En defensa del Partido Socialista de Chile

(frente a los intentos de fusión con el PPD y el PRSD)

El 19 y 20 del presente mes, dirigentes y parlamentarios del PS han opinado a través de los medios de comunicación que nuestro partido debe fusionarse con el PRSD y PPD. Esto sucede desde hace 6 años, cuando varios dirigentes del PS (entre ellos Carlos Altamirano, Enrique Correa, Camilo Escalona, Jaime Estévez, Jaime Gazmuri, Ricardo Núñez, José Antonio Viera-Gallo) cada cierto tiempo expresan diferentes fórmulas para transformar la alianza. Proponen -por ejemplo- fusionar el PS con el PPD, formar un partido federado entre estos, o un solo partido entre todos los miembros de la Internacional Socialista o entre todos los componentes de la Concertación.

Ningún organismo oficial del PS ha aprobado ninguna de éstas u otras fórmulas. Aunque respetable, tales opiniones están profundamente equivocadas y contribuyen a la confusión de la ciudadanía. Revelan ausencia de confianza y escepticismo sobre la vigencia y desarrollo del socialismo y del PS. Estas opiniones perjudican el crecimiento de nuestra organización y generan desánimo entre sus militantes y adherentes.

¿Cómo se va a desarrollar un partido si parte de sus principales dirigentes, periódicamente, expresan que el PS debe mezclarse y fusionarse con otros partidos? En efecto, esto significaría por una parte la desaparición de PS y por otra, que los conglomerados tengan un proyecto similar de sociedad futura. Esta iniciativa no prosperará.

Quienes nos oponemos a la propuesta mantendremos el PS de Chile. Nuestro partido, lo desarrollaríamos y superaríamos estos hechos.

El PPD y el PRSD mantienen sus proyectos dentro del sistema capitalista, lo mismo la DC, a pesar que plantean reformas para transformarlo en un régimen más humano. Los socialistas tenemos una diferencia fundamental. Afirmamos que, siendo necesarias, no son suficientes las transformaciones dentro del régimen capitalista. No se trata sólo de corregir injusticias y contradicciones extremas, sino crear las condiciones para que aquellas no puedan producirse. Deben eliminarse sus causas y para esto es necesario superar el capitalismo.

El premio Nóbel de Economía de 1998, Amartya Sen, indicó que las hambrunas que han ocurrido en las últimas décadas han coexistido con una producción de alimentos igual a la de años anteriores y que en algunos territorios afectados por el hambre se habían exportado alimentos.

Un sistema que determina que la mitad de la humanidad -tres mil millones de personas- viva con menos de 1.400 pesos diarios es un sistema que debe cambiarse. Otra de las irracionalidad y contradicciones del capitalismo son sus crisis periódicas, semejantes a la que hoy está viviendo parte del mundo.

A pesar del enorme desarrollo en todos los ámbitos y de la capacidad de dar una vida mejor a todos los habitantes del mundo, aumenta la distancia entre las naciones más ricas y las más pobres y también en el interior de los países. Se presenta como natural y normal el desempleo estructural en circunstancias de que hay tanto por hacer. Los hombres se ven obligados a competir, consecuencias del sistema son la falta de solidaridad, el individualismo extremo, la lucha por supervivencia, el egoísmo, la angustia, una vida deshumanizada. Estas características NO son inherentes a la condición humana.

Los socialistas nos negamos a admitir como naturales e inmodificables estos hechos absurdos. Creemos que la verdadera potencialidad humana sólo puede comenzar con el fin del antagonismo entre los hombres. Creemos en la capacidad de las personas de mejorar incesantemente sus relaciones tanto con los demás como con la naturaleza. Así como nos parecen tan naturales los cambios y avances en la ciencia, la técnica, el conocimiento o las comunicaciones, estamos atrasados y nos autolimitamos en el cambio fundamental: las relaciones entre los seres humanos. Este cambio no es posible sin la superación del capitalismo.

Porque somos un partido diferente, que no va a renunciar a la esencia de su proyecto de superar el capitalismo por una sociedad socialista, de mayorías, pluralista y esencialmente democrática, fundada de liberación del conjunto de los seres humanos.

Miembros del Comité Central del PS: Edgardo Condeza, Carmen Lazo y Cristian Pérez.

Militantes: Luis Lobos, Miguel Morales, Francisco Rivas, Mauricio Rojas, Gustavo Salvo y Jorge Wong (Santiago). Daniel Mondaca, Andrés Sepúlveda, y Pedro Uribe (Valparaíso)