EL SINCRETISMO EN LA UMBANDA

 

Según la Real Academia Española sincretismo se define como "Sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes", a los efectos de la Umbanda diremos que el sincretismo consiste en la utilización de imágenes cristianas para representar a las divinidades Umbandistas.

Cuando los negros esclavos llegaron a América además de sufririr la esclavitud, el desarraigo, el desprecio, la tortura, e incontables males por todos conocidos; debieron enfrentarse a una cultura que imponía su religión y despreciaba las ajenas como meras supercherías, merecedoras de ningún respeto. A los esclavos se les prohibió practicar sus religiones y se les obligó a convertirse al cristianismo.

Este fue el inicio del sincretismo Umbandista-Cristiano, los esclavos aceptaron -no tenían opción- colocar en sus altares únicamente a santos cristianos pero los pusieron apenas como nuevas representaciones de sus propias divinidades. Así Santo Antonio de Padua es Bará Ajelú, San Pedro es Bará Lodê, San Jorge es Ogum, San Juan Bautista es Xangó, Santa Bárbara es Oiá, San Cosme y San Damián son Odê-Otim, Nuestra Señora de la Concepción es Oxum, Nuestra Señora de los Navegantes es Iemanjá, Jesús es Oxalá.

Como los esclavos provenían de muchas tribus de África, llegaro a América muchas religiones africanas; al día de hoy se las llama distintas "naciones" o "líneas" (por ejemplo: el Candomblé de Bahía es la nación Keto), pero eso hizo también que cada nación tuviera sus propios sincretismos, por ello no todos los santos se correponden con los mismos orixás en todo el Brasil. Los sincretismos que detallamos más arriba correponden a la línea Jéjé-Nagô cruzada con Keto que es la que nosotros practicamos.

Corresponde aclarar aquí -porque es lo que más confusiones genera- que lo que comparten el cristianismo y la Umbanda son sólo las imágenes, la forma exterior, pero las personalidades representadas por esas imágenes en cada religión son distintas: La virgen María es Oxum y Jesús es Oxala, pero en la Umbanda Oxum no es la madre de Oxalá, y Oxalá es una fuerza de la naturaleza, nunca fue un ser humano que caminó por Palestina. Los mitos y leyendas sobre cada Orixá nada tienen que ver con la mitología cristiana.

Hay además otro sincretismo más dificil de aceptar. La línea de Exú, la Kimbanda, fue sincretizada enteramente con imágenes que la cultura cristiana inmediatamente define como "diabólicas"; son imágenes de figuras antropomorfas, generalmente rojas, y que en muchos casos tienen cuernos, garras, cola o colmillos. Estas imágenes representan a los Exúes y Pombagiras (Exúes femeninos) y en el imaginario de la cultura cristiana representan a la maldad, pero en la Umbanda no. Para la Umbanda todas las entidades que trabajan en la línea de Exú son espíritus de luz que llegan en los terreiros para ayudar y guiar a los fieles por las complejas situaciones de la vida.

La Umbanda no crée en el "Diablo", no crée en una fuerza del mal que disfruta engañando a los seres humanos. La Umbanda considera que hay espíritus de luz que han avanzado lo suficiente como para regresar al mundo de los vivos y ahorrarles en lo posible el tiempo de la evolución; y que hay espíritus oscuros "egunes" que no han logrado alcanzar el nivel de la iluminación y que aún incorpóreos son impulsados por bajos instintos y son fácilmente dominables por quienes conocen los métodos. Esto significa que para la Umbanda los males del mundo dependen del hombre y no de un ser malvado y superpoderoso, es el hombre con sus bajezas el que genera el mal que termina, de un modo u otro, volviéndose contra él.

La misión de todas las entidades, en todas las líneas y sin importar con qué imágen estén sincretizadas, es siempre de maestro, tutor y guía, enseñando el modo correcto, los valores justos, con paciencia, para que los fieles de la Umbanda y todos aquellos que se acerquen a solicitarlo puedan vivir sus vidas humanas con integridad y paz, mostrando tolerancia y humildad para con todas las demás personas y sus religiones.

¡Saravá Umbanda!

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