Los
Sahabah para los musulmanes (Ahlul Sunnah)
Sheikh
Muhammad
Isa García
Definición:
Los
sabios del Hadiz (Muhaddizin) consideran sahabah a toda aquella persona que se
haya encontrado con el Profeta (saw), creyendo en su profecía y haya muerto
como musulmán. En esta definición es igualmente considerado Sahaba quien lo
viera o no lo viera, quien relatara sus palabras o no narrara nada de él, quien
lo acompañara en sus batallas y quien no, y quien simplemente lo vio pero no
escuchó nada de él.
Los
sabios juristas (fuqah’a) consideran Sahaba solo a aquellos que lo acompañaron
durante un tiempo, tomando de él su sabiduría.
La
diferencia entre las dos definiciones se basa en la especialidad de los sabios
de cada una de las ciencias a la que corresponde la definición, porque la
primera, se ocupa sólo de comprobar que la persona que nos narra las palabras
del Profeta (saw) efectivamente es un sahaba porque se encontró con él en algún
momento de su vida y nos narra su experiencia, y tiene el derecho de decir:
“Escuché al profeta (saw) decir tal y tal cosa...” lo que hace su narración
confiable, porque si una persona que no fue un sahaba nos dice que escuchó al
profeta decir tal o cual cosa, sabremos inmediatamente que se trata de un
mentiroso que intenta fraguar un Hadiz. En cuanto a los juristas, dan su
definición para evidenciar de cuales personas que vieron al profeta (saw) se
toma el conocimiento de la legislación, porque no es lo mismo un Sahaba como
Ibn ‘Abbas, que desde chico fue discípulo del Profeta (saw) que un beduino
que viajó a Medina a ver al profeta (saw) pronunciar su testimonio de fe
(shahada) y luego volverse al desierto, en cuanto al conocimiento que puedan
aportar para la legislación.
Las
distintas clases de S
Si
bien es cierto que los sabios del Hadiz (muhadizzin) consideran Sahaba a todos
aquellos que creyendo en su profecía vieron al Profeta (saw) o le escucharon, y
lo consideran una de las bendiciones concedidas por Allah, sin embargo
consideran y expresan que los sahabas no son todos iguales entre sí, sino que
existen distintos niveles de ellos. Los sabios han establecidos estos niveles
acorde a los siguientes aspectos:
1. Los primeros en aceptar el Islam, como los cuatro califas bien guiados.
2.
Los que aceptaron el Islam en los primeros años de la vida en La Meca.
3.
Los que emigraron a Abisinia.
4.
Los que presenciaron el primer pacto de ‘Aqabah[1].
5.
Los que presenciaron el segundo pacto de ‘Aqabah[2].
6.
Los primeros que emigraron de La Meca a Medina.
7.
Los que participaron en la batalla de Badr.
8.
Los que emigraron de La Meca a Medina luego de la batalla de Badr y hasta
el pacto de Hudaibiah.
9.
Los que participaron del pacto de Ridwan.
10.
Los que emigraron luego del pacto de hudaibiah y hasta la conquista de La
Meca.
11.
Los que aceptaron el Islam luego de la conquista de La Meca.
12.
Los niños que vieron al Profeta durante la conquista de La Meca y la
peregrinación de despedida.
Es
consenso de Ahlu Sunnah que el mejor de los sahabah fue Abu Bakr, luego Omar, ya
que ninguno de los sahaba ni los tabi’un consideraba lo contrario, luego
Uzman, luego ‘Ali (narró el sabio al-Jattabi que los sunnis de la ciudad de
Kufa, anteponían a ‘Ali sobre Uzmán), luego los diez que fueron albriciados
con el paraíso en vida[3],
luego los que participaron en la batalla de Badr, luego los que participaron en
Uhud, luego los que participaron en el pacto de Ridwan, y luego los que les
siguieron.
HADICES
SOBRE LAS VIRTUDES Y MÉRITOS DE LOS SAHABAS MENCIONADOS EN SAHIH AL-BUJARI [4]
1520.
Ÿubayr bin Mut’im relató: ‘una mujer vino al
Profeta (saw) para hacerle una pregunta y él le ordenó que vuelva después
ante él. Ella dijo: ‘¿Y qué si vengo y no te encuentro?’ como refiriéndose
a la muerte del Profeta (saw). Él le dijo: “Si no me encuentras consulta a
Abû Bakr”’.
1521.
‘Ammár relató: ‘yo ví al Mensajero
de Allah (saw) cuando no había con él sino cinco esclavos, dos mujeres y Abû Bakr’.
1522. Se relata que Abû
Al Dardá’ dijo... El Profeta
(saw) dijo: “Allah me envió a vosotros y dijisteis: ‘mientes’; Abû
Bakr dijo: ‘dice la verdad’ y me apoyó con su persona y su fortuna.
¿Dejaréis, pues, de molestar a mi amigo?”; lo dijo dos veces. Después de
eso nadie ofendió a Abû Bakr’.
1523.
‘Amrû bin Al ‘As relató: ‘el
Profeta (B y P) me nombró al mando del ejército de Dhát al Salásil;
fui ante él y le dije: ‘¿Quién es la persona que más quieres?’ Él dijo:
“‘Âisha”; yo pregunté: ‘¿Y de los hombres?’ Dijo: “Su padre (Abû
Bakr)”; yo dije: ‘¿A quién después de él? Dijo: “A ‘Umar bin
Al Jattâb” y enumeró a varios hombres’.
1525.
Abû Mûsa Al Ash’ari relató que
se hizo la ablución en su casa y luego salió. Dijo: ‘Dije: acompañaré al
Mensajero de Allah (B y P) y estaré con él este mi día’. Relató que
llegó a la mezquita y preguntó por el Profeta
(B y P); le dijeron: ‘salió y se dirigió hacia allí’. Dijo: ‘y salí
tras él y pregunté hasta que llegué a un lugar llamado Bi’r Arís y me senté
a la puerta, que estaba hecha de palmas. El
Profeta (B y P) hizo sus necesidades e hizo la ablución. Yo me dirigí
hacia él y lo encontré sentado en el centro del borde del pozo, con las
piernas descubiertas y colgando en el pozo. Yo lo saludé y me aparté un poco
hasta llegar a la puerta. Me dije: ‘seré el portero del
Mensajero de Allah (B y P) hoy[5]’.
Abû Bakr llegó y golpeó la
puerta. Pregunté: ‘¿Quién es?’ Dijo: ‘Abû
Bakr’. Le respondí: ‘espera un poco’; fui al Profeta (B y P) y le dije: ‘¡ Mensajero de Allah! Es Abû
Bakr que pide permiso para entrar’. El
Profeta (B y P) dijo: “Déjale entrar y albríciale con el Paraíso”.
Fui hasta Abû Bakr y le dije:
‘entra, y el Mensajero de Allah
(B y P) te albricia con el Paraíso’. Abû
Bakr entró y se sentó a la derecha del
Mensajero de Allah (B y P) en el borde del pozo, haciendo colgar en el
aire sus piernas como lo hacía el Mensajero
de Allah (B y P) y descubriéndolas también. Luego volví (a la puerta) y me
senté. Yo había dejado a mi hermano haciéndose la ablución (en mi casa), así
que dije: ‘si Allah quiere el bien para fulano –refiriéndose a su hermano-
le hará venir’; de pronto, alguien empezó a mover la puerta. Dije: ‘¿Quién
es?’ Me dijo: ‘ ‘Umar bin Al Jattâb’. Le dije: ‘espera un poco’ y
fui ante el Profeta (B y P) y lo
saludé. Le dije: ‘es ‘Umar bin Al Jattâb que pide permiso para entrar’.
Me dijo: “Permítele entrar y albríciale con el Paraíso”. Volví (a la
puerta) y le dije: ‘entra; y el Profeta
(B y P) te albrició con el Paraíso’. ‘Umar entró y se sentó al borde del
pozo al lado izquierdo del Mensajero
de Allah (B y P) y dejó sus piernas colgando en el aire. Volví y me senté
mientras me decía: ‘si Allah quiere el bien para fulano –su hermano- lo hará
venir’. De pronto alguien movió la puerta; pregunté: ‘¿Quién es?’ Me
respondió: ‘ ‘Uzmân bin ‘Affán’. Le dije: ‘espera un poco’ y fui
a informar al Profeta (saw). El
Profeta (saw) me dijo: “Permítele entrar y albríciale con el Paraíso,
después de una calamidad que le azotará”. Volví y le dije: ‘entra; el
Mensajero de Allah (saw) te albrició el Paraíso después de que te
azote una calamidad’. ‘Uzmân entró y encontró que el borde construido del
pozo ya estaba lleno (ocupado por los que llegaron antes que él) y fue a
sentarse en la orilla opuesta frente al Profeta
(saw)’.
1526. Abû Sa’îd
Al Judrí dijo: ‘el Profeta (saw)
dijo: “No insultéis a mis sahabas. Pues, aunque lleguéis a dar en caridad
tanto oro en cantidad igual al tamaño de Uhud, nunca llegaréis a
igualar el mudd (dos tercios de kilo) o el medio mudd de
ellos”’.
1527. Anas bin Mâlik relató que el
Profeta (saw) escaló la montaña de Uhud con Abû
Bakr, ‘Umar y ‘Uzmân. La montaña tembló bajo sus pies y dijo,
pues, el Profeta (saw): “Mantente
firme Uhud, pues sobre ti tienes a un profeta, un creyente de mucha fe (Siddíq)
y dos mártires”.[6]
1528.
‘Abdullah bin ‘Abbâs dijo: ‘estaba rogando a Allah por ‘Umar bin Al
Jattâb, que había sido puesto sobre su cama (ya muerto), cuando de pronto un
hombre apoyó sus codos sobre mis hombros y decía: ‘¡Que Allah tenga
misericordia de ti! Yo siempre desee que Allah te ponga junto con tus dos
amigos, pues oí al Mensajero de
Allah (saw) decir muchas veces: “Estaba yo, Abû
Bakr y ‘Umar; hicimos, yo, Abû Bakr
y ‘Umar; partimos, yo, Abû Bakr
y ‘Umar”’; por eso espero que Allah te ponga junto con ellos dos. Me dí
vuelta y vi que era ‘Ali bin Abi Tâlib’.
17.
Anas relató que el Profeta (saw) dijo: “Querer a los Ansár[7] es una señal de fe y
odiar a los Ansár es señal de hipocresía”.
1556. Abû Huraira
relató que el Profeta (saw) dijo:
“Si no fuese por la emigración (Hiÿra) sería un hombre de los ansár”.
1557. Al Barâ’’ dijo: el
Profeta (saw) dijo: “A los ansár no los quiere sino un creyente
y no los odia sino un hipócrita. Allah quiere a quien los quiere y Allah odia a
quien los odia”’.
1558. Anas bin Mâlik dijo: ‘el
Profeta (saw) vio a las mujeres y a los niños (de los ansár)
viniendo de una fiesta de matrimonio. El Profeta
(B y P) se levantó y dijo tres veces: “¡Por Allah! Vosotros sois la gente más
querida para mí”’.
1559.
Anas bin Mâlik también relató en otra versión: ‘una mujer de los ansár
llegó ante el Mensajero de Allah
(saw) con uno de sus hijos. El Mensajero
de Allah (saw) le habló y le dijo: “¡Por Aquél que tiene mi alma en Su
mano! ¡Vosotros sois la gente más querida para mí!” dos veces’.
1560.Zayd
bin Arqam dijo: ‘los ansár dijeron: ‘¡Mensajero de Allah! Todo
profeta ha tenido seguidores y, ciertamente, nosotros te seguimos. Pide, pues a
Allah que haga a nuestros seguidores ser
considerados como de nosotros’ y el Profeta
(saw) rogó por ello’.
1562.
Usayd bin Hudayr relató que un hombre de los ansár dijo:
‘¡Mensajero de Allah! ¿No puedes nombrarme para un puesto como nombraste a
fulano?’ el Profeta (B y P) dijo: “después de mi veréis que se
prefiere a otros en vez de vosotros; así que tened paciencia hasta que me
encontréis en el estanque”.
1563.
En otra versión, Anas cita: “nuestro lugar de encuentro será el estanque”.
1564.
Abû Huraira relató que un hombre
llegó ante el Profeta (saw) y él
envió a (preguntar a) sus mujeres (si tenían algo para ofrecerle). Ellas
dijeron: ‘no tenemos sino agua’. Entonces, el
Mensajero de Allah (saw) dijo: “¿Quién recibe o da hospitalidad a
este hombre?” un hombre de los ansár dijo: ‘yo’ y se lo llevó
hasta que llegaron donde estaba su mujer y le dijo: ‘se hospitalaria con el huésped
del Mensajero de Allah (B y P). No
tenemos más que la comida de mis hijos. El Ansârí le dijo: ‘prepara tu
comida, enciende tu lámpara y manda a dormir a los niños si te piden
comida’. Ella preparó comida, encendió su lámpara y acostó a los niños.
Luego hizo como que reparaba la lámpara y la apagó. Entonces, ellos
aparentaron estar comiendo, pero se fueron a dormir con hambre (el huésped no
notó que no habían comido por la oscuridad reinante). Cuando amaneció, el Ansârí
fue con el Mensajero de Allah (B y
P) y él le dijo: “A Allah le hizo reír –o: le alegró- vuestra acción”
y Allah reveló: ((...y les prefieren a sí mismos, aún si están en la
penuria...)) (59:9)’.
1637.
Ÿâbir bin ‘Abdullah dijo: ‘el Mensajero
de Allah (B y P) nos dijo en el día de Al Hudaibîa: “Vosotros sois la mejor
gente de la tierra” y éramos mil cuatrocientos. Si pudiese ver ahora os
mostraría el lugar del árbol (bajo el que se hizo el famoso juramento)’.
La
honestidad y confiabilidad (‘adalah) de los Sahabah
Los
Sahabah tuvieron un honor inmenso al compartir sus días con el Profeta (saw),
esforzarse y luchar por la difusión de la religión de Allah.
Ahlu
Sunnah, los sunnis consideran a todos los sahaba como honestos y confiables en
la transmisión de la religión, NO los consideran infalibles, porque los únicos
infalibles fueron los profetas por la protección que les brindaba Allah en la
transmisión del mensaje, sino que consideramos que todos los sahabas eran
honestos y confiables, y que jamás agregaron ni quitaron nada del Islam que
aprendieron de su maestro el Profeta Muhammad (saw).
Pruebas
de la honestidad y confiabilidad de los sahaba que nos indica el Corán
Muhammad
es el Mensajero de Allah. [Los creyentes] Quienes están con él son severos con
los incrédulos, pero misericordiosos entre ellos. Los verás [¡Oh, Muhammad!
rezando] inclinados y prosternados, procurando la misericordia de Allah y Su
complacencia. En sus rostros están marcadas las huellas de la prosternación;
así están descriptos en la Torá. Y en el Evangelio se los compara con una
semilla que germina, brota, se fortalece, cobra grosor y se afirma en su tallo,
causando alegría a los sembradores. Esto es lo que Allah ha hecho con los
creyentes para enfurecer a los incrédulos. Ciertamente Allah ha prometido
perdonar y retribuir con una grandiosa recompensa a quienes crean y obren
rectamente. 48:29
Allah
se complace con los primeros que aceptaron el Islam y emigraron [a Medina], con
aquellos que les socorrieron, y con todos los que sigan su ejemplo [en la fe y
las buenas obras]. Éstos también se complacen con Allah, y Él les ha
reservado jardines por donde corren los ríos donde morarán eternamente. Éste
es el triunfo grandioso. 9:100
Los
creyentes que emigraron y lucharon por la causa de Allah, y aquellos que les
refugiaron y les socorrieron son los verdaderos creyentes; a éstos les serán
perdonados sus pecados y recibirán una generosa recompensa. 8:74
Y
también le corresponde una parte de dicho botín a los emigrados necesitados
que fueron expulsados de sus hogares y despojados de sus bienes cuando buscaban
la gracia de Allah y Su complacencia, y lucharon por la causa de Allah y Su
Mensajero. Ellos son los veraces. Quienes estaban establecidos en Medina y
aceptaron la fe antes de su llegada, aman a los que emigraron a ellos, no
sienten envidia alguna en sus corazones por lo que se les ha dado [del botín] y
les prefieren a sí mismos aunque estén en extrema necesidad. Quienes hayan
sido preservados de la avaricia serán los triunfadores. Quienes les sucedieron
dijeron: ¡Oh Señor nuestro! Perdónanos, a nosotros y a nuestros hermanos que
nos han precedido en la fe. No infundas en nuestros corazones rencor hacia los
creyentes ¡Señor nuestro!, Tú eres Compasivo, Misericordioso.
59:8-10
Por
cierto que Allah se complació con los creyentes cuando te juraron fidelidad
bajo el árbol; y sabiendo la fe que había en sus corazones hizo descender el
sosiego sobre ellos y los recompensó con una victoria cercana. 48:18
Todas
estas Aleyas prueban la honestidad y la confiabilidad de los Sahaba desde las
primeras horas del Islam hasta el pacto de Hudaibiah, así como existen muchas
otras aleyas que mencionan las virtudes de los creyentes que acompañaron al
Profeta en su dawa, en sus esfuerzos económicos y en ofrecer hasta su vida por
la causa del Islam. Siendo que el Corán es la fuente compartida por todos los
musulmanes, resulta extraño que algunos se animen a desacreditar a algunos
sahabas y acusarlos falsamente.
Pruebas
de la honestidad y confiabilidad de los sahaba que nos indica la Sunnah
Narró
Al- Bujari que Abû Sa’îd Al Judrí
dijo: ‘el Profeta (B y P) dijo:
“No insultéis a mis sahabas. Pues, aunque lleguéis a dar en caridad tanto
oro en cantidad igual al tamaño del monte Uhud, nunca llegaréis a
igualar el mudd (dos tercios de kilo) o el medio mudd de
ellos”’.
Narró
Tirmîdhî que Abdullah Ibn Mugaffal dijo: Dijo el profeta (saw): “Allah,
Allah por mis Sahabah. No los toméis como blanco de vuestras palabras luego de
mi muerte. Quien los ame a mi me amará, pero quien los odie, a mi me odiará.
Quien los odie será mi enemigo, y quien sea mi enemigo será enemigo de Allah,
y quien se atreva a ser enemigo de Allah, pronto a de acaecerle su castigo”.
Alguien
podría decir que estas aleyas y hadices sólo mencionan la honestidad y
confiabilidad de los sahabas que aceptaron el Islam antes de la conquista de La
Meca, y que no existe ninguna prueba que mencione la confiabilidad de quienes
aceptaron el Islam luego de la Conquista de La Meca, para ellos nuestra
respuesta sería: No cabe duda de que quienes se islamizaron luego de la
conquista de La Meca y los beduinos que visitaban al Profeta para expresar su
Islam no tuvieron ingerencia alguna en la transmisión del conocimiento y la
legislación islámica como sí tuvieron los primeros musulmanes que desde un
inicio fueron discípulos del Profeta, y que, oh casualidad, son el blanco de
los que intentan criticar a los amados compañeros del Profeta (saw). Pero a
pesar de ello, encontramos un Hadiz, donde el Profeta, evidencia que su generación,
y las dos siguientes serían las mejores generaciones del Islam y la nación Islámica
en todo aspecto, y por eso dijo: “La mejor de las generaciones (de esta nación)
será la mía, luego la que le siga y luego la que le siga, luego se expandirá
la mentira”.
La
palabra Sahaba en el Corán y la Sunnah
La
palabra sahaba, como hemos visto era usada por el profeta (saw), cuando dijo:
“No
insultéis a mis sahabas. Pues, aunque lleguéis a dar en caridad tanto oro en
cantidad igual al tamaño de Uhud, nunca llegaréis a igualar el mudd
(dos tercios de kilo) o el medio mudd de ellos”’.
Asimismo
podemos encontrar el término en el Corán, ya que Allah dijo:
Si
no lo socorréis [al
Mensajero],
sabed que Allah [no
necesita de vosotros, pues ya] lo
auxilió aquella vez que los incrédulos lo expulsaron [de
La Meca], cuando estando
en la caverna con su compañero (saahibihi) [Abu
Bakr] le dijo:
No te entristezcas, pues Allah está con nosotros. Entonces, Allah hizo
descender Su sosiego sobre él [Abu
Bakr],
les socorrió con un ejército [de
Ángeles] que
no veían, y dispuso que el propósito de los incrédulos se
desvaneciera
y que el Mensaje de Allah
sea
el que prevalezca. Ciertamente Allah es Poderoso, Sabio. 9:40
Dichos
de los sabios sobre quien critica e intenta desacreditar a los Sahaba
Dijo
Abu Zur’ah Ar-Razi: Si ven a quien intenta desacreditar a alguno de los
Sahaba, sepan que es un hipócrita, porque el profeta fue verídico, el Corán
es la verdad, y el Mensaje del Islam es verdadero, y quienes nos transmitieron
todo este conocimiento son los Sahaba, y por eso los hipócritas intentarán
desacreditar a quienes nos transmitieron el Corán y la Sunnah, y por eso, en
realidad esos hipócritas son más merecedores del descrédito y la impugnación
de sus dichos”.
Dijo
el Imam Malik: “Quien hable mal de cualquiera de los Sahabas, o tenga en su
corazón resentimiento hacia alguno de ellos, no tiene derecho a recibir del botín
de los musulmanes (es decir que no es musulmán), y luego recitó la Aleya: Quienes
vinieron después de ellos, dicen: ¡Señor! ¡Perdónanos, a nosotros y a
nuestros hermanos que nos han precedido en la fe! ¡Haz que no abriguen nuestros
corazones rencor a los que creen! ¡Señor! Tú eres manso, misericordioso.
59-10
Dijo
el Imam Abu Hanifah: “No acusamos a ninguno de los compañeros del Profeta
(saw) ni le damos la razón a uno sobre otro (sobre la fitnah que ocurrió entre
ellos.)” y dijo: “Atestiguamos (es decir que es un asunto de la doctrina)
que la mejor persona luego del mensajero de Allah es Abu Bakr, luego Omar, luego
Uzman, luego Ali, de acuerdo con su orden en el Califato, que Allah se complazca
de todos ellos”.
Dijo
el Profeta (saw): “Aferraos a mi sunnah y a la sunnah de los califas
rectos-bien guiados, porque ciertamente toda cosa nueva en la religión es una
innovación, y toda innovación es desvío y todo desvío lleva al Infierno.”
Muhammad
Isa García
[1]
Primer contacto entre los Ansár de
Medina, primeros musulmanes de esa ciudad, que ofrecieron difundir el Islam
y más tarde dar asilo al Profeta y todos los musulmanes.
[2]
Donde se comprometieron a dar asilo al Profeta y defenderlo ante cualquier
ataque.
[3]
Abu Bakr, Omar Ibn Al-Jattab, Uzman Ibn Affan, Ali Ibn Abi Talib, S’ad ibn
Abi Waqqas, sa’id Ibn Said, Talha Ibn Ubaidullah, AzZUbair Ibn Al-‘Awam,
‘Abdurraman Ibn ‘Auf y Abu ‘Ubaidah Ibn Al-Yarrah.
[4]
La numeración corresponde a la versión resumida actualmente traducida al
español por la Oficina para la difusión del Islam en Argentina.
[5]
Aparentemente había un muro que rodeaba al pozo y había una puerta para
llegar hasta él.
[6]
Estas palabras del Mensajero de
Allah (saw) fueron proféticas, pues el Siddîq era obviamente
Abû Bakr, sin embargo; nadie
humano podría saber e informar al Profeta (saw) lo que posteriormente
sucedió con ‘Umar y ‘Uzmân, que murieron asesinados por enemigos y
cayeron como mártires del Islam.
[7] Habitantes de Medina que dieron apoyo y albergue al Profeta (saw)