Se trata de un castillo fortaleza que se
encontraba dentro de la linea fronteriza del Duero y era
de paso obligado con dirección a Aragón, y
que formaba parte del espacio defensivo que rodeaba al castillo
de Almenar. De construcción árabe solo queda
una torre y la puerta de acceso con arco de medio punto.
Fue un señorío perteneciente al conde de Gómara,
que estaba acompañado no a mucha distancia por el
de la Pica, que si bien nunca se a sabido si era del
término de Peroniel o del de Tajahuerce, en la
actualidad pertenece a este mismo.
Eduardo Carrión Matamoros, en un estudio
sobre la zona oriental soriana en la Alta Edad Media publicado
en Celtiberia (1998), hace un repaso a los
sistemas defensivos de la época e indica la existencia
de una torre de defensa antecesora al actual castillo, que
aprecia de fábrica bajomedieval.
El castillo se sitúa en un montecillo
dentro de la población, de fácil acceso desde
ésta pero muy empinada por el lado del Arroyo del
Temblar, que lo rodea hacia el oeste. Este amplio montecillo
presenta indicios de construcciones hoy desaparecidas.
Es de suponer una barrera alrededor del castillo y salvaguardando
parte de la población.
El
castillo es de planta rectangular ligeramente
irregular, de fábrica de mampostería tosca con
hileras . Llama la atención enseguida dos
peculiaridades: que algunos elementos del castillo se muestran
exentos, como cuando se trata de añadidos sobre obra
anterior, y la inexistencia de ventanas, aspilleras o cualquier
otro tipo de vano a lo largo de sus muros, lo que
da cierto aspecto arcaico a la construcción. El
interior del castillo se encuentra completamente cubierto
por sedimentos.
Conserva dos torres rectangulares en las esquinas sur
de muy diferente factura. Una de ellas tiene un arco
de medio punto realizado con grandes sillares que
da acceso al interior de la torre. Esta torre, muy
derrumbada y aparentemente exenta del resto de la construcción,
presenta una base maciza.
La otra torre se muestra claramente añadida al muro
sur y es de pequeñas dimensiones interiores con
gruesos muros. No guarda relación con el resto
de la construcción en cuanto a su disposición,
con su planta inclinada con respecto al muro al
que se encuentra adosada.
En el muro norte encontramos indicios
de haber dispuesto de torres en las esquinas hoy desaparecidas,
presentando una fábrica diferente y muestras claras
de tratarse de un añadido. Cuenta con sillares
toscamente cortados en las esquinas, a diferencia
del resto de la obra completamente realizada en mampostería.