CONTEXTO
HISTÓRICO: LA ATENAS DE PLATÓN
El
periodo histórico que vive Platón se puede clasificar como convulsivo
politicamente, por las luchas entre los pueblos del Atica, conformados por
Atenas y sus aliados: Lesbos, Samos, Icara, Delos; y los pueblos del
Peloponeso, conformados por Esparta y sus aliados: Megara, Tebas, Delfos,
Queronea, Corinto, Martinea, Olimpia, Laconia, Etolia, Argos.
Es la lucha entre dos bloques, entre dos formas de entender la sociedad;
es la lucha entre la democracia, liderada por Atenas, y la aristocracia,
liderada por Esparta. A estas guerras se les conoce históricamente con el
nombre de Guerras del Peloponeso, y duraron mas de 30 años.
La aristocracia ateniense apoya a Esparta con la esperanza de recuperar
el poder y las propiedades perdidas durante la democracia en el periodo de
Pericles. Terminaron con la victoria de Esparta sobre Atenas, que implanta en
esta un gobierno oligarquico, el Tribunal de los Treinta Tiranos. Establecer
en Atenas una política reaccionaria que no permite la critica y pretende
imponer un tradicionalismo que no acepta disidentes (Sócrates es víctima de
esta intransigencia). Tras 30 años de hegemonía, Esparta es, a su vez,
derrotada por Tebas.
2.
TRAYECTORIA
PERSONAL, POLÍTICA Y FILOSÓFICA DE PLATÓN
2.1
Personal:
Vida y obras
Platón
nace en Atenas de una familia aristocrática, hijo de Aristión y Peristone,
en los comienzos de las Guerras del Peloponeso. Su verdadero nombre fue
Aristocles, pero le llamaron Platón por lo ancho (Platys) de sus hombros o de
su frente.
Su formación es la de un privilegiado; a los 20 años conoce a
Sócrates del que se hace discípulo incondicional. Aprende toda clase de
materias: Geometría, Aritmética, Música, Gimnasia, Arte y Dialéctica,
según aparece en su obra, La República.
A Sócrates es al hombre que mas admira y observa con estupor como le
imputan un crimen que no cometió, y como el Tribunal de los Treinta Tiranos
entre los que se encontraban sus tíos Carmides y Critias, le condena a beber
la cicuta.
Este hecho y la forma de gobierno implantado en Atenas le desilusionan,
por lo que marcha a Siracusa (Sicilia) donde conoce a la escuela pitagórica,
y donde intenta poner en practica sus ideas políticas sin éxito, en la corte
de Dionisio I y II.
De regreso a Atenas funda su escuela “La Academia”, en la que da
importancia a la formación de los gobernantes. Sus escritos están redactados
en forma de “Diálogos” en un lenguaje sencillo y didáctico, en los que
intercala con frecuencia ejemplos y mitos para explicar sus teorías
principales.
El personaje central de la mayoría de sus diálogos es Sócrates y en
torno a él aparecen personajes de su tiempo: sofistas, filósofos, amigos y
discípulos. Aunque cada uno de estos diálogos se centra en la investigación
de un tema, normalmente una virtud o una idea, en casi todos ellos aparecen
los temas centrales de su filosofía: su concepción del hombre y de la
sociedad, la teoría del conocimiento y de la ciencia, el problema de la
verdadera realidad y de la apariencia, etc. Sus escritos los podemos
clasificar en cuatro periodos:
|
OBRAS
DE PLATÓN |
|
|
I.
PERIODO SOCRÁTICO. |
“La
Apología de Sócrates”. Hace defensa de Sócrates, tras su condena. “Critón”,
sobre la obediencia. “Laques”,
sobre la valentía. “Lisis”,
sobre la amistad. |
|
II.
PERIODO DE TRANSICIÓN. |
“Gorgias”
sobre el político. “Menón”,
sobre la enseñanza de la virtud. “Cratilo”,
sobre el lenguaje. |
|
III.
PERIODO DE MADUREZ. Formula
la Teoría de las Ideas. |
“Banquete”,
sobre el amor y la belleza. “Fedón”,
sobre la inmortalidad del alma. “La
República”, sobre la organización del Estado. “Fedro”,
sobre la belleza y naturaleza de alma. |
|
IV.
PERIODO DE VEJEZ. |
“Teeteto”,
sobre la ciencia. “Parménides”,
critica a la Teoría de las Ideas. “Timeo”,
sobre el gobernante. “Las
Leyes”, sobre la Teoría Política. |
2.2
Política
Platón
fue un hombre de su tiempo y aunque la muerte de Sócrates y la corrupción de
la política ateniense de finales del siglo V lo mantuvieron alejado de la
actividad política directa de Atenas, sin embargo, sus reflexiones estuvieron
siempre atentas a los avatares de la política, e intentó por dos veces
llevar a la practica sus teorías políticas ideales, en Siracusa, durante los
gobiernos de Dionisio I y II, fracasando en ambas oportunidades. No obstante
entre sus principales preocupaciones figura la política. Observa dos defectos
en la política ateniense:
-
La
incompetencia e ignorancia de los políticos.
-
Las luchas
por los intereses partidistas por encima de los intereses de los ciudadanos.
Ante
estos hechos, todos sus esfuerzos se dirigen a proyectar las reformas que
exige la sociedad ateniense, dado que tanto la democracia como la oligarquía,
así como las teorías convencionalistas y relativistas de los sofistas, eran
la causa de los males de Atenas. La pretensión de Platón será fundamentar
la polis y sus instituciones en “el orden eterno del ser”, es decir, un
orden de principios que hay que descubrir y luego enseñar. Esta es la
finalidad de la Teoría de las Ideas que elabora en su empeño
de fundamentar una ordenación política justa.
A esta necesidad responde también su interés por la educación, que le
llevara a crear la Academia como centro educativo, de formación para los
futuros gobernantes.
2.3
Influencias
filosóficas
Platón recibió y asimiló
todos los problemas filosóficos que venían planteándose desde los
presocráticos y los sofistas.
De Pitágoras, recibió las teorías de la preexistencia e inmortalidad
del alma, su estancia en el cuerpo como en una cárcel, y la necesidad de
llevar una vida virtuosa para liberarse de él.
De Heráclito, recibió la
movilidad, el cambio y la caducidad de las cosas del mundo material; también
el sentido de la dialéctica.
De Parménides, recibió la teoría de los dos mundos, y el camino
verdadero que nos lleva al conocimiento de la verdad.
De su maestro Sócrates, aprendió la inducción como método para
llegar al concepto, a la definición; también su concepción antropológica,
en su dimensión moral y política.
A partir de estas influencias y de la aspiración permanente de unificar
en un solo sistema coherente las distintas ideas que prevalecian en el
ambiente griego, Platón elaboró un sistema filosófico propio que ha pasado
a la Historia de la Filosofía con el nombre de Idealismo Platónico.
3.
FILOSOFÍA
DE PLATÓN
3.1. TEORÍA DE LOS DOS MUNDOS.
Si
bien es cierto que a Platón le llama la
atención el mundo de las cosas materiales, le pareció más fascinante el
mundo de la mente y, desde ella, inició el proceso de profundización
filosófica.
Tiene como antecedentes el pensamiento pitagórico, que considera la
realidad esencial de las cosas no en su materialidad, sino en sus relaciones
expresadas en números y captados por la mente, también tiene el ser de
Parménides, que lo conduce a la noción de realidad abstracta; el nous de
Anaxágoras, como ordenador del mundo; los conceptos universales de Sócrates,
como esclarecedores de la verdad universalmente valida.
Todo ello le ayuda a descubrir que en la mente hay conceptos: bien,
belleza, justicia, hombre, triángulo, etc. que dada su perfección no pueden
provenir de los sentidos y que deben permanecer como “entidades perfectas”,
que llamó “ideas”, a otro mundo superior al sensible. Tratando de
resolver el problema del ser y el problema del devenir, expuestos por
Parménides y Heráclito, llega a la conclusión que hay que admitir la
existencia de dos mundos.
a.
Mundo
Sensible. Es el mundo de las cosas materiales, el mundo en el que vivimos y
que observamos por los sentidos. Para Platón, este mundo sensible, aunque
verdadero no es el mejor.
El observa siguiendo a Heráclito, que es un mundo cambiante y considera
que las impresiones sensibles, al ser cambiantes, no nos pueden proporcionar
verdadero conocimiento (ciencia); las percepciones de las cosas, que decimos
reales, no son verdaderas realidades sino apariencias, semejanzas,
imitaciones, copias de las verdaderas realidades (ideas). Esto lo lleva a
afirmar que este mundo es reflejo de otro mundo material que debe ser modelo o
arquetipo de este.
b.
Mundo
Inteligible. Es el mundo conocido por la razón, luego es un mundo pensado o
pensable, o dicho de otro modo, “solo es real en la razón”. Es un mundo
eterno, permanente, inmaterial, perfecto. Es el mundo del ser de las cosas, el
mundo de las ideas, arquetipo de todo cuanto hay; es el mundo real y
verdadero, conocido únicamente por la razón, que nos da el conocimiento
verdadero.
3.2.
TEORÍA DE LAS IDEAS.
Las
ideas no son algo formado u obtenido por el entendimiento a partir de las
cosas. Las ideas encierran todas las cualidades que pueden ser pensadas
respecto a una cosa, a una acción, a una cualidad, etc. Esto es, “ son
realidades ideales”: la idea del árbol en sí, nos dice Platón, no se
agota en las cualidades de ningún árbol, sino que abarca las cualidades de
todos los arboles que existieron, existen y existirán. Lo mismo pasa con las
ideas de justicia, belleza, etc. que no se agotan en el acto justo, ni en una
persona bella.
Las ideas son entes universales, arquetipos, modelos eternos que se
encuentran en el mundo
suprasensible, en el Olimpo, al lado de los dioses. Platón admite pluralidad
de ideas: unas, son formas de las cosas naturales; otras son formas
matemáticas: igualdad, unidad, pluralidad, etc.; otras, son valores:
justicia, bondad, belleza, etc.
No todas las ideas tienen el mismo valor: hay ideas que dependen de
otras que son superiores, y éstas de otras, hasta llegar a la cumbre de la
pirámide donde están las ideas superiores. Por encima del “eidos” del
ser de las cosas, están las supremas realidades que son absolutamente
consistentes, inabarcables, indefinibles. Estas son las ideas de bien,
belleza, justicia. La idea de bien es la causa y razón de todas las demás.
Platón compara el bien como el sol, que hace visible y comprensible todo; la
idea de belleza, ilumina el mundo de las realidades físicas; la idea de
justicia regula todas las partes del alma.
3.3.
TEORÍA DEL HOMBRE.
El
hombre para Platón es un compuesto de dos realidades distintas: cuerpo y
alma. Al cuerpo Platón le da poca importancia, presentándolo siempre con
connotaciones negativas, como:
-
Cárcel
para el alma, de la que aspira a liberarse el alma.
-
Caparazón,
que impide al alma buscar la verdad y contemplar las ideas.
Platón en su obra se ocupa casi exclusivamente del alma que según él:
-
Tiene
su origen no material, anterior al hombre, preexistente en un lugar
indeterminado (Hiperuranio), o mundo inteligible.
-
Es
formada por el “Demiurgo” o espíritu, y se encarna en un cuerpo por medio
de la acción de él.
-
Es
inmortal y tras un periodo de tiempo vuelve a reencarnarse.
-
Unida
al cuerpo “accidentalmente”, no sustancial, es decir, se una al cuerpo
como el jinete al caballo, el timonel a la nave, o el barquero a la barca. Son
dos realidades diferentes, que un momento se unen y en otros se separan
(muerte).
Platón divide el alma en tres partes:
a.
Alma
racional: Situada en el cerebro, y es fuente del pensar puro.
b.
Alma
irascible: Situada en el tórax, y es fuente de las pasiones nobles, como
valor, ambición, ira, etc.
c.
Ala
concupiscible: Situada en el abdomen, y es fuente de las pasiones innobles:
sexo, etc.
En la gran mayoría de los hombres estas tres almas no están en
armonía, sino que predomina alguna sobre las demás, originando tres tipos de
hombres:
a.
Sabios
o filósofos, en ellos predomina el alma racional.
b.
Guardianes
o guerreros, predomina el alma irascible.
c.
Artesanos,
comerciantes, predomina el alma concupiscible.
Al hombre le es posible cambiar el predominio del alma, por eso deberá
desempeñar en la ciudad la profesión u oficio que le corresponde al tipo de
alma.
Sin embargo, el hombre debe educarse para establecer el equilibrio entre
las tres almas; a través de la educación, el hombre llegará al ideal moral,
ser buen ciudadano, que lo
logrará cuando la parte inteligible del alma guíe y domine las demás.
3.4.
TEORÍA DEL CONOCIMIENTO.
Platón afirma que el alma antes de encarnarse ha contemplado el mundo
de las ideas. Este cambio violento de situación y el quedar encerrada en un
cuerpo hace que olvide todo lo referente a esa primera experiencia; sin
embargo, el olvido no es total ni definitivo,
pues mediante el conocimiento de las cosas (reflejos y participación de las
ideas) se irá despertando en ella aquel conocimiento al que de nuevo podrá
acercarse en sucesivas reencarnaciones que deben suponer nuevos y mejores
estados de conocimiento. De este
modo el conocimiento en esta vida es un “recuerdo” paulatino y continuado,
una “reminiscencia” del mundo inteligible.
3.4.1.
Grados del conocimiento.
En
el libro VII de la República, Platón realiza una clasificación de los
diversos tipos de conocimiento:
a.
Conocimiento
sensible. Realizado por los sentidos, nos dan opiniones. Lo divide en dos:
I.
Por
conjeturas (imágenes) referidas
a sombras y reflejos de las cosas.
II.
Por
percepción: referidos a los objetos del mundo sensible.
b.
Conocimiento
inteligible: realizado por la razón, y nos da ciencia. Lo divide en dos:
I.
Por
razonamiento: Conocimiento discursivo propio de las matemáticas y otras
ciencias.
II.
Por
intuición: que es un saber riguroso de las esencias de las cosas (ideas).
3.4.2.
La
Dialéctica.
Es
el método por el cual el conocimiento va pasando de un conocimiento menos
perfecto ( por conjeturas, al conocimiento por percepción y de éste, al
conocimiento inteligible por razonamiento, y de éste al conocimiento
intuitivo). Por la dialéctica el alma se va aproximando a la intuición que
es el conocimiento propio del filósofo.
4.
ORGANIZACIÓN
SOCIAL Y POLÍTICA.
En
Platón, como ya hemos indicado, están presentes desde el principio la crisis
social y los problemas políticos de la polis ateniense, a los que trata de
dar una respuesta, buscando una fundamentación filosófica que permita
asegurar con bases firmes la idea del orden social. A través de la teoría de
las ideas, de la teoría antropológica y de la teoría del conocimiento,
hemos visto como se ha ido desarrollando esa fundamentación filosófica.
¿Cómo plantea la organización de la sociedad y de su ordenamiento político? Dos son sus tesis fundamentales:
-
La
sociedad es una mutua satisfacción de necesidades entre sus miembros, cuyas
capacidades se complementan.
-
El
gobierno debe ser un arte basado
en un conocimiento verdadero.
4.1.
Estratificación Social.
El
hombre no es un individuo sino que, junto con eso, es un “ciudadano”, y es
precisamente en la polis (ciudad) donde adquiere la categoría de ciudadano al
desarrollar sus potencialidades y virtudes éticas.
La vida social de la polis crea una serie de necesidades que los
ciudadanos tienen que responder: “ningún hombre se basta a sí mismo, sino
que necesita de los demás”/ Todos son necesarios, pues todos aportan el
oficio, dentro de la actividad o trabajo que mejor desempeñe, según su
disposición natural.
Platón plantea tres tipos de necesidades básicas para el buen
funcionamiento de la ciudad, que responden a tres actividades:
-
Actividades
productivas.
-
Actividades
de defensa.
-
Actividades
de gobierno.
De esto tres tipos de actividades se originan tres tipos de ciudadanos o
tres clases sociales.
a.
Artesanos
o comerciantes: ofrecen los recursos necesarios para satisfacer necesidades
básicas (alimentos) mediante un trabajo productivo: Bienes y servicios.
b.
Guardianes
– Guerreros: Defienden la ciudad de las invasiones de pueblos extranjeros y
de los conflictos internos.
c.
Gobernantes:
Arbitros absolutos de la vida política.
La sociedad organizada de este modo corresponde con la división
tripartita del alma.
4.2.
El gobierno de la ciudad.
Platón
dedica gran parte de la República a analizar las aptitudes naturales y la
educación de los guardianes y los gobernantes, porque de estos dos grupos
dependerá principalmente el gobierno de la ciudad.
-
Los
Guardianes.
Son importantes, pues de ellos saldrán los gobernantes (los mejores
entre los guardianes). Tienen un régimen de vida: se alojaran separados del
resto de los ciudadanos; no poseerán riquezas propias, ni vivienda privada,
ni familia, ni mujeres. Se mantendrán en régimen de matrimonio monogámico
permanente; y cuando se casen, lo harán con mujeres de su misma clase para
preservar la pureza del grupo.
-
Los
gobernantes.
Su procedencia, selección y educación ocupan el centro de las
preocupaciones de Platón, ya que deben ser los mejores y los más sabios. Se
trata de una especie de
aristocracia basada en la capacidad intelectual y en su preparación
científica. Deben practicar la dialéctica, que es el
método para alcanzar el grado supremo del saber en la jerarquía del
conocimiento; además, deben estudiar y saber las ciencias que Platón
considera como fundamentales: gimnasia, música, cálculo, aritmética,
geometría y astronomía.
4.3.
Formas de Gobierno.
Platón hace coincidir el orden del
saber, con el poder político, relaciona saber con el arte de gobernar.
Entre las formas de gobierno que plantea, el siguiente es el orden
preferido, por él.
-
Aristocracia.
Es el gobierno de los mejores. Es
la forma ideal de gobierno.
-
Oligarquía.
ES el gobierno de los explotadores; están a la caza de puestos.
-
Democracia.
Es el gobierno del pueblo. Proclama la libertad sobre todo en el hablar; no
hay autoridad rígida que domine a los demás; todos son iguales. Platón es
enemigo de la democracia, y dice, que es la perversión del orden y
la fuerza.
-
Tiranía.
Es la degradación de la política. La peor forma de gobierno es consecuencia
de la democracia; el no saber utilizar la libertad, obliga a que alguien coja
el poder y lo domine, se necesita un líder y ese es el tirano.
5.
ÉTICA.
Para
los griegos ética y política no son dos conceptos o realidades separadas; es
decir, que la ética no es independiente de la política.
A cada uno de los tres grandes grupos sociales (artesanos, guardianes,
gobernantes) corresponde según él, una virtud particular. La prudencia es la
virtud de los gobernantes; la valentía es la virtud de los guardianes; y
la templanza es la virtud de los artesanos. Cada una de estas tres
virtudes corresponde a un grupo social, pro ser la virtud que predomina en el
alma de los ciudadanos que integran este grupo. Platón llega a establecer una
definición de justicia: “hacer cada uno lo suyo, lo que le corresponde”.
Por lo tanto, para Platón, la cuestión ética es a la vez cuestión política, en cuanto
que es propio de cada ciudadano practicar aquellas virtudes que corresponden
al grupo social al que pertenece y en eso consiste la justicia.