Palabras de un poeta

 

Eleva tu espíritu sutil hasta lo más recóndito del cielo

y antes que el sueño terminal agote vuestra carne

bebe del licor de los odres más añejos

 

Siente el atardecer en el banco de una plaza

y el aroma de un beso de mujer

como legado del destino

 

Sirve a la causa de tu honor

y retruca a los relámpagos

 

Ríe a carcajada con los gnomos

y ruge tu bondad que es don divino

 

Intuye el porvenir y ordena vuestra hacienda

dejando tu heredad a los esclavos del arado

 

Visita a tus amigos en el templo

y a vuestros enemigos déjalos morar en su calvario

 

Toma tu precio y no derroches sacrificios

Invierte tus talentos en semillas que puedas cultivar

 

¡No pidas si no sabes dar!

¡no juzgues sin antes juzgar tu panza!

 

¡Que vuestra vida sea el evangelio de los pobres!

 

Siente el latido de vuestro corazón

y devuelve al cielo tu mirada

 

Eleva tu espíritu sutil hasta lo más recóndito del cielo

y antes que el sueño terminal agote vuestra carne

bebe del licor de los odres más añejos

 

Siente el atardecer en el banco de una plaza

y el aroma de un beso de mujer

como legado del destino

 

Sirve a la causa de tu honor

y retruca a los relámpagos

 

¡Vivirás eternamente en el corazón de los humildes!

 

 

Alí Al Haded

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