Apartheid
Sanitario contra Taiwan
En 1972 Taiwan fue forzada a abandonar la Organización
Mundial de la Salud (OMS) y ha sufrido la constante oposición
por parte de China continental , pero esto no ha logrado limitar
su accionar internacional en las áreas de salud. Todos
los sectores de la sociedad taiwanesa siguen comprometidos con
los esfuerzos de la nación para alcanzar no sólo
el estatus de observadora en la Asamblea Mundial de la Salud
(AMS) sino también la membresía en la OMS con
el nombre de “Taiwan” para participar activamente
en las reuniones técnicas y contribuir a la atención
de salud a nivel mundial.
Como miembro activo de la aldea global , a Taiwan le sobra capacidad
y buena voluntad para compartir sus recursos de salud con la
comunidad internacional y desea fervientemente apoyar los esfuerzos
mundiales para alcanzar las metas de las Naciones Unidas y la
OMS de asistir a los desventajados y desamparados.
En los últimos años, Taiwán ha brindado
más de 450 millones de dólares estadounidenses
a más de 90 países en ayuda médica y asistencia
humanitaria : equipos médicos taiwaneses han ayudado
a las víctimas del maremoto en Asia del Sur; participaron
en un programa de erradicación de la poliomielitis en
Gambia; colaboraron para prevenir el SIDA en Malawi; ampliaron
instalaciones médicas en Suazilandia; trabajaron para
controlar el cólera y la malaria en Santo Tomé
y Príncipe así como la Fiebre del Valle del Rift
en los campos de refugiados kenianos cerca de Somalia. Más
recientemente, aportaron asistencia médica a los damnificados
por un terremoto en la isla de Sumatra, Indonesia.
Pero el tema de salud más preocupante a nivel mundial
en los últimos años es la gripe aviar. A pesar
de haber sido una de las pocas naciones en la región
que aún no ha sido afectada por el virus, Taiwán
ha permanecido en estado de alerta debido a su proximidad y
estrecho contacto con países tales como China continental,
Vietnam, Tailandia, Camboya, Indonesia, Corea del Sur y Japón,
donde en los últimos años se han reportado cientos
de casos en animales o seres humanos.
Para prevenir de manera efectiva una pandemia de la gripe aviar,
como primer paso es imprescindible establecer una red internacional
de seguridad sanitaria e integrar a todos los países
y áreas en un sistema de salud global. Si la gripe aviar
surgiera en áreas internacionalmente ignoradas desde
el punto de vista sanitario como Taiwan, el Norte de Chipre
o el Sahara Occidental, sería difícil lograr una
cooperación eficiente y sustantiva entre los expertos
de salud del mundo y las autoridades locales de salud pública
para el control y contención de la enfermedad.
En otras palabras, siguen existiendo brechas en el sistema mundial
de salud.
La
única forma en que podremos establecer pronto una comunidad
de salud global segura que pueda estar libre del temor es dejando
de lado los prejuicios políticos y abocarnos de inmediato
al intercambio y a la cooperación profesional en el área
de la salud
Ahora es el momento de actuar : incluyamos a Taiwan en la OMS
y completemos el sistema internacional para la prevención
de epidemias.
Jaime Chuang
Director División Prensa
Oficina Comercial y Cultural de Taipei
Martes
24 de abril de 2007