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dióxido de carbono y su impacto en el cambio climático
El
cambio climático es la mayor amenaza ambiental del siglo XXI, con
consecuencias económicas, sociales y ambientales de gran magnitud.
Todos sin excepción; los ciudadanos, las empresas, las economías
y la naturaleza en todo el mundo están siendo afectadas.
El
clima siempre ha variado, es dinámico, no permanece estable y siempre
han existido variaciones. El problema del cambio climático es que
en el último siglo el ritmo de estas variaciones se ha acelerado
mucho , y la tendencia es que esta aceleración va a ser exponencial
si no se toman medidas que lo controlen. El ritmo desbocado de esta modificación
climática tendrá como consecuencia grandes alteraciones
físicas, como la elevación del nivel del mar, enormes deterioros
ambientales y serias amenazas para la humanidad, así como extensión
de enfermedades, daños por acontecimientos climáticos violentos,
pérdida de cosechas, disminución de los recursos hídricos,
entre otros problemas
Al
buscar la causa de esta aceleración se encontró que existe
una relación directa entre el calentamiento global o cambio climático
y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero provocado
por las sociedades humanas tanto industrializadas como en desarrollo.
El nivel de emisiones de dióxido de carbono (CO2) ha aumentado
un 31%; el metano (CH4) se ha incrementado un 145% y el óxido nitroso
(N2O) un 15%. Se sabe que las concentraciones de dióxido de carbono
(CO2) en la atmósfera en la actualidad superan las alcanzadas en
el último medio millón de años, y probablemente en
los últimos 20 millones de años.
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"Las
industrias consumidoras de energía, responsables del 16%
de emisiones de dióxido de carbono (CO2) deben optimizar
sus procesos para aumentar su eficiencia..."
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Además,
la atmósfera está recibiendo otros gases que no existían:
Clorofluorcarbonados y compuestos perfluorados.
¿Qué
consecuencias tiene que aumenten las concentraciones de dióxido
de carbono (CO2) en la atmósfera?
1) La temperatura media de la superficie terrestre se ha incrementado
a lo largo del siglo XX en 0,6 ºC. En el siglo XXI se prevé
que la temperatura global se incremente entre 1 y 5ºC.
2) En el S. XXI el nivel del mar subirá entre 9 y 88 cm, dependiendo
de los escenarios de emisiones considerados.
3) Incremento de fenómenos de erosión y salinización
en áreas costeras.
4) Aumento y propagación de enfermedades infecciosas.
5) Desplazamiento de las especies hacia altitudes o latitudes mas frías,
buscando los climas a los que están habituados. Aquellas especies
que no sean capaces de adaptarse ni desplazarse se extinguirán.
6) Aumento en frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos
extremos.
Para
lograr los anhelados recortes de emisiones se cuenta, desde hace años,
con un amplio conjunto de propuestas en el campo del ahorro energético,
las energías renovables o los estilos de vida y consumo. Muchas
de estas ideas ya han sido probadas y han demostrado su viabilidad y eficacia,
pero no se aplican de forma generalizada.
Si bien hay un consenso en que debemos detener el cambio climático,
no existen muchas iniciativas al respecto. Es claro que no estamos actuando
con la rapidez y decisión que un problema como el cambio climático
requiere.
¿Cómo
interpretar las amplias dudas suscitadas en la opinión pública
y la tímida respuesta ciudadana? La mayoría de los ciudadanos
consideran el cambio climático como un problema grave que necesita
solución, sin embargo, éste queda al final de la lista de
preocupaciones cuando es comparado con aquellos problemas que la gente
percibe como más inmediatos; por ejemplo: crimen, educación,
terrorismo y cuidado de la salud.
¿Qué
se puede hacer para mitigar el cambio climático y disminuir las
posibles consecuencias?
1) Las empresas eléctricas, responsables del 24% de la emisión
de dióxido de carbono (CO2) deben aumentar su eficiencia, utilizar
los combustibles y procesos que emitan menos gases efecto invernadero
y aumentar la proporción de energías renovables.
2) Las industrias consumidoras de energía, responsables del 16%
de emisiones de dióxido de carbono (CO2) deben optimizar sus procesos
para aumentar su eficiencia.
3) Fomentar formas de transporte que consuman menos energía por
viajante como transporte público, carburantes menos contaminantes,
entre otras medias.
4) Fomentar la eficiencia energética de los edificios, y consumir
mas eficientemente la energía en las oficinas y en el hogar.
5) Aumentar las superficies vegetales que actúan como sumideros,
es decir que absorben carbono, evitar la deforestación y aumentar
las repoblaciones, especialmente de especies arbustivas.
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| "Aumentar
las superficies vegetales que actúan como sumideros, es decir
que absorben carbono, evitar la deforestación y aumentar
las repoblaciones, especialmente de especies arbustivas son algunas
de las medidas esenciales para mitigar el cambio climático
y disminuir las posibles consecuencias..." |
Si
el desarrollo mundial, el crecimiento demográfico y el consumo
energético basado en los combustible fósiles, siguen aumentando
al ritmo actual, antes del año 2050 las concentraciones de dióxido
de carbono (CO2) se habrán duplicado con respecto a las que había
antes de la Revolución Industrial. Resulta evidente que la respuesta
de las sociedades humanas ante el reto del cambio climático no
se corresponde con la gravedad del problema.
El
tránsito hacia una sociedad libre de combustibles fósiles
afecta a intereses corporativos muy importantes y las reacciones contrarias
al cambio son intensas en ese sector.
Conocer
un problema ambiental, ser consciente de su importancia, incluso reconocer
la necesidad de actuar para mitigarlo o resolverlo, no supone que se vaya
a actuar de forma responsable en relación al problema. Igual que
se plantean barreras al conocimiento, también hay barreras específicas
que obstaculizan la acción responsable frente al cambio climático.
Si
el hecho de renunciar a determinados comportamientos, sustituyéndolos
por otros responsables, es percibido como muy costoso, es más improbable
que la gente acceda a cambiarlos.
De hecho, la falta de consistencia entre actitudes favorables al ambiente
y comportamientos responsables se puede explicar en función del
costo que requieren estos comportamientos. Las actitudes positivas en
relación con el ambiente se expresan en comportamientos de bajo
costo , como reciclar, pero no en comportamientos de alto costo, como
renunciar a realizar un viaje.
Cristian Frers – Técnico Superior en
Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación
Social – E-mail: cristianfrers@hotmail.com
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