“POEMAS EN EL VIENTO”

 

 

 

Autora:

 

 

CRISTINA BEATRIZ MONTE

(célebre escritora rioplatense)

 

 

 

 

 

 

Su obra:

 

 

 

 

En el silencio de la noche

 

Que agonía lenta

 

El crepúsculo

 

Buscando el camino

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el silencio de la noche

 

 

En el silencio de la noche

tu voz me llega,

eco desesperado

de pasión y quimeras...

 

En la oscuridad de la noche

tu imagen me llega,

luz cegadora en las

noches de espera...

 

En la paz de la noche

tu cuerpo me llega,

ansioso y voraz

como un pueblo en guerra...

 

Sólo en las noches

a mi lado llegas,

virtual e intangible,

hasta mi alma en pena...

 

En el silencio de la noche

tu voz me llega,

eco desesperado

de pasión y quimeras...

 

En la oscuridad de la noche

tu imagen me llega,

luz cegadora en las

noches de espera...

 

En la paz de la noche

tu cuerpo me llega,

ansioso y voraz

como un pueblo en guerra...

 

Sólo en las noches

a mi lado llegas,

virtual e intangible,

hasta mi alma en pena...

 

***

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Que agonía lenta

 

 

Que agonía lenta invadía mi alma.

Que tristeza infinita había nacido en mis entrañas.

Cuantas noches llenas de ausencia.

Y cuanta ausencia llena de nada.

 

Más ya no sufría, Ni lloraba,

Ni amaba. No era nada.

Insensible al amor, a los sueños, y al mañana.

 

Sobrevivía. Muñeca de cartón,

Títere del destino

Cuyos hilos otro guiaba.

Comodidad de muñeca manipuleada.

 

Y de pronto abres la puerta de mi vida,

La atropellas, la sacudes, la invades;

Rompes la coraza.

El velo que me cubre.

 

Y encuentras la pasión y el delirio

el amor, las caricias y el beso.

Todo. Todo lo que me quedaba.

 

***

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El crepúsculo

 

 

Atravieso un campo desierto.

Hundiéndome en la tarde.

Rodeada de soledad.

Acompañada por el viento

que me empuja al infinito.

 

El silencio es total.

Casi, casi, escucho caer la tarde.

Parecería que solo esto es el mundo,

y así el mundo es mío.

 

Voy hacia la nada y para nada.

Camino y cuanto más camino,

más me hundo en la tierra

De los pensamientos e ilusiones lejanas...

 

Se que a algún lugar llegaré.

A una gran ciudad

- Otro desierto lleno de gente -

Tal vez a la muerte.

 

***

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Buscando el camino

 

Te encontré en la esquina de mis sueños,

a punto de doblar hacia el olvido.

Tenías las manos trémulas de pasión adormecida,

y los ojos como pájaros volando al infinito.

 

"Piedra libre" me dijiste,

dejándome al descubierto de mi propia soledad,

invitándome a jugar junto al aljibe de los recuerdos.

 

Sentí que tu ternura me abrazaba

y entonces me permití el regocijo y la locura

antes de seguir mi camino interminable hacia la nada.

 

Y volé, no, más bien volamos juntos

buscando panacea para tu tristeza y la mía.

 

La encontramos en nuestras bocas, audaces y resecas,

en el abrazo y el olvido fugaz de otros besos,

en las caricias suaves, en aquel abismo profundo

al que te dejaste caer, derramándote en estrellas.

 

Explotó el arco iris para regalarme tus colores

y mi voz, como un trueno, grabó tu nombre en la eternidad.

 

Te fuiste. Tormenta del cuerpo, angustia del alma.

Yo seguí mi camino hacia la nada,

en la búsqueda desesperada por encontrar la paz.

 

 

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