YO IBA CONTIGO Yo iba contigo. Tú con tristes ojos parecías la tarde en la mañana. Mi amor, al verte triste, atardecía. Atardecía, pero alboreaba. Pues yo te quise más. Para alegrarte, la luz del mundo celebré más ancha. Y mi alma entonces exhaló el perfume agreste y fresco que madruga y canta. Como el jilguero su garganta oprime en donde suena una experiencia humana, se escuchaban arrullos, liras, voces, atambores, venturas, violas, arpas. Y el mundo era el sonido no vivido que en mi interior vivía y resonaba.