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Este relato de su viaje lo envió Taty a la lista de correos
de Afac y muy amablemente me autorizó para ponerlo en la pagina
de los orfanatos. A los que hemos viajado nos hará revivir unos
momentos preciosos y a los que aún tienen que viajar podrán
hacerse una idea de lo que vivirán.
Voy a intentar contaros un poco como fue nuestro viaje para recoger a
Lena Chuan.En otro mensaje ya os contaré como nos fueen Beijing,lo
que no se es cuando,porque Lena no me deja mucho tiempo libre. La foto
que os pongo es del momento de la entrega, está en mis brazos y
gracias a unos compañeros de viaje, Joaquín y Arantxa tengo
este recuerdo precioso.
Salimos de Barcelona el dia 17 con Air France, llegamos a Paris ya tarde
y nos esperaban en el aeropuerto, ahi empezaron las primeras carreras,
aunque para mi que tengo pánico a volar me evitó mas esperas
y nervios. El vuelo a Pekín se hizo bastante pesado, aunque lo
llevamos mejor charlando un poco con los compis y conociendo algunos despues
de meses de chatear y de llamadas telefónicas. Por fin teníamos
en nuestras manos la carta de invitación gracias a Joaquín
y Arantxa que nos las recogieron en Madrid, porque llegaron tan justas
que no daba tiempo a enviarlas a las comunidades, esto le pasó
a parte del grupo, porque nos pillaron las fiestas de octubre y nuestras
invitaciones salieron de China después de las vacaciones.
En Pekín nos estaba esperando la guía del Blas Silvia, y
nos acompañó a Guangdong, teníamos por delante otro
vuelo de unas 2 horas y media mas o menos, y con la pena de que hasta
el dia siguiente no nos entregaban a las niñas, al final casi fue
mejor porque todavia nos esperaba hora y media de bus hasta nuestro hotel
que estaba fuera de la capital (ya sabeis por el problema de la feria
de comercio). En el hotel había otro grupo que había llegado
el dia anterior y ya tenía a las nenas, y nos dijeron que venían
acatarradas.
Al dia siguiente por la mañana nos fuimos de compras y algunos
de nosotros compramos la silla, nosotros le habiamos pedido una al Blas,
pero vimos que era muy mala, no se reclinaba, asi que compramos una por
mas o menos 30 euros. Comimos y a las dos y media nos fuimos al Registro,
ya os podeis imaginara los nervios. Nada mas llegar en el pasillo vimos
a una niña con una cuidadora y una de nuestra compañeras
reconoció a su hija ,pero la cuidadora se fue rápidamente
y nos metieron a todos en una sala para esperar. Traían las niñas
de una en una. Lena venía con un pijama y calcetines, su nombre
escrito en un papel y pegado al pijama. Al darnosla nos dijeron que venía
malita y eso me preocupó, ya nos esperabamos algo asi, lo que me
preocupó es que me lo dijeran porque pensé que era mas grave
de lo que me decían. Lena no lloró nada al principio, estaba
como grogui, y todo el tiempo con la lengua fuera, no reaccionaba a nada
y le daba igual que la cogiera yo o su padre. La cambiamos e intentamos
darle biberón, pero no quiso. El aspecto no era muy tranquilizador,
por no hablar de su pelo, la pobre tenía 4 pelos largos, unas entradas
enormes y por la parte de atrás una calvera, pero estaba muy limpita
con una piel perfecta, y el culete a pesar de estar saliendole un diente
muy bien. Al cambiarla me llevé un sustillo, porque yo creía
que la mancha mongólica era solo una, y a Lena le ocupaba casi
todo el culete pero luego tiene por la espalda un montón mas, y
algo tambien en el tobillo. A partir de ahi tengo una especie de nebulosa
y no me acuerdo de muchas cosas, se que vi a su cuidadora, pero no acerté
a preguntarle nada. Tampoco hicimos casi fotos, y eso si que lo echo de
menos ahora. Luego comentandolo con otras compás no solo me pasó
a mi lo de las lagunas, supongo que estaba igual que Lena. Para mi la
entrega fue un momento raro, no tenía tiempo para asimilar las
cosas, no voy a decir que no era feliz, pero es algo distinto, yo creo
que también aparte de preocupada estaba un poco asustada, Lena
ya era mi responsabilidad y no sabía si seria capaz de hacerlo
bien.
A partir del bus ya la cosa empezó a normalizarse, Lena empezó
a llorar como una loca, nos odiaba a los dos tanto a su padre como a mi,
en cuanto la mirabamos lloraba, y asi seguimos hasta el hotel, ademas
se bababa mucho, no tenía ningun diente, pero se ve que empezaba
a tener dolores. En la habitación seguía bastante asustada
,aunque mejoró la cosa cuando su padre se fue a hacer el papeleo
y la metí en la cuna, yo creo que le resultó segura, porque
era muy parecida a las cunas de su orfanato. Me dediqué a arreglar
sus cosas y a no mirarla mucho para que no llorara. Cuando nos la entregaron
vi que no se mantenía sentada, asi que me llevé una sorpresa
grande al ver que se ponía de pie agarrandose a los barrotes. Un
poco mas tarde la cogí y nos tumbamos juntas en la cama y ya me
regaló su primera sonrisa, nos fuimos a cenar y ella se quedó
dormida en la silla, hasta el dia siguiente, esa primera noche no la bañamos
porque pensamos que bastante tenía y ni siquiera se despertó
al ponerle el pijama.
Al dia siguiente por la mañana la bañamos y para nuestra
sorpresa no tubo ningun problema con el baño. También se
dejó cortar las uñitas. Seguía con la manía
de llevar la lengua fuera, pero ya menos que el dia anterior. Volvimos
al registro para los papeleos. Le tuvimos que hacer un agujero mayor en
la tetina del biberon y a partir de ahi ya se lo tomaba bastante bien,
aunque no mucha cantidad, cada dia un poco mas. Por lo demas ya se reía
bastante, prefería estar conmigo a su padre aunque no lo rechazaba
totalmente. Para todos fué una paliza estar tan lejos alojados,
lo del bus se hacía una pesadez con las niñas durmiendo
como podían.
El tercer dia sustituimos la visita turística por una visita al
hospital. Lena estaba acatarrada y se tocaba mucho los oidos, yo pensaba
que igual tenía otitis, pero resultó que no, tenía
un poquito de bronquitis y nada mas. La clínica era internacional,
creo que americana y nos costó 90 dólares mas los medicamentos,
como habíamos llevado antibióticos el medico nos dijo que
le dieramos ese (zitromax).
Otro problemilla que tenía Lena es que por la noche se rascaba
mucho el cuello, seguramente por el roce de la ropa. Arantxa nos dió
atarax, solo le dimos un poquito y fue mano de santo.
La visita mas interesante fue la de un templo budista, donde los monjes
les hicieron a las niñas unas oraciones para que crecieran sanas.
Por lo demas la capital de Guangdong es una ciudad grande con bastantes
edificios altos, centros comerciales y mucho movimiento. Hacia mucho calor,
sobre los 30 grados. La ventaja de tener el hotel en el quinto pino, es
que no había mucho turista, estaba en un parque muy bonito en una
montaña, con un buda dorado enorme, y uno de los dias se celebraba
una fiesta al buda con montones de gente haciendole ofrendas.
Lena ya estaba bastante agusto con nosotros,ademas no quería perdernos
de vista. No le gustaba mucho ir en silla y en cuanto nos descuidabamos
ya estaba poniendose de pié, lo bueno de la silla que compramos
es que tenía dos posturas, asi que la colocabamos siempre mirando
para nosotros, porque sino ella estaba todo el tiempo girandose no nos
fuera a perder de vista. Lo que me extrañó es que dormía
mucho por el dia, aunque despues pensandolo veo que no era tanto, porque
madrugabamos bastante y no hacia una siesta en condiciones, y entre cenar
y bañarla cuando queríamos meterla en la cuna ya era bastante
tarde.
Empezamos a darle la leche normal de continuacion, ya que por si acaso
habiamos empezado por la de sin lactosa, los cereales sin gluten. No tomaba
mucho pero si lo hacía muy rápido. La sometía a una
persecución para que no llevara la lengua fuera, supongo que la
usaba como chupete
Sentí mucha pena cuando nos fuimos de Guangdong, estabamos en el
avión y yo no hacía mas que pensar que me la estaba llevando
de su tierra. Estaba bastante preocupada por como sería el vuelo
con ella,pero fue genial, nos dejaron un asiento para la nena y cuando
quisimos darnos cuenta estabamos en Beijing.
Una vez en Beinjing las cosas mejoraron notablemente, el hotel al menos
era bastante céntrico y los trámites ya eran con la embajada
española
Lena cada vez tomaba mas cantidad de biberón , cada vez estaba
mas enmadrada, aunque no rechazaba a su padre y cada vez mas bicho. La
temperatura era fría teniendo en cuenta que veníamos de
Guangdong y la pobre Lena que tenía la piel de la cara perfecta
se le puso colorada, le fue mejorando con la crema. Nuestra guía
seguía siendo la misma, e intentaba que todo marchara bien. No
hicimos muchas visitas por un lado por falta de tiempo, no se si os he
comentado que nosotros estuvimos solo 13 dias en China, o por cambio de
planes por uno u otro motivo. Las tardes solíamos tenerlas libres
y las aprovechabamos para ir de compras o dar un paseo, Lena se adaptaba
perfectamente a nosotros y solo recuerdo una noche que cenando nos montó
tal escándalo que tuvimos que hacerlo por turnos, ese día
había merendado tarde y no pensábamos que era de hambre,
pero en cuanto llegamos a la habitación y vio el biberón
nos dimos cuenta de porque lloraba. Bueno como esa seguramente podría
contaros muchas cosas la cantidad de errores que cometimos, y la sensación
de ser unos padres inutiles. Me sorprendió que no hiciera caso
a las niñas de su mismo orfanato, yo creo que finjia que no las
conocía de nada, a pesar de que dormía con alguna de ellas.
Sobre las visitas os puedo contar que la Gran Muralla, mas bien debería
llamarse empinada muralla, al menos en el tramo que nos llevaron , yo
en la segunda torre me rendí, pero Fernando tenía una especie
de promesa y subió con Lena hasta la tercera, y mira tu por donde
lo que me dice es que ya no es tan empinado, sobre todo a partir de la
tercera, yo me quedé en la segunda haciendo fotos. Fue la única
vez que usamos la mochila, una de esas que tiene ruedas, si volviera a
China no la llevaría o escogería una que fuera menos trasto,
aunque os he de decir que hubo compañeros que si la usaron mucho
y sus nenas tan contentas. Os pongo una foto de Fernando y Lena subiendo
camino de la tercera torre, como veis la mayoría de la gente tenía
mas que suficiente con llegar a la segunda, aun asi el trozo que veis
no es tan empinado como el principio.
Nos gustó también mucho ir a ver los hutons (no se si se
escribe asi) que son los barrios antiguos de Pekín, al parecer
con las obras para la olimpiada han desaparecido muchos de ellos, dicen
que van a dejar algo para los turistas, desde luego el que visitamos tenía
mucha vida cotidiana un mercado cubierto de frutas y verduras en su mayoría
pero se podía encontrar casi cualquier cosa. Vendían huevos
con pollito dentro no se si será algun bocado exquisito pero me
dio un poco de repelus. Tambien vimos una guardería para niños
sordos, estaban encantados con la visitas y mas con las fotos, luego nos
llevaron a la casa de una familia y nos contaron un poco como vivian y
nos enseñaron su casa.
Lo que me gustó mucho fue ir ya por nuestra cuenta a la plaza de
Tiananmen al atardecer cuando apenas quedaban turistas y solo unos pocos
vendedores de cometas, algunas bien bonitas. Sobre los vendedores callejeros
que a veces se ponen un poquitin pesados os vendrá bien aprenderos
una frase que van a entender perfectamente, y al menos a mi me surtió
efecto es "wo bu yao"
que quiere decir " yo no quiero" incluso diciendo solo bu bu
yao, se pronuncia mas o menos "pu pu yao".
Lena recibía tantas atenciones por parte de todos que estaba encantada,
es cierto que cuando se forma un corrillo puede agobiar un poco, pero
solo es curiosidad, los chinos no tienen el sentido de lo privado tan
fuerte como nosotros y no se cortan un pelo en decirte que la abrigues
mas o cualquier recomendación que se les ocurra. Sentí un
montón no saber mas de chino, en Tiananmen hable con una familia
que llevaba un niño, pero una vez que le preguntas el nombre la
edad y cosas así se me acababa el repertorio, y ellos estaban felices
de enseñarme las palabras que el niño de 8 años sabia
en ingles.
A Lena le cortamos el pelo en la peluquería del hotel y mejoró
un montón, le pasaron la maquinilla y se los dejaron muy cortito,
nos costó 6 euros.
Cenabamos casi siempre en el restaurante italiano del hotel, era bastante
tranquilo con buenas vistas y las camareras le hacían muchas gracias
a Lena, la comida no era cara, una pizza mas cara costaba unos 7 euros,
en cambio la cerveza si que era cara daba igual la local que de importación
creo recordar que eran 3,5 euros, nosotros tomabamos la china que está
superbuena, y recuerdo esos ratitos cuando estabamos los 3 solos, con
mucho cariño. Con la comida china no tuvimos ningun problema, lo
único que te apetece cambiar de vez en cuando, si viajais con niños
también lo llevarán bien porque podeis pedierles arroz o
tallarines y eso les suele gustar a todos, y por todos lados hay mcdonals
y pizza hut.
No se si os he comentado que tanto en Guangdong como en Beijing a Lena
para dormirse le cantaba una canción china que se titula "ma
ma hao" y me dio la impresión que la conocía, al parecer
es muy popular en toda china para los niños, yo supe de ella por
las listas y para la gente nueva o los que no la tengais os la pongo http://www.tussah.com/lara/mamasong/
donde encontrar la letra en pinyin y en caracteres chinos, es muy facilita
y a las niñas les puede hacer gracia. Nuestra guía intentó
enseñarnosla, aunque yo ya llevaba los deberes hechos de casa.
Si os gustan las compras os lo vais a pasar muy bien, teneis de todo.
En la calle Wanfunjing hay una libreria de lenguas extranjeras, con una
sección de libros en español, en esa misma calle hay otra
tienda que en el sótano teneis cds y librería en la planta
baja y tiene creo que 2 o tres pisos mas también de libros. En
esa misma calle aparte de centros comerciales hay una tienda donde teneis
juguetes y ropa y calzado de niños, tambien hay varias tiendas
de deportes, una en concreto bastante buena de varias plantas. También
teneis un montón de mercados donde comprar, uno de los mas populares
para turistas es el de las marcas con todas las falsificaciones habidas
y por haber, eso si el regateo es feroz, empezar ofreciendo un tercio
de lo que os pidan, por ejemplo camisetas de Custo el precio final andaba
por los 6 euros, Chubasqueros Nort Face estupendos por unos 30 euros,
y uno para niño por 5 euros, aunque este no llevaba incorporado
el forro polar como el de adultos. Los vendedores te ponen el precio en
una calculadora y tu te la dan para que tu ofrezcas el tuyo, echarle todo
el teatro posible. También nos llevaron a visitar una fabrica de
seda y otra de jade, donde tambien hay cosas bonitas para comprar pero
es mas caro.
El viaje de vuelta fue muy pesado, no veía la hora de llegar y
eso que una vez en Barcelona donde hicimos noche nos quedaba volver a
Asturias en coche, a pesar del miedo que me daba tantas horas en coche
con Lena, se portó estupendamente y a ratos venía dormida
en la sillita, en casa nos esperaba la familia, pero bueno eso ya os lo
contaré en otro correo (cuando tenga un poco de tiempo) donde os
hablaré de la adaptación.Un besin
A pesar de que el viaje ya os lo he contado quería comentaros un
poco como fue y está siendo la adaptación. Cuando llegamos
nos estaban esperando la familia, habían llenado la casa de globos,
carteles y estaban locos por conocer a Lena, la pobre viendo tanta gente
desconocida estaba bastante asustada y no quería mas que estar
conmigo, a partir de ahi y durante el mes y medio siguiente se pegó
a mi como una lapa, no podía perderme de vista ni un solo segundo
y solo nos separabamos cuando dormía y eso relativamente porque
la mitad de las noches las pasaba en nuestra cama. A pesar de lo feliz
que estaba también fue un poco durillo, además como padres
novatos empiezan los consejos, me decían que tenía que despegarme
un poco de ella, que la estaba malcriando, un dia la dejé un poquito
sola mientras me iba a la cocina, no creo que fueran mas de dos minutos
porque no soportaba oirla llorar, cuando volví se abrazó
a mi (nunca me había abrazado) como si pensara que la había
dejado para siempre. Una acaba desarrollando habilidades desconocidas
como pelar fruta y preparar biberones con una niña en brazos, afortunadamente,
nunca he sido una maniática de la limpieza porque sino seguro que
lo hubiera pasado mal, al principio intenté organizarme y ocuparme
de limpieza y demás cuando Lena dormía, pero acabé
por darme cuenta de que si Lena dormía yo aprovechaba para descansar.
Lo de dormir también lo llevaba mal, yo pienso que tenía
miedo, porque al despertar me ponía una sonrisa de oreja a oreja,
ahora 3 meses después de tenerla con nosotros hay mañanas
que me sonrie y otras que se cabrea, pero ya sabe que voy a estar cuando
chille. La mayor parte de las noches para que se durmiera me tenía
que tumbar con ella, y los primeros días despertaba mucho, sobre
todo entre 3 y 4 de la mañana todos los días, poco a poco
se fue tranquilizando y ahora es raro que despierte aunque si lo hace
necesita oir mi voz para dormirse.
El otro caballo de batalla lo tuvimos y tenemos (je je)con la comida,
solo quería biberones y conseguir que comiera con cuchara era una
pesadilla, utilicé todos los trucos habidos y por haber, pero supongo
que también es cuestión de paciencia y tiempo, en su orfanato
no le habían dado mas que biberones, lo curioso es que no se como
sabía que cosas eran comida y las rechazaba, Lena se mete todo
en la boca, tengo que tener muchísimo cuidado para que no coma
papel y sin embargo cualquier cosa que sea comida no quiere ni tocarla,
le dejaba una galleta a ver si la chupaba, pero se echaba para atrás
al llevarsela a la boca.
Lo mejor creo que fue seguir un poco el instinto y lo que me decía
el mío es que si necesitaba brazos y cariño de su mamá
haría lo que fuera para que lo tuviera, y viendo los resultados
creo que no estaba equivocada, cada dia es un poco mas independiente y
ya no tiene tanto miedo de perderme de vista, la mayor parte de las noches
duerme de un tirón y hace mucho que no necesita meterse en la cama
con nosotros.
En resumen que todo se va poniendo en su sitio, a pesar que que me sigue
prefiriendo a cualquiera se va tranquilamente a los brazos de sus abuelas
o sus tias o primos, le costó especialmente aceptar a los hombres
de la familia, tenía a los abuelos a raya, los pobres no pudieron
acercarsele en mucho tiempo, incluso al papá también tardó
en dejarse conquistar, se ponía muy contenta cuando volvía
a casa del trabajo, pero hasta hace poco no se le echaba en los brazos.
Y ahora os cuento la otra parte, la de que en 3 meses ha llenado nuestra
vida de luz, y no había oído en mi vida sonido tan maravilloso
como su risa, bueno y que es la nena mas guapa del mundo no tengo que
deciroslo ya os lo podeis imaginar. Cuando llevabamos unos 10 dias en
casa una mañana me dió un beso, me quedé muy sorprendida
porque yo no le había enseñado y desde luego ella no sabía,
fue un momento muy especial, a ese le han seguido muchos, pero ahora la
muy bruja me los raciona, debe de estar un poco harta de una madre tan
babosa.
De momento no hemos oido ningún mal comentario todo son sonrisas,
la familia y amigos están locos por ella si acaso lo de que suerte
que ha tenido esta niña y la referencia obligada a las habitaciones
de la muerte, me lo tomo con paciencia e intento explicar como ha cambiado
la situación y que la suerte es nuestra por tener a Lena. A pesar
de que no le gustan mucho los extraños tampoco le gusta pasar desapercibida
y está esperando que le digan lo guapa que es y todo eso.
Como todo esta es nuestra experiencia, posiblemente no se parezca en nada
a las vuestras o quizá si. Un besin para todos y os mando también
una foto que le hicimos esta navidad. Sentía que el contaros el
viaje y la adaptación era una especie de obligación para
con la lista que tanto me ha aportado, espero no haberos cansado.Besinos.
Taty
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