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-INCISOS- de Diseño Básico
¡Bote que si!
En los tiempos en que apareció la lata, la gente estaba acostumbrada a beber en copas, vasos, jarras, tazas y cuencos de cristal o de porcelana. Conseguir que la población bebiese de una lata metálica era todo un reto revolucionario. En plástico quizás, pero en chapa...
Como ocurre en muchísimas ocasiones, los encargados de cambiar los hábitos y costumbres de todas las sociedades del mundo y de hacer un lavado de cerebro colectivo fueron los diseñadores.
Los que no diseñáis os preguntareis ¿que tiene un diseñador en su privilegiada cabeza? Os lo diré: Solamente sexo y en todo momento; tetas, culos, penes, pezones, bocas, cuerpos desnudos y nada más.
Diréis que hay diseñadores que a veces piensan en otras cosas y es verdad, pero esos no son buenos diseñadores. Así dan testimonio las insinuantes formas de los automóviles y de las botellas. Toda la tradición del diseño que nos ha hecho y nos hace la vida más agradable llenándolo todo de curvas y pitorros.
Es con diseño que las latas nos dicen “¡Chupa del bote, chupa!”. Si tomamos cualquier bote de cerveza, de refresco o de cualquier bebida, enseguida distinguimos bajo la anilla la sugerencia de unas formas bien conocidas; labios menores, labios mayores, clítoris...¡Claro!¿Cómo sinó conseguir que la humanidad entera junte sus labios a un bote de hojalata? Pues con lo mismo que se consiguen sostener los aviones en el cielo: con diseño.
Y así, antes de beber tiramos de la anilla de la lata doncella hasta este momento y la desvirgamos, le arrancamos su himen de aluminio dejando al descubierto la vagina que en ese momento estalla y le brota alegre espuma que se esparce y derrama lubricando el universo que sacia la sed y refresca el calor ardiente.
Cuando beban de una lata recuerden todo esto y disfruten de las sensaciones del diseño puro y de las deliciosas cosquillas que producen las burbujitas. ¡Bote que si!
© Copyright, 2005. Miguel Pinheiro