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Tres
pequeñas historias se fueron escalonando aquel viernes 5
de mayo de 2006: la del grupo de mujeres que padecen cancer, convocadas
para un "mejor vivir"; la de un albañil que intenta
continuar estudiando y la recuperacion de un alcoholico.
Tres historias de gente anonima, con sus propios dolores, miedos
y esperanzas; pero tambien con inmensa fortaleza e increible capacidad
de vencer obstaculos, de buscar y convertirse, en lo que entienden,
pueden y deben ser, mejores, felices y luminosos seres humanos.
(I)
Este
viernes, 5 de mayo, estas lindas mujeres se han reunido.
Y, sospechamos, ni un solo suspiro se ha escuchado y muy por el
contrario, entre risas y chascarrillos, han luego partido.
Han
decidido no ser blancas, marmoreas y mutiladas Venus de Milo; y
si reflejar el aura jocunda, festiva y colorida de las florentinas
renacentistas.
Las
convoca el amor, y tambien el espanto.
El amor propio y por el de sus seres queridos.
Y el espanto, el espanto de luchar dia a dia contra malignos corpusculos
que navegan por su sangre, que se enquistan y reptan ¡malditos!
en sus fragiles y delicados tejidos.
Maquillajes
y pelucas, postizos y protesis; recomponerse y sentirse, y vestirse
y parecer y ser, mas lindas, mas elegantes aun; y, sobre todo, mas
fuertes, increiblemente fuertes.
Saben
que atraviesan una injusta pesadilla y saben y confian que tarde
o temprano la dejaran atras, porque no la merecen y porque solo
la toleran.
Sed valientes, bellas nuestras, las mas lindas, del ejemplo de vida,
maestras.
(II)
Con
25 años el adolescente que se esfuma deja ya ver al adulto
que viene y los primeros signos del envejecimiento asoman ya sobre
rasgos casi tiernos, casi infantiles.
Hoy
ha salido de noche, con el frio de la mañana, con su puñado
de monedas; a tomar el tren que lo deja en Lujan donde trabajara
de albañil -por supuesto, «en negro»- hasta que
caiga el sol cada vez mas temprano.
Luego
regresara, exhausto, en un atestado colectivo hasta el colegio donde
cursa su primer año de secundaria y hoy, acaso, vuelva a
domirse en plena clase, derumbandose sobre los libros; y hoy tambien,
acaso, vuelvanse a humedecer subitamente sus ojos, a punto de explotar
en lagrimas, al hacerse acreedor a una 'mala nota' y hoy tambien,
acaso, vuelvan las dudas sobre si sere capaz, si valdra la pena.
¿Como
asomarse a leer y luego exponer sobre Sabato luego de una decada
de apenas deletrear alguna revista? ¿Como entender complicados
calculos, complejas historias universales, ¡nociones y terminos
de psicologia!?
A
hoy, muchos ya han abandonado; pero a el, le han insistido y le
han bien aconsejado.
Desde entonces no tiene ni domingos, ni salidas; tampoco, claro,
mucha ayuda de la que necesitaria.
No
es facil volver a medianoche, a su casa caminando decenas de cuadras
en medio de la oscuridad, pues no hay ni colectivos ni plata para
remises, aunque si es facil adivinar en sus ojos que aquel adulto
que asoma, asoma ya maduro, capaz de ejecutar estos desafios, capaz
de no depender de nadie, capaz de tomar sus propias decisiones y
sobre todo sabiendose capaz de superar estos, los por ahora, terribles
miedos.
(III)
Estaba
sentado en una mesa de la AM.PM de España y Bernardo de Irigoyen,
¿se ubican?
Lo
conocimos hace veinte años; joven de treinta; atractivo,
culto y de agradable trato, trabajador, insuperable jugador de ajedrez;
pero el tiempo y el alcohol, borraron y en su caso, desgastaron
tantas cualidades.
Y
al tiempo que desgasto su familia, entorno y amigos su adiccion
le borro, lisa y llanamente, veinte años de su vida; simplemente
parecieran que no hubieran existido y desconocemos, aunque imaginamos,
su padecimiento, y el de los que lo rodearon.
¿Cuantas
violencias, humillaciones, maltratos se le infligieron y cuantas
tantas otras debieron padecer otros por su culpa?
Hoy
nos ha sonreido y lo primero tras el hola y el apreton de manos
ha sido la proclama de su gran victoria: mas de un año sin
tomar alcohol; su brusca declaracion nos desconcierta, al principio
y luego nos provoca profunda satisfaccion y hasta asentimos con
que "efectivamente, parece de poco mas de cuarenta", como
ufano, nos cuenta le han elogiado.
Un
solo sentimiento deseamos lo acompañe, cuando lo vemos partir,
con su bolso repleto de peines, medias y chucherias para vender
casa por casa, y es que por fin, encuentre las manos, que hastiadas
por tantas vanas promesas, le han rehuido hasta ahora; que su animo
permanezca entero ante la falta de medios y recursos; ante las bromas
crueles y burlones de los que no tiene retorno de su insensibilidad;
y que algun dia, muy pronto, podamos reir mientras jugamos al ajedrez
demostrando que aun es mas insuperable, venciendo la adversidad
que el juego de la vida le tendio como una trampa.
Diario
Accion de General Rodriguez, miercoles 10 de mayo de 2006
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