René Dayre
renedayre@gmail.com

Volver a Poesía

 

 

 

 

 

EL POEMA

 

 

Se me ocurre imaginarme a este lápiz

como a una larga lombriz.

 

A esta hoja en blanco como a una sábana

donde hago garabatos.

 

Noto que el tiempo se detuvo un instante.

 

Un hermoso corcel dejó de galopar

y ahora hace evoluciones de forma elegante

en una plaza.

 

Un niño ciego ha dejado de tocar el acordeón

y extiende sus manos en busca de monedas.

 

Otro niño dejó escapar de entre sus manos una paloma

despidiéndose  así,  de  su inocencia.

 

Mi gata me clava sus ojos húmedos y ronronea.

 

Desde los speakers de mi ordenador

Omara me grita: " Si te dicen que te quiero, eso no lo he dicho yo "...*

Mientras Yves Thibaudet en la tele,  degrana una a una, melífluas,

cada nota de un nocturno chopiniano.

 

Una mano deja caer un clavel recién cortado,

empapando con gotas de humedad

el papel donde intento escribir de prisa

una larga fila de palabras

para atrapar a esa criatura recien nacida,

evasiva y traviesa que convenimos llamar:

poema.

 

 

 

Notas al poema:

 

*Aludo evidentemente a Omara Portuondo, notable figura de la cancionística cubana, quien cultiva particularmente el género llamado filinesco.

Yves Thibaudet , es un afamado virtuoso pianista francés , célebre por sus brillantes interpretaciones de la pianística chopiniana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PUERTAS

 

 

 

Las puertas son

hendiduras abiertas a la noche,

agujeros

jirones deshilachados

en el costado virgen de la tarde

ranuras resquebradas que miran

donde un loco baila jadeante.

 

Puertas

punto final de un laberinto

acceso definitivo 

a la loca vacuidad de cada día

puertas, puertas

lecho improvisado

que aspira el aire de mi aliento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ELOGIO A LA LOCURA

                                                         A Miguel Barco, in memoria.

 

 

El amarillo cadmio se esparce estridente

sobre el lienzo.

 

Un rostro desdibujado se desparrama

como pisada sobre el vacío

sin dejar huella que lo identifique

o simplemente le recuerde.

 

La sonrisa retorcida

me asalta desde el cuadro,

manos oscuras se extienden

invitándome al saludo, al diálogo silente.

 

El Gran Hermano nos vigila Miguel.

Nunca lo olvides.

 

 

 

 

 

 

 

SUEÑOS

 

 

Anoche me soñé pez

muriendo a pedacitos.

Luego soñé la luna

escondida en una caja de zapatos.

 

Una fila de hormigas movía una araña.

-¡ Niño, no te manches la ropa, ni los zapatos blancos ¡- .

 

Quise soñarme hombre y me soñé poeta,

un infelíz que sueña

escondiéndose siempre de la Muerte.

 

 

 

 

 

 

BRETONIANA

 

 

me dejo caer

me escurro

me deslizo

me pierdo siempre en el vacío

sin remedio.

 

 

 

 

 

 

 

EL EQUILIBRISTA

 

 

Camina despacio sobre las líneas del poema

evitando caer de bruces en la nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VISIONES

 

                                             Para Álvenix, visto en sueños.

 

 

Paseas tu sonrisa con los últimos rayos de este sol.

Asciendes y desciendes por frágiles columpios

y escapas con esa monja que te grita maldito

acompañada sólo por los acordes de una sonata.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© René Dayre

 

 

 

 

 

René Dayre Abella. Poeta y narrador cubano. (Banes,1945) Desde 1980 reside en Estados Unidos. Colabora con revistas y periódicos literarios digitales e impresos. Tiene tres poemarios inéditos:" Poesía Repartida", "Poeta en la luna de Cuba" y "Alvenix, un ángel", así como el libro de relatos testimoniales "La Piel de la Memoria". Forma parte del staff de Linden Lane Magazine, el tabloide que fundaran los poetas Belkis Cuza Malé y Heberto Padilla en New Jersey en 1982 y que se ha convertido en el decano de la literatura cubana exiliada.

Atrás

Revista Literaria Remolinos