Elegir
la pintura.
Si no se es un experto, conviene dejarse aconsejar antes de elegir
el tipo de pintura, que habrá de adecuarse a la superficie
y el acabado que se pretenden. El color depende de gustos, pero
proceda de una cartilla comercial, o adquiriendo los tonos necesarios
que se vayan a mezclar, las posibilidades son numerosísimas,
y hay que pensarlo bien. Los colores de las cartillas comerciales
se exponen en pequeñas muestras, que llevadas a la realidad
tienden a parecer más fuertes y agresivas, con lo que si
se quiere un amarillo vainilla, más vale que su aspecto
en el bote sea de un amarillo más claro. Además,
la tonalidad de cada color cambia de acuerdo con la luz natural
o artificial. Para calcular las cantidades necesarias, hay que
medir el ancho y alto de las superficies a pintar, sin excluir
las aberturas. Conviene consultar con el proveedor cuántos
metros cubre cada litro de la pintura seleccionada, y cuántas
manos deben aplicarse para un óptimo resultado.
Látex y pinturas para cielorrasos: Son
de secado rápido, el olor en el momento de pintar es aceptable,
y resulta de muy fácil aplicación. La terminación
es mate. Se recomienda para todo tipo de superficies, excepto
metales, azulejos y cerámicas. Rinde unos 12 metros cuadrados
por cada litro.
Satinol: El secado es más lento que
el del tipo anterior de pintura, el olor en el momento de pintar
es muy fuerte y la aplicación resulta complicada, ya
que se pueden producir manchas si no se aplica en forma pareja,
y quedarnos el feo efecto del chorreado. No se puede remendar
un sector mal pintado: hay que repintar toda la pared. La terminación
es brillante. Se recomienda únicamente para superficies
con excelente acabado de yesería. Rinde 12 metros cuadrados
por cada litro.
Esmalte Sintético: El secado es rápido,
el olor en el momento de pintar es aceptable, y la aplicación
sencilla. La terminación es brillante. Se recomienda
para superficies metálicas y de madera (marcos y ventanas,
por su alta resistencia a la intemperie). Rinde unos 14 metros
cuadrados por cada.
Pintura plástica: El secado es rápido,
el olor moderado y su principal ventaja es que una vez aplicada
es lavable. Se aconseja para el pintado de techos y paredes
por su buen poder cubriente y fácil aplicación.
Rinde en torno a 20 metros cuadrados por cada litro. En algunas
marcas, el tamaño viene expresado en kilos.