Ante ti no se doblegó la turba
Gran estruendo ese día, ¡revolución
parisina!
Tus vírgenes doctrinas expiraban en un
mar de sangre
entregando su pellejo en la filosa
guillotina
Rieron las espadas más diestras con el
puño en alto
un minuto de miedo y horror en la
Bastilla
y nadie pidió tu cuerpo para exhumarlo
¿Tragedia o revuelta? ¿Trofeo o
cadáver?
entrevero de cruzadas
años de alabanzas al Jus in Re
zarpan las naves hacia el mismo
infierno
desde la campiña con aires de liberto
Poderes desatados para abolir la nuda
propiedad
una sola bravura bastó entonces para
cambiar los tiempos
y ya ves, siglo XXI, nuevamente
subyace la ecuación
¡todos aspiran hoy a la posesión de tu
cetro!