Tu, la Tierra Tierra fresca y mojada, tierra seca y ardiendo, te he de llevar amada, te he de llevar sufriendo. Te he de llevar prendida con mecates y abrazos como un saco de vida apretado en los brazos. Y nunca he de dejarte porque lloras o sudas, porque sabes negarte o porque te desnudas. Iremos paso a paso, te llevaré conmigo colgada de mi brazo como un dulce castigo. Y aunque dudes o creas, aunque sangres o rías, irás entre poleas junto a mis alegrías, soñando que chispeas, soñando que te enfrías...