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Gabriela Molina Herrera |
Poemas para merendar
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Aquí, las palabras son mudas, se les escupe, son manchas de humedad en los ojos.
Aquí, se les borra con un chasquido de dedos y con otro se les vuelven plegarias.
Hace tiempo que les cortaron las alas
y sin embargo
como un milagro
una que otra se salva
son gotas de sudor en las hojas, mariposas, luciérnagas extraviadas en la noche.
NOSOTRASPara Ale
No tenemos licencia para amar
nuestro permiso
caducó
con el último beso tocado por el sol.
Besamos
rincones sólidos,
magullando la nostalgia,
acurrucándola en regazos
sin nombre.
Somos cuerpos furtivos de la noche
sombras, nieblas, sudoraciones estremecimientos pueriles, vacuidades.
Somos prófugas de la decencia.
Nos bebemos solas
sorbo a sorbo
nuestra propia desolación.
Nos inventamos de vez en cuando ilusiones.
FETICHE
I
Nos hemos empeñado en disfrazar
en abrazar como iconos la contorsión de la conciencia
penetramos las luces danzando
figurillas deshiladas
bailarinas de ceniza
empolvadas
como si el tiempo se olvidara de ellas
II
La piel de los encajes
nos transporta a esas calles
olorosas de miradas
III
¿A qué huelen las miradas?
¿A qué huelen las huellas de tus manos?
¿En qué te convertiste en esas noches
después de besar
el pálido reflejo de un objeto?
¿Qué sientes al tomar el cuezo
la ser-pien-te
Él crepitar de la llama?
Nos hemos empeñado
en ser más que un objeto
ser el objeto vivo
en los objetos.
ERÓTICAS
A un jacobino
I
Obscurece,
la hora cero.
El punto de encuentro.
Luz-sombra, sombra-luz. Espacio-mar, cielo-muerte.
II
Pasan volando algunas garzas,
giran,
regresan en el aire.
Buscan un árbol donde pasar la noche.
Emigran…
es su tiempo.
DÍAS
Para Ale
Los otros días siembran pasos, giros y veredas enredándose en los pies.
Las otras noches palpitan en razonamientos ingenuos, sortilegios de pasiones consumidas.
Este día navega en el insomnio de la melancolía..., en esta noche no pasa nada.
ATZIN
Agua pequeña, sanadora de mis heridas,
transparente,
agüita viva de mis ojos nocturnos, línea invisible en veredas de tiempo.
Agua viajera, peregrina ausente en este destierro inundado de pasiones huecas.
Agua bendita del altar inculto.
Sarcasmo en medio de las nubes negadas a desplomarse.
Idilio de bocas secas. Utopía de lágrimas muertas.
Agua envenenada en boca de serpiente verde,
negra agua de los devaneos
en noches de olvido.
¡Agua corazón mío agua¡
Muero por un beso mojado con tu lengua.
REINVENCIONES
Cómo no cansarse con este cielo inmenso sobre la cabeza.
Este que se apesga por tantos aviones que lo cruzan.
Cómo no soñar, si aún estamos vivos y vivas, a pesar, de morir en cada sueño.
© Gabriela Molina Herrera
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Gabriela Molina Herrera. Invitada y publicada en al XV Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes Publicada en: Río Intolerancia diario, Catedral Diario Síntesis, Revista universitaria UPN Puebla, Centro Poético de Madrid, Revista Revuelta; Poetas del Mundo, Revista Poeta, Miércoles Itinerantes de Poesía, Notineta; próxima publicación en Revista Literaria Letralia, Tierra de Letras. Otras publicaciones: La Carta, CONAFE-SEP. México 2004. El Reto de la Escuela. CONAFE-SEP. México 2003. Discriminación más que una palabra. Foro Latinoamericano de Educación. 2005. Originaria de Zacapoaxtla, Pue., México. |
Revista Literaria Remolinos