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Relato enviado por Nina

 

Llegamos a Nanning el dia 26 de febrero del 2005 a las 18:00h (hora China) después de 30 horas de viaje, la verdad es que estábamos tan cansados que agradecimos el que nos hubiéramos un día antes y así tener el domingo para nosotros.
Las niñas nos las dieron el lunes a las tres de la tarde (gran decepción, ya que esperábamos que nos las dieran el lunes a primera hora…). Fuimos a un hotel (diferente del, Majestic, pero ahora no recuerdo el nombre), donde había una sala que ellos llaman la "sala del registro". Estábamos esperando para entrar, cuando oímos un ruido a nuestras espaldas, y al girarnos, vimos un grupo de chicas con las niñas en brazos. Yo pude reconocer a mi hija (y eso que solo la vi de espaldas) porque llevaba los mismos moñitos que en la foto de asignación. Iban vestidas con ropa normal, de calle… Solo recuerdo la gran excitación que nos provocó el verlas en ese momento, nuestros murmullos se convirtieron casi en gritos de alegría…

Bien, pues entramos en la sala, y al cabo de un momento entraron tres hombres, que se quedaron de pie en una de las esquinas, y nuestra guía entró con una mujer joven, la cual se fue directamente a una especia de escenario que había en la sala. Esa mujer era la directora del registro, y nos hizo un bonito discurso sobre el amor hacia las niñas chinas y el compromiso que adquiríamos al adoptarlas, así como miles de agradecimientos por el paso que hacíamos (la verdad es que a pesar de que apenas le podíamos poner atención a lo que decía, ya que estábamos más pendientes de si las niñas venían o no, yo agradecí ese discurso, ya que hizo que el acto fuera más emotivo). Finalizado el discurso (evidentemente en chino, pero nuestra guía iba traduciendo a cada poquito), nos presentó a los tres hombres, que resultaron ser los directores de los orfanatos de Yulin y otro (no recuerdo el nombre), y el subdirector del orfanato de Desheng. Me hizo gracia porque después de cada presentación teníamos que aplaudir, y es que a los chinos les encanta que les aplaudan (cada guía nuevo que tuvimos en el viaje, tanto al inicio como al final del servicio, pedía que se le aplaudiera si su servicio había sido bueno, eso claro, y una propina!!). Bien, hechas las presentaciones, había llegado el momento…

Primero entró una chica con una niña vestida enteramente de rosa, era la niña que venía de ese orfanato cuyo nombre no recuerdo (era de una pareja que viajaba sola, así que tuvimos poco contacto con ellos), el director del orfanato se acercó, la directora del registro pronunció el nombre chino de la niña, y los padres se acercaron y le entregaron al director del orfanato la carta de invitación (la copia que después nos acabaron devolviendo), y entonces les entregaron a la niña. Luego entraron las niñas de Yulin, vestidas con un trajecito a tonos amarillos, y con un abriguito con dibujitos también amarillo… El procedimiento fue exactamente el mismo, se decía el nombre chino de la niña, los papas se acercaban, entregaban la carta de invitación y recibían la niña. Y finalmente… Nuestras cuatro chicas de desheng!!!!!

Las niñas venían vestidas iguales, con un trajecito chino en tonos rojos. Mònica Li entró la última, y seguía llevando esos moñitos en la cabeza, así que era cierto, esa niña de espaldas que habíamos visto e intuido que era nuestra hija, efectivamente que era ella!!!!. La verdad es que fuimos los padres menos disciplinados, ya que nos fuimos acercando al grupo de cuidadoras, i ibamos llamando a las niñas por su nombre chino (desde luego llamar Monica a mi hija hubiera sido inútil para llamar su atención, ya que no se parece en nada a Lixuan , pronunciado más o menos "leshuen"), solo recuerdo la cara seria de mi niña, entre el susto y el desconcierto. Estaba muy rojita, yo pensé que a lo mejor es que había estado llorando, y llevaba un "chupachups" en la manita. Por fin dijeron su nombre, y he de reconocer que yo más que acercarme, casi me abalancé sobre la cuidadora, eso si, dejé que Txell (mi hija mayor, de 9 años) fuera la primera en coger a su hermana, ya que así nos lo había pedido, ella quería ser la "primen" en tener a su hermana en brazos. Pues nunca me lo hubiera imaginado, pero en cuanto Txell tuvo a su hermana en brazos, se demorronó. Se puso a llorar con un sentimiento, mientras abrazaba a su hermanita con una dulzura tan grande… Supongo que todos los nervios que pasamos los mayores, ella también los pasaría, además Txell ha vivido mucho todo el proceso de adopción de su hermana, y allí se juntaron todas sus emociones, el cansancio, los nervios… Fue un momento mágico, un momento mágico que duró segundos, ya que Mònica al ver llorar a su hermana, se puso a llorar, demostrando que su capacidad pulmonar es impresionante… Solo notamos que estaba algo afónica, pero pensamos que es que habría estado llorando antes. Yo tenía un nudo en la garganta grandioso, pero tenía dos niñas a las que calmar (bien, mi marido también lloraba, pero pensé que el se podría calmar solo, una ya no daba para más), así que me guardé las ganas de llorar (nunca me había controlado tanto, porque mira que yo llego a ser llorona…), y consolando a Txell con caricias, y cantándole a Mònica mi versión personalizada de la canción "mama hao" (y digo esto porque con el chino que yo se, a saber que estaría yo cantando…), se calmaron en un plis.

Bien, ya teníamos a nuestra pequeña con nosotros, por fin la familia estaba reunida… Entonces se nos acercaron la guía y el subdirector del orfanato, y nos dijeron que Mònica estaba enferma. Con el cambio de temperaturas, se había resfriado y llevaba tres días con fiebre. Entonces entendí su afonía y su carita tan roja… me entró de todo. Me trajeron medicación china (la que le daban en el orfanato) para tres días más, unos sobrecitos de vitaminas y unos antibióticos. La verdad es que ese señor fue muy amable, y le pudimos preguntar muchas cosas de Mònica, referentes a su enfermedad y a su evolución durante esos tres días. La verdad es que ahora me parece exagerada mi reacción de preocupación, ya que realmente era un simple catarro, y solo tuvo fiebre un día más, y la niña estuvo perfecta el resto del viaje, pero… Es que se han leído tantas cosas en las listas, que yo iba con muchísimo miedo.

Bueno, pues ya nos fuimos para el hotel. Mònica estaba seria, no nos dedicó ni una sonrisa. Tenia los ojos muy abiertos, y eso si, desde el primer momento prefirió mis brazos a los de mi hija o mi marido. Siempre decimos en plan de broma que yo era lo que más se parecía a una cuidadora. Llegamos al hotel, y nos fuimos directamente a la habitación, quería sacar la ropita a la niña, ya que para tener fiebre iba demasiado abrigada, y quería saber de cuanta fiebre estábamos hablando… Le pusimos el termómetro, y estaba a 38,5 º C. Así que nos decidimos por un poco d'apiretal, y les preparamos una bañera templadita. Mònica se metió en el agua sin ningún problema, se notaba que estaba acostumbrada a que la bañaran. Se lo pasó en grande chapoteando, Lo que ya no le gustó tanto (y la cosa sigue igual) es que le laváramos la cabecita. Y allí ya fue cuando nos dedicó sus primeras sonrisas (y digo primeras de una larga lista, porque la niña es de sonrisa fácil, y se ríe por todo).



La primera noche con nosotros, Mònica la pasó fatal… Se despertó a la una de la madrugada, i a partir de ahí fue durmiendo y despertándose continuamente (yo conté que más o menos unas 15 veces), el problema era que cada vez que despertaba lo hacía con un grito que te helaba la sangre… Evidentemente ni su padre ni yo pudimos dormir nada, ya que sufríamos de pensar que a nuestra hija le podía estar pasando algo y nosotros no sabíamos el que… Miramos su fiebre, le dimos apiretal… Però esos "ataques" como de pánico no pararon en toda la noche…

Al día siguiente (1 de marzo de 2005), tuvimos que volver a la misma sala del registro donde nos entregaron a las niñas, allí nos estaba esperando el subdirector del orfanato, con un papel (escrito en chino) sobre las costumbres de las niñas, así como una serie de regalos. A cada niña de Desheng le dieron un bolso, con unas letras bordadas y el perfil de una chica, y es que Yizhou es la ciudad natal de la cantante más famosa de china, y como el orfanato estaba en Yizhou les dieron ese recuerdo. También les regalaron una bola de seda con una serie de bordados, preciosa por cierto, la cual (nos explicó la guía ) es la que se regalan los novios cuando van a comprometerse, y que en nuestro caso simbolizaba el compromiso que adquiríamos nosotros al adoptar a Mònica. También hubo un regalo muy especial para Mònica, y es que su cuidadora le regaló como un rombo hecho de nudos (rojo y dorado) con unos cilindros y unos flecos colgando… Vaya, que me explico fatal, pero se ve en una de las fotos que mandé el otro día colgado en la pared. Pues no solo es igual en la forma sino también en el tamaño… Así que ya teníamos un problema… Como íbamos a meterlo en la maleta?, pero lo que teníamos muy claro, es que ese regalo venía con nosotros, y que se va a guardar hasta que Mònica sea grande, ya que aparte de una foto, es lo único que va a tener de la persona que la cuidó durante los primeros meses de su vida. En ese mismo momento pudimos volver a preguntar cosas al subdirector sobre las niñas, así que nos enteramos que las cuatro niñas compartían habitación, junto con otras tres que fueron adoptadas por otro grupo. Por tanto Jia, Elisabeth, María i Mònica, no solo habrían compartido habitación durante los últimos 15 meses, si no que tenían la suerte de hacer el viaje de su vida juntas, y además ir a vivir lo suficientemente cerca (con Jia nos vemos a diario!!) para no perder el contacto. Le dijimos al subdirector que en el informe del día de la asignación nos decía que la niña era "activa, sin descanso", pero que realmente se la veía todo lo contrario… Y el nos dijo que eso era debido a que no estaba bien, por la fiebre, pero que en cuanto se pusiera bien, ya veríamos quien era Mònica… Y que razón tenía!!! Porque ahora no para, y no para de hacer trastadas!!!!

Después nos fuimos al notario a hacer papeles, allí ya vimos que Mònica estaba ya mejor, ya que en un plis le desmontó la mesa; la señora (era una notaria), desesperada, ya le dio un rollo de papel higienico para que se entretuviera, porque no había manera de poder hacer nada (y yo no daba a basto… Como puede ser que dos manazas como las mías no puedan parar dos manitas como las suyas?...Ah! y mientras Txell muerta de la risa!!!!). El resto del día, ya pudimos ir a dar una vuelta por Nanning, ir a los grandes almacenes a comprar cosas (hay varios, y muy repletitos de cosas para crios… Incluso los Smart, estan muy preparados para crios occidentales, ya que tienes ropitas con pantalones cerrados, bodis como los de aquí, pañales, toallitas, potitos, complementos, … Vamos! Que no hay que ir demasiado cargado, porque allí encuentras de todo).

El miércoles nos fuimos hacia Guilin. Estando bien las niñas, y además en la provincia de Guangxi, era como un pecado no ir a visitar la zona más bonita de China (dicho por los mismos chinos). Dimos una vuelta por la ciudad de Guilin, pero lo que más nos gustó fue el "crucero" que hicimos por el rio Li, desde Guilin a Yangshuo… Jamás había visto unos paisajes como esos, y mira que hemos viajado… Me quedé con la pena de no poder visitar el orfanato (está totalmente prohibido visitar el Desheng SWI, ahora lo hahn cerrado incluso para los "misión Trip", una especie de vacaciuones solidarias organizadas en EEUU que permitian estar casi un mes trabajando en un orfanato de China), ni tampoco pude ir a Hechi, la ciudad donde encontraron a mi hija, pero por lo menos le podré enseñar una parte muy bonita, cerca de la ciudad que supuestamente la vió nacer, y que seguramente la hará sentirse orgullosa de su país de origen.

Volvimos a Nanning el viernes… Fuimos a recoger los papeles al notario, revisión de los documentos, y a dormir, ya que a la mañana siguiente saliamos hacia Beijing.

En Beijing los dias que pasamos fueron fenomenales. Visitamos la Gran muralla, el palacio de verano, la ciudad prohibida, Plaza de Tiananmen, un "hutong" de Beijing (yo recomiendo esa visita, te llevan a un barrio antiguo de Beijing, de los que ya casi no quedan… Y se visita el mercado, una casa particular y una guardería… La verdad es que nos encantó la visita!!!), el mercado de la seda, ah! Y también fuimos a un espectáculo de acrobacia (precioso!!), que por cierto, Mònica se tiró las dos horas que duraba con la boca abierta y sin perderse nada de nada… (Y como ella, las demás niñas!!). No nos hizo nada de frío, quitando ya el viernes 11 de marzo, que empezaron a bajar las temperaturas en picado, pero ahí ya habíamos hecho todas las visitas, así que ya daba igual que hiciera un poquito más de frío o no…

Para los que estéis a puntito de viajar, deciros que en Beijing podeis enviar mails (20 yuanes la hora) desde un café internet que hay en la plaza de Tiananmen, al ladito de la puerta de Quiannmen, que no lo hagais en el hotel porque sale muchísimo más caro. Que a los que os manden al Beijing Hotel, que está fenomenal (la bolera y la piscina climatizada es de visita obligada), eso si, pedir que os pongan en la parte nueva del hotel. Está haciendo esquina con una calle muy comercial donde podréis encontrar de todo, y que desde allí sale una callecita muy estrecha (fácilmente reconocible ya que en la entrada hay una puerta de esas decoradas típicas de china) donde podréis comprar "souvenirs" muy bien de precio (incluso más que en el mercado de la seda, ya que al estar en puestos callejeros se ve que no tienen que pagar tantos impuestos, y entonces se puede regatear más). Yo aparte de lo que se ha ido diciendo en las listas, recomiendo comprar también un juego de escritura (unos 60 yuanes), que consta de unos 5 pinceles diferentes, la barra de tinta, el tarrito para mezclar la tinta con agua, la placa donde moler la tinta, un tarro con tinta roja para el sello de jade, un sello de jade (el jade de muy mala calidad… pero por ese precio que más se quiere) y una especie de regla que servia para escribir más o menos recto en el papel. Pesa un poco, pero tened en cuenta que yo me traje 7… Que para comer en el hotel no está mal, incluso tiene en la planta baja un "Steak House", pero con precios similares a los de aquí. Para los que os guste salir a comer por ahí, en esa calle tan comercial (Wangfunjin, creo que se escribe asi), encontrareis de todo, incluso hay (al principio de la calle mismo, casi enfrente del hotel) unas galerias, donde en el semisótano hay un super tipo caprabo, se encuentra de todo, y marcas conocidas… Anda que no montamos cenitas en la habitación del hotel!!!!

Nina

Si quieres enviar alguna información que crees que puede ser de utilidad podeis hacerlo a orfanatosdechina@yahoo.es

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