La llamada literatura caballeresca está poblada de aventuras, armas, magia, amor, monstruos, piedras que flotan, naves que se gobiernan solas, idealismo..... y de tantas cosas más de las que la imaginación de los escritores ha sabido dotarlas.
Pero los escritores no inventaron de la nada, sino que se basaron en las historias que corrían de boca en boca y en un profundo conocimiento de una tradición intemporal de mágicos misterios y personajes a medio camino entre lo divino y lo humano, es decir de mitos.
Chrétrien de Troyes, Godofredo de Monmouth, Sir Thomas Malory, Rodríguez de Montalvo y tantos otros escritores conocidos o anónimos, recogieron los grandes temas que habían dominado la imaginación de los hombres de todos los tiempos: el afán por buscar los secretos de la inmortalidad, la creencia de que hay otro mundo no visible que interactúa con el visible, la idea de que hay seres mágicos, mejores, mas bellos, fuertes y audaces que el común de los mortales. Estos temas fueron retomados y vestidos con los ropajes de su época.
Así crearon unos mundos en los que hasta el paisaje era sobrenatural, y tenía una dimensión propia, y distinta de la que se ve con los ojos. Lo que cambian son las formas que se les da, el telón de fondo sigue siendo el mismo. Lo que cada persona que se acerca a ellos siente al leer sus historias, será distinto según sus propias vivencias, creencias, sensibilidad, formación, estado de animo.... y ¿cuantas cosas más se te ocurren?.
Ahora elige a que personaje quieres acercarte, no tienes mas que pinchar sobre su nombre. Lo que a continuación sientas ya es cosa tuya.