| SECCIÓN
PALENCIA
ALTERNATION
El Taller de Teatro de la
Universidad Popular de Palencia (UPP), sigue con sus obras de teatro de
calle, bajo el titulo genérico de "Alternation".
El pasado día 27
de abril, veintimuchos duendes, unos de blanco, otros de negro, colonizarón
una de las islas del río Carrión a su paso por Palencia.
Para finales de mayo, ya
se esta organizando otra animación por las calles Palentinas.
Y para finales de junio,
junto con otros actos de la UPP, el taller de teatro esta organizando una
actividad con el sugerente titulo de Ò24 horas de amorÓ
Estate atento, pues la función
sigue en marcha.
DEUDA EXTERNA
Los días 9 y 10 de
abril, tuvo lugar en Palencia el encuentro de preparación de la
campaña por la abolición de la deuda externa, con el lema
Ò¿Quién debe a Quién?
Fue organizado por La Red
Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa (RCADE), siendo un
encuentro bastante fructífero, con más de 70 participantes
de España y varios paises sudamericanos.
Para los próximos
meses están previstas varias acciones, entre las que destacan pegadas
de carteles, ruedas de prensa, charlas, sentadas, el Tribunal de la Deuda,
y seminarios de Deuda Ecológica.
Así mismo, se esta
acabando de elaborar un decálogo y un documento de la campaña,
junto con una pagina web, y otros materiales.
Durante el encuentro se
realizarón varias actividades para desarrollar el aspecto interno
de la Red, como fue el cuentacuentos y una cena compartida.
RECUERDO
DE UN NIÑO
Hay días que caminando
Aparece la luz de la llanura.
El viento fresco sopla en
el trigo verde
Y los galgos corren hacia
mí
Que avanzo en bicicleta,
un niño feliz y solo.
Hay días que el tiempo
vuelve atrás.
Mi bicicleta ya no avanza
Y los galgos me miran a
lo lejos
Sin salir al verme llegar.
Ya no estoy solo
Y las montañas ocultan
la luz de la meseta.
Luis Gil
jelgdp@hotmail.com |
EL
ANILLO:
Hubo una vez un rey que dijo
a los sabios de la corte:
"Me estoy fabricando un
precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero
guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme
en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos,
y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje
pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo".
Todos quienes escucharon
eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados,
pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran
ayudar en momentos de desesperación total... Pensaron, buscaron
en sus libros, pero no podían encontrar nada.
El rey tenía un anciano
sirviente que también había sido sirviente de su padre. La
madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él,
por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía
un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó.
Y éste le dijo:
"No soy un sabio, ni un
erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje".
"Durante mi larga vida en
palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión
me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo
estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio
este mensaje (el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló
y se lo dio al rey). Pero no lo leas -le dijo- mantenlo escondido en el
anillo".
Ábrelo sólo
cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida
a la situación.
Ese momento no tardó
en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino.
Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían.
Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar
donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había
un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin.
Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía
escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante
y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó
del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró
un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía
"ESTO TAMBIÉN PASARÁ".
Mientras leía "esto
también pasará" sintió que se cernía sobre
él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían
haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino,
pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los
caballos.
El rey se sentía
profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido.
Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel,
volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos
y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso
en la capital hubo una gran celebración con música, bailes...
y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.
El anciano estaba a su lado
en la carroza y le dijo:
"Este momento también
es adecuado: vuelve a mirar el mensaje".
-"¿Qué quieres
decir? "-preguntó el rey-. "Ahora estoy victorioso, la gente celebra
mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación
sin salida".
-Escucha -dijo el anciano-:
este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también
es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás
derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo
para cuando eres el último; también es para cuando eres el
primero.
El rey abrió el anillo
y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente
sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre
que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido.
El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.
Entonces el anciano le dijo:
"RECUERDA QUE TODO PASA..."
Ninguna cosa ni ninguna
emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos
de alegría y momentos de tristeza.
Acéptalos como parte
de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.
¡ GRÁBATELO
BIEN EN TU CABEZA Y EN TU CORAZÓN !
Enviado por Monica. |