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EL CRISTO DE
LA EUCARISTIA
Que la
Eucaristia hace presente de nuevo el
sacrificio de la Cruz, te lo enseña,
fecunda maestra, la Teología. Que la
Iglesia, asímismo, continuadora de los
Misterios de Dios, realiza cada día, en
la Santa Misa, la repetición de la
Muerte y Resurrección de Cristo, te lo
proclama a gritos la pedagogía de
nuestro Museo. Ves plasmada esta verdad
por doquier. en cálices de bellezas y
estéticas sumas, en cruces y candeleros,
para presidir Eucaristias (fig 6) (Cat
49.50.51.52 y 56). De presencias y
realidades del Cuerpo y de la Sangre del
Señor en la Eucaristia ta habla el
copón,que , en reserva, custodia las
Sagradas Hostias, que, bajo especies y
apariencias del pan, ocultan sublimes
misterios de transubstanciación (Cat.
nº 53). Lámparas de testimoniadoras
Luminarias sirvieron a los artistas para
dar esplendor a misterios de la fe (fig.
6.1) (Cat. nº 54).
Para el
culto solemne y público de sublimes
Liturgias, a honor del Santísimo
Sacramento, tienes ante tu vista hermosa
custodia (Cat nº 55), que te proclama
grandezas de un Dios que, para ser
reverenciado y adorado, con la expresión
más humillada de la fe, hincadas las
rodillas en el suelo, se te muestra
oculto bajo las sacramentales especies
del pan eucarístico.Con fin de hacerte
pensar en la culminación de tu vida,
que, al final de tu camino, encauce tus
pasos de esta presente vida hacia la
eterna y para que te sirva de alimento en
el tránsito hacia eternidades de gloria,
dispones de gratificante recordatorio en
el bellísimo portaviático ( s. XVIII )
( Cat nº 57 ), en que, tantas veces, en
procesión caritativa de la feligresia,
se portó el santo viático, de alivio en
su agonía para enfermos y moribundos,
pidiendo a Dios, a Santa Maria y al
Patriarca San José, al Angel de la
Guarda y a los Angeles y Santos todos,
que los recibieran y dieran abrazo de
bienvenida en la bienaventuranza de los
cielos
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