CONTEXTO HISTÓRICO
1.1
Situación
en que se encuentra Grecia
Después
de las Guerras del Peloponeso, Atenas se encuentra vencida y su democracia
sufrió un duro golpe. Esparta es vencedora y su dominio durará 30 años.
En Atenas decaen el comercio, la artesanía, y la
agricultura; aumentan las luchas políticas entre las clases sociales
atenienses, sin llegar a establecer ningún régimen de partidos. Hay
conflictos entre las clases sociales dominantes y los esclavos, entre la
oligarquía y el pueblo. La democracia naufragó y estuvo a punto de
convertirse en demagogia; los gobernantes son con frecuencia sospechosos y
acusados de malversación y traición.
Esparta ejerce la hegemonía en todo el Peloponeso,
pero aparece Tebas que se levanta contra Esparta, con aires imperialistas
brutales y desprovista de un programa político. Tebas obtiene la victoria con
la ayuda de otras ciudades griegas.
Grecia en su conjunto se encuentra agotada,
desgarrada, y ninguna ciudad tiene ya fuerza para imponerse. Todos ansían paz
general, que tarda en conseguirse casi 20 años. Finalmente llega con la
victoria de los macedónicos.
1.2
Filipo II de Macedonia
Macedonia es una región situada al norte de
Grecia; los macedónicos son griegos, pero hacían permanecido mucho tiempo
atrasados desde un punto de vista social y político. Esto daba lugar a que
los demás griegos los consideraran equivocadamente como “bárbaros” o
casi extranjeros.
Filipo II, hijo del rey Amintas II, aprovecha las
disputas internas de las ciudades griegas para imponerse, y en la batalla de
Querones, su hijo Alejandro Magno vence a Tebas y Atenas.
El ateniense Demóstenes, el mejor orador griego,
no consigue agrupar todas las ciudades del Peloponeso y a Atenas, en contra de
Filipo con sus elocuentes discursos políticos, llamados “filípicas”.
1.3
Alejandro Magno
Gran militar, fogoso y agudo, con una imaginación
e inteligencia propios de un genio. En su corta vida, de solo 33 años, fue un
gran constructor e iniciador de civilizaciones. A los 20 años sucede a su
padre (Filipo II) y se hace nombrar general de los helenos, reprime la
sublevación griega, arrasa a Tebas y perdona a Atenas.
Posteriormente pasa a Asia derrotando a Darío III en Babilonia;
conquista a Jerusalén, Egipto y Libia y funda a Alejandría.
Alejandro fue un griego puro; puso sus conquistas al servicio de la
causa griega, “el helenismo” difundiendo por todas partes la cultura
griega. Dicen sus historiadores, que después de él “ya nada fue como antes”,
pues cambio la faz del mundo occidental.
2.
VIDA Y OBRAS DE ARISTÓTELES
Aristóteles nace en Estagira, no es ateniense sino macedonio. Hijo de
Nicómaco, medico del rey Amintas II, rey de Macedonia.
A los 17 años es enviado a estudiar a Atenas, en
la Academia de Platón donde permanece hasta la muerte de este. Posteriormente
abandona a Atenas, probablemente por desacuerdos con Espensipo (sobrino de
Platón) que se quedó al frente de la Academia.
Estuvo primero en Asós de Troade, donde se casó
con Pythis, sobrina e hija adoptiva del tirano - filósofo Hermias, también
discípulo de la Academia.
Unos años después paso a Mitilene en la isla de
Lesbos, en la que pasó un periodo interesante para su producción científica
y filosófica por sus investigaciones biológicas.
Posteriormente es enviado a Pela por Filipo II, rey
de Macedonia, para que se encargara de la educación de su hijo, Alejandro
Magno, que tenía entonces 13 años.
Cuando Alejandro sube al trono, Aristóteles marcha
a Estagira, su ciudad natal donde actúa como legislador.
Un año más tarde, marcha a Atenas, donde funda su
escuela “El Liceo”, (nombre que le da por su proximidad al templo de Apolo
Lício); también es conocida con el nombre de “Peripatos”, pues sus
miembros discutían paseando por una galeria cubierta.
El Liceo era todavía más parecido a una
universidad, tal como la conocemos hoy, que a la Academia de Platón. Tenía
una biblioteca y un cuadro de profesores que impartían clases con
regularidad, dedicándose a la investigación. Contaba con el apoyo económico
de Alejandro Magno.
Al morir Alejandro se produce una reacción contra
el dominio macedónico; huye de Atenas a Calcis, en la isla de Eubea “para
que así los atenienses no pecaran por segunda vez contra la filosofía”.
Obras:
Las obras de Aristóteles, fueron de dos tipos:
unas preparadas para su edición, escritas casi todas en forma de diálogos en
las que él mismo dirige la conversación, y son de gran calidad literaria,
pero que desgraciadamente solo se conservan algunos fragmentos; las restantes,
la mayoría, son apuntes recogidos de las lecciones que daba en el Liceo.
Muchas de ellas se conservan y fueron dadas a conocer al publico en la
edición que hizo Andrónico de Rodas (60-50 a.C.). A estas se debe la fama
que tiene Aristóteles como escritor árido y poco literario.
OBRAS DE
ARISTÓTELES
|
|
|
1. LÓGICA (ORGANON) |
Categorías: sobre los
predicados de los seres. Primeros analíticos: sobre
los silogismos. Segundos analíticos: sobre
la definición, división y demostración. Tópicos: razonamientos
sobre lo probable. |
|
2. FILOSOFÍA NATURAL |
Física: sobre las
realidades cambiantes. El Cielo: sobre el Universo. Meteorología:
investigaciones meteorológicas. Zoología: sobre los
animales. El alma: estudios
psicológicos. |
|
3. FILOSOFÍA PRIMERA O
METAFÍSICA |
Ontología: sobre los
principios fundamentales. Teodicea: sobre EL SER.
Primer motor. |
|
4. ÉTICA Y POLÍTICA |
Ética a Nicómaco: sobre la
felicidad. Ética a Eudemo: sobre la
felicidad. Gran moral: resumen sobre lo
moral. Política: ideas sociales,
políticas y jurídicas. Colección de Constituciones
(158). |
|
5. ESTÉTICA |
Retórica: sobre el arte de
la refutación. Poética: sobre el origen de
la tragedia. |
3.
CONCEPCIÓN ARISTOTÉLICA DEL
SABER DE LAS CIENCIAS
Aristóteles en su obra trata los mismos temas que Platón, pero siempre
desde una perspectiva diferente. Este cambio de perspectiva se debe, en gran
medida, a la influencia que tuvieron en su sistema los estudios del mundo
animal, llevados a cabo mediante investigaciones de tipo empírico,
sistematizados en sus escritos de la historia de la naturaleza. Estos
escritos, según Platón, habrían pertenecido a la esfera de la opinión y no
de la ciencia.
Aristóteles, a diferencia de Platón, entiende la universalidad de la
ciencia, como el resultado de la conjunción de todos los saberes. El saber
esta articulado en diversas ciencias particulares, cada una de las cuales es
autónoma, y en su conjunto abarcan todos los aspectos de la realidad.
Partiendo de que el objeto de la ciencia es la totalidad de lo que hay,
su diversificación viene exigida por la necesidad de clasificar los objetos.
En función de estos objetos, Aristóteles establece tres tipos de
ciencias:
1..
Ciencias teóricas o especulativas, que tienen
por objeto alcanzar la verdad. Son ellas:
-
La
Física: o Filosofía natural: estudia los seres sometidos a cambio.
-
La
Matemática: estudia los seres abstractos, sin existencia real.
-
Filosofía
primera: estudia “el ser en cuanto ser”, sus principios.
2.
Ciencias prácticas: tienen por objeto alcanzar
algún fin. Son:
-
Ética:
estudia el hombre como ciudadano.
-
Economía:
como miembro de una familia.
-
Política:
como miembro del Estado, ciudad.
3.
Ciencias poéticas: cuyo objeto es la producción
de algo. Son:
-
Retórica:
discursos.
-
Música:
arte.
-
Poesía:
literatura.
Entre todas las ciencias, la Filosofía primera o metafísica es, para
Aristóteles, la ciencia de las ciencias.
Por otra parte, Aristóteles, que ha rechazado la dialéctica platónica
como método de acceso al saber, y que es consciente de la necesidad de un
instrumento para el trabajo intelectual, desarrolla la Lógica a la que llama
Organon o “Instrumento de todas las ciencias”.
La divide en:
-
Lógica
formal: que se ocupa de las leyes generales del pensamiento correcto, y dl
silogismo (procedimiento deductivo ideal).
-
Lógica
material: como instrumento de acceso a la misma realidad, se ocupa de la
definición, división y demostración.
4.
FILOSOFÍA PRIMERA O
METAFÍSICA
Aristóteles es un filósofo realista; por lo
tanto, su punto de partida va a ser la observación y el conocimiento de los
seres a través de la experiencia. Los seres son de muy diversas clases:
inorgánicos, vegetales, animales, humanos, puramente lógicos, matemáticos,
etc.
El estudio de los seres naturales dotados de movimiento, es tratado por
Aristóteles en la Física, que es la primera de las ciencias teóricas o
especulativas, que tienen por objeto las realidades sometidas al cambio. Peor
al analizar los seres descubre que independientemente de lo que son, en su
diversidad y pluralidad, se da algo que es común a todos, es que “son”.
Esto es, todos tienen en común “el ser”, con independencia de lo que sean
(plantas, piedras, hombres, conceptos, etc.). Esa cualidad “de ser” que
tienen en común todos los seres, Aristóteles la llama “ser en cuanto ser”.
“El ser en cuanto ser” es el objeto de la
Filosofía primera, y que a partir del siglo XII se llamaría Metafísica.
Si cada ciencia particular se ocupa de estudiar una parcela del reino
del ser, la Filosofía primera se ocupa del “ser en cuanto tal”, es decir,
de los aspectos comunes a todos los seres. Pero también es la ciencia que se
ocupa del género más elevado del ser, El Ser Supremo, primer principio o
motor inmóvil.
En resumen, el estudio del “ser en cuanto ser” es objeto de la
Filosofía primera, y esta la divide en dos partes:
-
Ontología:
estudia los aspectos del ser que son comunes a todos los seres; como los
primeros principios del ser, las causas del ser, los cambios que se producen
en los seres, etc.
-
Teodicea:
estudia el Ser Supremo, primer principio de todo.
4.1
Ontología
En esta parte de la Filosofía primera, Aristóteles se propone realizar
un estudio del ser en general, es decir, de aquellas cuestiones que se
refieren a la totalidad de los seres. Estos libros los coloca Aristóteles en
su estantería después de los estudios de la Física, de ahí el término
metafísica: más allá de la física.
¿Cuáles son esas cuestiones que se refieren a
todos los seres?
4.1.1
Los
modos de ser: substancia y accidentes
Como
el concepto de ser conviene a todo lo que es, Aristóteles, considera
necesario distinguir los distintos tipos o modos de ser. Entre los muchos
modos de ser, distingue dos: substancia y accidente. La introducción de estas
categorías es de suma importancia en el sistema aristotélico, hasta el punto
de que todo lo que existe, según él, existe como “substancia” o como “accidente”.
En este análisis, parte del modelo de la proposición lingüística:
toda proposición se compone de dos miembros: sujeto y predicado “S es P”.
El sujeto de la proposición corresponde con la substancia, mientras que el
predicado, lo que se dice del sujeto, corresponde a los accidentes.
Substancia es el sujeto real (cosa, animal, hombre) concreto,
determinado, distinto. La substancia es lo propio de cada ser, lo que lo
identifica y lo distingue de otro.
Aristóteles distingue en la substancia:
-
Substancia
primera: que son solamente los seres físicos, concretos y particulares: (esta
mesa, este árbol, Juan).
-
Substancia
segunda: son los conceptos universales: (la mesa, el árbol, el hombre).
Accidente: son las manifestaciones que se dan en la
substancia; es lo que se dice de la substancia. Ejemplo: la sustancia agua se
manifiesta de muy distintas maneras: caliente, fría, sólida, etc.
Aristóteles distingue los siguientes accidentes:
(para entenderlos mejor, tomaremos como substancia Juan):
-
Cantidad:
es el accidente que hace “extensa” la substancia. Ejemplo: Juan es grande.
-
Calidad:
es el accidente que modifica la substancia. Juan es inteligente.
-
Relación:
es el accidente que relaciona una substancia con otra. Juan es hijo de Pedro.
-
Acción:
es el accidente que confiere a la substancia la capacidad de obrar. Juan
baila.
-
Pasión:
es el accidente que confiere a la substancia la capacidad de recibir un
cambio. Juan esta preso.
-
Tiempo:
es el accidente que determina la medida de los cambios sucesivos de la
substancia. Juan estudia ahora.
-
Lugar:
es el accidente que localiza la substancia. Juan vive en Cartagena.
-
Modo:
es el accidente que expresa algo constante de la substancia. Juan es fumador.
Como vemos, los accidentes aportan a la substancia determinados
aspectos, y su desaparición no modifica esencialmente a la substancia. Esto
permite explicar aquellos cambios que no originan la aparición o
desaparición de un ser, sino que solo lo modifican en sus aspectos “accidentales”.
4.1.2. Composición de los seres: materia y forma
Para entenderlo mejor, vamos a partir de un ejemplo: Un alfarero tiene
una cantidad de arcilla en un recipiente, y con ella hace un florero, un
cántaro, una estatua, etc. Esto nos muestra que con la arcilla (materia), el
alfarero realiza (formas) diferentes objetos. Aristóteles dice que los seres
físicos están constituidos por dos elementos fundamentales: materia y forma.
Estos elementos forman un todo substancial, un solo ser. Ni la materia
sola, ni la forma sola, constituyen el ser, sino que el esta formado por el
conjunto de las dos realidades.
La composición de los seres es explicada por Aristóteles por medio de
la Teoría hilemórfica (hilemorfismo) “Hile = materia; morfe = forma).
En la materia distingue:
-
Materia
segunda: es la materia física (madera, mármol, piedra, barro, etc.)
perceptible por los sentidos y apta para recibir la forma: si es madera:
silla, mesa, percha, etc.
-
Materia
primera: es más difícil de entender, pues no es perceptible por los
sentidos. Ocupa el último lugar en la escala de realidades, es como el primer
principio físico, esencialmente potencial. (Hoy diríamos: electrones,
protones, partículas gamma, etc.) Aristóteles la define como el substrato
básico de todos los seres.
-
La
forma: es la que determina la materia haciendo que algo indeterminado pase a
ser algo determinado. Por ella identificamos las cosas reales: lápiz, vaca,
Juan, etc.
En la forma distingue:
-
Forma
primera: solo se da en la mente; son los conceptos universales de las cosas:
vegetal, animal, hombre.
-
Forma
segunda: es el ser real, concreto: perro, flor, árbol, Juan.
4.1.2
Causas
del ser: material, formal, eficiente, final.
Aristóteles
llama causa a aquellos factores que son necesarios para explicar el origen y
los cambios que se dan en los seres.
Considera Aristóteles que los filósofos anteriores trataron de
explicar el nacer y el perecer de los seres en la naturaleza, a partir de un
solo tipo de causa; unos lo expresaron a través de una causa material (agua,
aire, átomos); otros, por medio de causas formales (números); otros por
medio de eficientes (amor- odio); y otros por medio de causas finales
(armonía = Nous).
Aristóteles entiende que para explicar todo lo existente es necesario
recurrir a cuatro causas o principios:
-
Causa
material: la materia de lo que algo está hecho; sustrato indeterminado, pura
posibilidad de ser.
-
Causa
formal: aquella que hace que una cosa sea lo que es (tal cosa y no otra).
-
Causa
eficiente: es el agente productor de la cosa.
-
Causa
final: la que mueve al agente a actuar, o el fin por lo que se hace algo.
A través de un ejemplo, veamos las cuatro causas: “La estatua de la
India Catalina de Cartagena”.
-
Causa
material: bronce, cemento.
-
Causa
formal: India Catalina (personaje histórico).
-
Causa
eficiente: el escultor.
-
Causa
final: prestigio, dinero, adornar la plaza pública.
Estas causas son necesarias para que se de un ser cualquiera y son las
que permiten explicar los cambios que sufren los seres.
4.1.3
Movimientos
de los seres: potencia y acto.
Aristóteles
afirma que todos los seres naturales están en movimiento, y según él, para
que tenga lugar el movimiento considera que hacen falta tres principios:
-
Materia,
que es lo que permanece en el cambio (bronce).
-
Privación
de una forma que no tiene todavía pero que puede adquirirse en el cambio
(potencialidad del bronce).
-
Forma
que adquiere, pérdida de la que se poseía anteriormente (estatua).
En el movimiento o cambio, así entendido, hay algo que se adquiere,
(una forma = estatua); algo que se pierde, (otra forma potencial = bronce); y
algo que permanece (materia = bronce).
Aristóteles distingue dos tipos de cambio:
-
Sustancial:
generación o descomposición que experimenta un ser.
-
Accidental:
modificación de algunos aspectos del ser.
Para explicar el cambio o movimiento, Aristóteles utiliza los conceptos
de acto y potencia, donde la materia se comporta como potencia y la forma como
acto. El movimiento así, es un proceso dinámico entre potencia y acto.
-
Ser
en acto: lo que un ser es de hecho, aquí y ahora: árbol.
-
Ser
en potencia: capacidad de llegar a ser algo que todavía no es, pero que puede
ser. Ejemplo: la semilla es en potencia, una espiga.
Con
este ser en potencia, Aristóteles salva la dificultad de Parménides: el ser
en acto no procede del no ser, sino del ser en potencia. Si Parménides
afirmaba que del “no ser” no se hace nada, Aristóteles afirma que el ser
no es solo en acto, sino que es a
la vez, ser en potencia. Esto le permite definir el movimiento, como “el
paso del ser en potencia al ser en acto”.
4.1.4
La
naturaleza.
Los
principios generales del ser que acabamos de explicar, dejan claro que el ser
es una realidad que cambia. Para que el cambio o el movimiento, en sentido
genérico, sea posible, es necesario una causa general; esta causa origen del
movimiento la llama Aristóteles “Naturaleza” = “Fisis”. El término
“fisis” viene del verbo griego “fiei” que significa nacer, crecer,
desarrollarse, salir fuera, es decir, indica una fuerza interna que impulsa a
crecer y desarrollarse, no estancarse, a quedarse como estaba. Tiene que haber
en la naturaleza una ley que rija el aparecer y desaparecer de las cosas,
porque ella no es un caos sino un cosmos, ordenado y bello. Desde este punto
de vista, Aristóteles distingue otra clasificación de los seres:
-
Seres
naturales: son aquellos que tienen en sí mismos el principio del movimiento.
La naturaleza esta inseparablemente unida a los seres naturales.
-
Seres
artificiales: son “los artefactos” cuyo principio de producción es
exterior o extrínseco.
De modo propio se llama naturaleza “solo al principio intrínseco del
movimiento de los seres naturales”.
La naturaleza se puede entender:
-
Semilla
o germen de la que proceden los seres.
-
La
materia original de la que están hechos los seres.
-
Materia
y forma que hace que un ser sea lo que es.
-
El
conjunto de los seres. la totalidad de lo que existe.
4.1.5
El
Universo
La
explicación de la naturaleza, en Aristóteles, no se define en un conjunto de
los seres que rodean al hombre, sino que trata de dar una explicación general
del Universo = Cosmos.
En su obra “Sobre el Cielo”, Aristóteles expone las
características de este universo, en el que distingue dos regiones
diferenciadas:
-
El
mundo sublunar: sometido al cambio, y por lo tanto, a la corrupción; está
formado por los cuatro elementos: fuego, agua, tierra, aire (Empédocles).
-
El
mundo supralunar: perfecto, sin corrupción posible y formado por una
substancia “éter o primer cuerpo”.
Para Aristóteles el Universo es único, esférico, perfecto, finito en
el espacio, pero no en el tiempo, y comparable a un organismo viviente. Cada
una de las regiones tiene sus propias leyes, siendo distintas las del mundo
sublunar de las del supralunar. Esta tesis se sostendrá hasta que en el siglo
XVI sea rebatida por los científicos de la época (Galileo).
4.2
Teodicea:
el Ser Supremo.
En la
Filosofía primera se afirma la existencia de un ser separado o divino, que se
caracteriza:
-
ser
acto puro, inteligente, causa del movimiento y no movido por nadie,
-
ser
que “ordena” las diversas causas de la naturaleza, transmitiendo a todas
ellas una especie de “teleologías” o tendencias a un fin común, causa de
la armonía de la naturaleza.
Este ser presentado por Aristóteles en ningún caso puede ser
confundido con el Dios cristiano – judío, ya que los griegos no conocían
el concepto de trascendencia, ni podían concebir un ser distinto a la
naturaleza. ES decir, que para Aristóteles este Ser Supremo es un ser
separado, pero tiene una naturaleza no material; es acto puro o forma pura.
5.
ANTROPOLOGÍA ARISTOTÉLICA.
En lo
que al ser humano se refiere, Aristóteles mantendrá, al igual que Platón,
la concepción del hombre como compuesto de alma y cuerpo. Pero la
explicación aristotélica de la relación de estos elementos difiere una vez
más de la platónica, ya que al aplicar la “teoría hilemórfica” al
hombre, lo presenta como “una unidad sustancial”, un ser individual, del
que tanto el cuerpo como el alma son solo principios, es decir, causas; el
alma se comporta como “forma” y el cuerpo como la materia potencial.
Sobre el alma (Psiqué), Aristóteles se separa de la concepción
platónica, que la consideraba de naturaleza distinta y sometida a la
esclavitud del cuerpo; para él, el
alma es un principio de vida, que es atributo de la naturaleza animada, y
esta, a su vez, un capitulo de la naturaleza en general. Esto explica la
continuidad que establece Aristóteles, entre la naturaleza, vida y alma.
Distingue tres tipos o partes del alma, que dirigen respectivamente las
actividades vegetativas, sensitivas e intelectivas en los seres vivos. Esta
diferenciación de almas, por una parte, le permitirá explicar la escala de
los seres vivos, ya que no todos poseen las tres almas; por otra, le permite
considerar a las dos primeras
almas (vegetativa y sensitiva) como unida necesariamente al cuerpo, mientras
que la intelectiva, puede ser considerada separable del cuerpo, y por ello,
inmortal.
Los diferentes tipos de almas forman, pues, una serie tal, que el tipo
superior presupone siempre el inferior, pero no a la inversa.
La forma inferior es el alma “vegetativa” o nutritiva, que ejerce
las funciones de “asimilación y reproducción”. El alma “sensitiva”
ejerce las funciones de “percepción sensible, deseo, movimiento, y en
algunos casos, imaginación y memorias”.
El alma “intelectiva”, grado superior de la escala, ejerce las
funciones “del pensar teórico y del pensar práctico”.
La teoría aristotélica sobre el alma, representa así, una especie de
animismo biológico, ya que reconoce en todos los niveles
de la vida unos principios vitales, distintos a los cuerpos, que son
las almas.
6.
EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO.
En su
explicación del conocimiento humano, recoge la herencia intelectual d
Sócrates y Platón, quienes destacan la superioridad del conocimiento
intelectual, sobre el sensible. Pero a diferencia de Platón, para quien el
conocimiento es un recuerdo “reminiscencia” de la realidad contemplada por
el alma en su recorrido por el mundo de las ideas, Aristóteles, al no admitir
la preexistencia del alma, parte en su explicación del conocimiento de los
datos que proporcionan los sentidos: “no hay nada en mi entendimiento que
antes no haya pasado por los sentidos”.
Distingue varios niveles en el conocimiento:
-
Sensación:
común a animales y hombres; es el nivel más bajo y produce memoria
sensitiva.
-
Imaginación:
común a animales y hombres; “los animales viven con imágenes y recuerdos”;
y del recuerdo, nace en los hombres la experiencia.
-
Experiencia:
es únicamente propia del hombre puesto que es la coordinación racional de
las sensaciones (sentido común), y no mera acumulación de datos reunidos por
los sentidos.
-
Entendimiento:
facultad racional discursiva, solo propia del hombre que realiza
razonamientos; considera dos tipos de razonamientos: a) Entendimiento pasivo:
recibe las imágenes percibidas por los sentidos. Percibe las cosas, los
objetos materiales, físicos. Hace como “potencia”. b)Entendimiento activo
o agente: que realiza una labor de abstracción para elaborar el concepto
universal con el que operamos en el discurrir intelectual.
7.TEORÍA ÉTICA DE ARISTÓTELES
Ética y política son para Aristóteles aspectos inseparables de una
misma realidad; recordemos que son dos ciencias prácticas que se ocupan del
comportamiento humano. A la Ética y a la Política se les llama Filosofía
moral. La Ética estudia el comportamiento individual del hombre y la
Política, el comportamiento como
miembro de una sociedad.
En la Ética, Aristóteles resalta tres aspectos fundamentales : bien,
felicidad, virtud.
7.1 Bien: el bien como fin.
El
hombre como ser natural dirige sus acciones a algún fin. Se trata, por tanto,
de descubrir ese fin. Este fin debe llevar a la autorrealización, y en cuanto
tal, puede ser definido como bien.
Aristóteles define el bien, como “aquello a que todas las cosas
tienden”, de esta manera, bien y fin coinciden.
Toda acción humana esta orientada a conseguir algún bien o fin. Los
fines de las actividades de los hombres son múltiples: unos, más pequeños e
inmediatos: obtener buenas notas, terminar el bachillerato, ingresar a la
universidad, etc.; otros, mediatos: obtener riquezas, status social, etc.
Fines y bienes se subordinan unos a otros; la discusión se establece en torno
a cual es el bien al que deben subordinarse los demás bienes.
Aristóteles considera que detrás de todos los bienes, existe uno que
engloba a todos, lo llama felicidad (hoy le daríamos el nombre de calidad de
vida).
7.2 La felicidad
¿Qué es y cómo la consigue el hombre? Según Aristóteles, es el bien
supremo o el fin supremo hacia el cual se dirigen todas las actividades del
hombre.
La felicidad es:
-
el
conjunto de bienes,
-
autosuficiente,
es decir, se desarrolla por sí misma, y nunca en orden a otras cosas,
-
esta
relacionada con los demás hombres, por ser el hombre social,
-
consiste
en realizar la actividad propia del hombre; el hombre, además de vivir y
sentir (común a otros seres) lo propio de él es el pensar, razonar (no como
el pensar puro, sino como sabiduría práctica “saber hacer las cosas”.
En conclusión, el hombre será feliz si realiza principalmente su
actividad propia, que es la intelectual.
7.3 La virtud.
Si la
felicidad es el bien del hombre, toda actividad que contribuya a su
consecución, será virtuosa. Felicidad y virtud, aparecen así, íntimamente
relacionadas. De aquí la importancia de la virtud.
¿Qué es la virtud?
Etimológicamente viene del griego “areté” que significa, fuerza,
poder, energía, que tiene un ser en potencia para alcanzar la felicidad. La
virtud no es innata, natural, es decir, no se da espontáneamente, sino que
requiere esfuerzo de la voluntad.
La virtud es una fuerza, un poder, una capacidad que posee el hombre
para buscar el bien, su plenitud, su perfección en todos los ordenes. Es una
actitud adquirida, disposición permanente, es decir, es un hábito que
implica racionalidad, saber escoger aquello que lo realiza como ser humano.
Aristóteles nos dice: “In medium est virtus”: la virtud esta en el
punto medio, es la escogencia entre dos extremos. Según esto la práctica de
ella da equilibrio al hombre, no solo en el ámbito individual, sino también
en el social como ciudadano.
8.
LA
POLÍTICA EN ARISTÓTELES
A
diferencia de Platón, Aristóteles centra el estudio de la política en un
riguroso análisis de las constituciones escritas, como experiencias de los
sistemas políticos concretos. A partir de ahí, trata de encontrar soluciones
a los problemas planteados, dejándose inspirar por una especie de realismo y
pragmatismo.
Considera
al hombre como un “animal social – político”, que para realizarse en
plenitud necesita pertenecer a una comunidad. Esta comunidad es la ciudad
(polis), que es la culminación de las otras formas de relación social, como
la familia, la aldea, la tribu.
La
ciudad es para Aristóteles la forma ideal de vida social y política.
Aristóteles distingue en la política tres aspectos:
8.1
Origen
de la ciudad
La
forma natural de agrupación humana viene determinada, según él, en función
de la capacidad para satisfacer las necesidades de los hombres.
El
origen natural de la ciudad, es la “casa”, que Aristóteles la concibe,
como la comunidad primitiva, que hace posible cubrir las necesidades básicas
y cotidianas del hombre (Oikos = casa; nomos = ley). Ley que rige los bienes
propios de la casa, de ahí = Economía. Esta casa es la que nosotros
entendemos por “familia”, en sentido amplio, ya que entre sus miembros se
encuentran individuos con vínculos de sangre, juntamente con sirvientes y las
posesiones, es decir, la constituyen todos aquellos que viven juntos y forman
en este sentido una unidad económica básica.
8.2
La
ciudad – estado
Pero
solo en la ciudad, entendida como “ciudad – estado” griega, puede el
hombre realizarse “plenamente”. Por eso para Aristóteles, el Estado es
también una comunidad natural, contrario a la opinión de los sofistas que lo
consideran como una creación convencional. El Estado es un todo del que el
individuo, la familia, la aldea, son solo una parte. El Estado es el resultado
de un proceso evolutivo: el individuo engendra familia, esta se instala en la
casa; luego viene la tribu (aldea) y, por fin la polis, el Estado.
Al
ser un hombre un animal político, es natural que viva no aislado, sino dentro
de un estado – ciudad donde pueda lograr su perfección y su felicidad.
El
Estado, pues, tiene como fin la felicidad de los ciudadanos. Los hombres se
han asociado para vivir en sociedad y en ella vivir bien, y no solo en bienes
materiales, sino vivir conforme a la virtud. La tarea del Estado es crear las
condiciones para que el ciudadano viva una vida plena = feliz.
8.3
El
ciudadano
Al
estudiar la ciudad, Aristóteles se preocupa de determinar que es lo que
convierte al hombre en “ciudadano”, es decir, individuo de plenos derechos
en la ciudad.
No
todos en la ciudad son iguales. Digamos que Aristóteles no concede el derecho
de ciudadano a todos los individuos que componen la ciudad. Para él, poseen
este derecho, en sentido pleno, los ciudadanos libres, es decir, aquellos que
poseen suficientes bienes de fortuna que permite ocupar su tiempo al ocio para
dedicarse a actividades de tipo intelectual (ciudadanos superiores), que
pueden conseguir la plena felicidad; entre ellos considera a los gobernantes y
a los guerreros y magistrados. Los artesanos, labradores y mercaderes tienen
menor categoría. Pero existen otros, que Aristóteles no les da la categoría
de ciudadanos, son los esclavos.
Como se ve en esto, Aristóteles para un alto tributo a la mentalidad
dominante de la época, que justifica como algo exigido por la naturaleza la
existencia de ciudadanos inferiores y otros que no entran en esa categoría.
Diversos regímenes políticos
Aristóteles
presupone que existen diversas formas de conseguir el “bien común”, y que
son rectas si se cumple esta función. Lo que descalifica a un régimen
político desde el punto de vista ético, es que no ejerza el poder en
función del bien común. Considera que hay formas rectas de gobierno pues
cumplen con el bien común y otras que no son rectas, sino que son formas
desviadas. Veámoslas en el esquema.
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ESQUEMA
DE FORMAS DE GOBIERNO |
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REGIMENES |
ORDEN
DE PERFECCION |
FIN
|
SOBERANO |
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Rectos
o justos |
1.
República
2.
Monarquía
3.
Aristocracia |
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