaje significativo
Utilizando una metodología activa y desde una perspectiva constructivista, propicia que el niño y la niña sean los protagonistas de sus propios aprendizajes y adquisiciones y que estos puedan ser integrados en su estructura cognitiva porque son motivadores, tienen un contenido significativo y se apoyan en conocimientos previos.Es imprescindible destacar la importancia del juego como actividad propia de esta etapa. En el juego se aúnan, por una parte, un fuerte carácter motivador y, por otra, importantes posibilidades para que el niño y la niña establezcan relaciones significativas.
Socialización y comunicación
Aunque importantes en todas las etapas, los aspectos afectivos y de relación adquieren especial relieve en Educación Infantil. Es imprescindible la creación de un ambiente cálido, acogedor y seguro, en el que el niño se sienta querido y confiado para poder afrontar los retos que le plantea el conocimiento progresivo de su medio y para adquirir los instrumentos que le permitan acceder a él.La organización del tiempo responde a la flexibilidad y a la adecuación a los ritmos y necesidades de los niños: afecto, actividad, relajación, descanso, alimentación, experiencias directas con los objetos, relación, comunicación y movimiento.
Tratamiento de la diversidad
Considerando al niño y a la niña en cada propuesta de trabajo como un ser distinto y a la vez parte de un colectivo. Distinto porque cada niño tiene sus peculiaridades personales, su momento evolutivo y su personal ritmo de aprendizaje. Parte de un colectivo porque vive en una sociedad que aunque no quiera le va a condicionar. Las adaptaciones curriculares con sus actividades de refuerzo y ampliación ayudarán al docente para la personalización de su trabajo en el aula.