DEVOCIÓN A SAN JOAQUÍN Y A SANTA ANA

Padres de la Santísima Virgen María  

 

 Señor y Dios mío, que os dignasteis elegir a los gloriosos Joaquín y Ana para abuelos de vuestro unigénito Hijo, según la carne, por ser padres de la Madre de Jesucristo, Nuestro Redentor. Confiado en el valimiento que ante vuestra divina Majestad han de gozar; pues puede decirse que la sangre de Joaquín y Ana corrió por las venas de Jesucristo, por lo tanto creo firmemente que estos grandes santos tienen particular derecho a sus méritos, a sus favores y a sus gracias; y que basta que se interesen por alguno para que sea dichosa su suerte.  Yo los invoco Señor y Dios mío, para que ellos sean mis abogados.  Estoy seguro que tu Hijo divino no podrá negar nada a su Santísima Madre, así como la Santísima Virgen no podrá negar, nada a aquellos que después de Vos le dieron el ser.  Por eso, Dios mío, pongo mi confianza y tomo por mis protectores a San Joaquín y Santa Ana, esperando que por su mediación me otorgues las gracias que necesito para vivir santamente hasta el último instante de mi vida.  Amén.

Gloria sea dada al Padre que eligió a San Joaquín y a Santa Ana para padres de la que escogió por su amada Hija.  Ave María, etc.

Gloria sea dado, al eterno Hijo que eligió a San Joaquín y Santa Ana para padres de la que dio el ser de hombre en sus purísimas entrañas.  Ave María, etc.

Gloria sea dada al Espíritu Santo que eligió a San Joaquín y Santa Ana para padres de la que debía ser su amada Esposa.  Dios te salve, María, etc., Gloria, etc.

 Aquí pidamos a estos grandes santos las gracias que necesitamos.

 

ORACIÓN AL GLORIOSO PATRIARCA SAN JOAQUÍN

 Gran Santo, a quien el Señor ha elegido entre todos para que fueras el Padre de la Santísima Virgen, Madre de Dios; y que gracias a este privilegio incomparable, eres todopoderoso cerca de la Madre y del Hijo, dignaos emplear vuestro crédito en favor de este pobre pecador que implora vuestra protección y socorro.

San Joaquín modelo perfecto de la vida interior y de todas las virtudes, dígnate alcanzarme al recogimiento interior, la humildad, la pureza y la caridad que ha sido vuestro carácter distintivo.  Alcánzame un verdadero desprendimiento de los bienes terrenos y la paciencia cristiana en las adversidades de esta vida.  Alcánzame un amor ardiente y perseverante para con Jesús y María, y la gracia final en la hora de mi muerte.  Así sea.

 

ORACIÓN A SANTA ANA

  Digna Madre de la Santísima Virgen Gloriosa Santa Ana confiándome en vuestra ternura, me ofrezco enteramente a Vos, y propongo honraros de un modo especial para agradar al Corazón de nuestra Señora vuestra hija santísima.  Dignaos recibirme por vuestra sierva, y socorredme en todas mis necesidades corporales y espirituales.  Alcanzadme sobre todo un ardiente amor a Jesús, Nuestro Señor, y a María su Santísima Madre.  Así sea.

Rogad por nosotros Santos Padres de María, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Jesucristo.  Amén

   Volver a página principal (Oraciones)  

Página siguiente (Cristo Crucificado)

 

1